sábado, 17 de mayo de 2025

NUEVO NÚMERO DE "EL MENSAJERO DE LA LUNA"

 

Amigos de la Sociedad Lunar Argentina;

Compartimos nuevo número de “El Mensajero de la Luna”, la revista de la Sociedad Lunar Argentina y la Sección Lunar de la Liga Iberoamericana de Astronomía.

En el número 52 podrán encontrar las tradicionales secciones de nuestra revista: las actividades más recientes, las Galería Lunar y Planetaria, con las últimas imágenes de nuestros miembros; en Crónicas Lunares publicamos la traducción de un texto en el que el reconocido astrónomo Roberto Reeves rescató de ser arrojadas a la basura las históricas imágenes de la sondas Lunar Orbiter (que revolucionaron nuestros conocimientos sobre la Luna), en Selenología tenemos un artículo de Marcelo Mojica en el que cuenta un experimento casero que arroja luz sobre el patrón de los rayos brillantes propios de los cráteres más jóvenes, y un texto de Alberto Anunziato sobre la posibilidad de que algunos de los cúmulos de cráteres que se ven en la Luna sean de origen volcánico; en Traducciones traemos un texto de Anthony Cook de candente actualidad sobre las dos últimas misiones lunares, en la sección Programa de Cuencas y Cráteres Enterrados reportamos el posible descubrimiento de un posible cráter enterrado cerca de Plato, y cerramos con una poesía lunar de Mina Loy. Esperamos que disfruten nuestra revista.

 Link para ver y/o descargar:

https://drive.google.com/file/d/1Ef7tQzk9ncRXv-9H70Yg7t0NdL0ZcU50/view?usp=sharing


domingo, 11 de mayo de 2025

¿SON DE ORIGEN VOLCÁNICO FLAMSTEED P Y ALGUNOS CRÁTERES SECUNDARIOS DE COPERNICUS?

 


Traducción del texto aparecido en la edición de abril 2025 de The Lunar Observer 

Ya sé que el título suena provocativo y un poco lo es. Pero siendo un aficionado voy a plantear algunas inquietudes observacionales, que coincidieron con la lectura reciente de "Secrets of the Moon. Understanding and Analysing the Lunar Surface”, (2022, CRC Press, New York), por Gilbert Fielder. Espero no incurrir en errores geológicos, me limitaré a exponer la tesis que enuncia el autor sobre cráteres que han llamado mi atención. La obra de Fielder se inclina por ampliar la lista de accidentes selenográficos relacionados con el vulcanismo (por ejemplo, atribuye origen volcánico a los dorsa), claramente es controversial para el estado del arte actual en geología lunar.

Los cráteres que mencionamos en el título aparecen en el capítulo 43 del libro, cuyo título plantea el interrogante: “¿ Hay diques anulares en la Luna?” Tenemos que tener en cuenta que las condiciones físicas de la zona de erupción de lava van a influir sobre el tipo y la forma de la formación volcánica que producirá dicha erupción. De la misma forma, la forma de la cámara magmática y del conducto de lava van a determinar la forma del relieve consecuencia de la erupción. En la Tierra son relativamente frecuentes los “diques anulares (ring dykes”): una cámara magmática de forma circular lleva a una “sub-circular cristal fracturing” que posibilitaría la ascensión de magma. En la Luna no se ha comprobado la existencia de esta formación volcánica y las condiciones geológicas de la misma son menos propicias para su formación, pero “con la Luna primitiva en rotación libre y cerca de la Tierra (y con la fracturación generalizada de la red mencionada anteriormente), las fuertes presiones de marea sobre las bolsas de magma del manto caliente, que empujaban hacia arriba una corteza fría, habrían generado condiciones que podrían haber inducido la fracturación de los anillos. Los magmas habrían ascendido, preferentemente, a lo largo de las diaclasas y fracturas del sistema de la red primitiva para crear complejos de anillos que tendían a ser tanto subcirculares como poligonales” (página 199). Este “Lunar Grid System” (que Fielder en el glosario al final del libro define como “un sistema de fracturas de toda la luna revelado en la superficie como respectivas familias de lineamientos”) se habría generado en una etapa temprana de la Luna, facilitada (entre otras causas) por la mayor proximidad de la Tierra y, por ende, mayores fuerzas de marea gravitatoria. Hoy se ha impuesto el paradigma que explica los grandes lineamientos de la superficie de la Luna en términos de cuencas y anillos.

Más allá de la validez de la hipótesis principal de Fielder, hay una hipótesis que podría tener validez independientemente del modelo macroteórico: la extrusión de la lava proveniente de cámaras de magma circulares habría generado “ring dykes”, complejos circulares que en la Luna tendrían la forma de lo que llamamos “cráteres fantasmas”. Para Fielder no todos los “cráteres fantasmas” (cráteres normales inundados por lavas líquidas hasta casi borrarlos de la superficie, dejando solo restos de parte de sus paredes) son lo que él llama “ghost ring” o “elementary ring”. Estos no serían cráteres sino formas de relieve volcánico originadas por extrusión de lava a partir de fracturas circulares. En las páginas 181-183 analiza las supuestas diferencias entre ambos, usando como ejemplo varios cráteres considerados inundados, en los que “es poco probable que la fusión de las paredes calentándolas desde abajo deje un anillo elemental con un borde liso de forma y altura uniformes. melting of the walls by heating them from underneath is unlikely to leave an elementary”. De entre estos ejemplos seleccioné a Flamsteed P, un cráter bastante conspicuo que parece más una serie de arcos montañosos que un cráter (IMAGE 1 y su detalle IMAGE 2). Por supuesto, es una observación personal que coincide, casi por azar, con lo que señala Fielder. El lector podrá comprobar por sí mismo si las características que Fielder atribuye a Flamsteed P como “elementary ring” para distinguirlo de los cráteres fantasmas son discernibles: “borde liso de forma y altura uniformes” y “los segmentos de pared de Flamsteed P son de tonos más claros que el basalto del mare”. Flamsteed P parece tener menos peso, al menos en mi opinión como observador visual, que el caso que analizaremos a continuación, y que tiene más peso específico.




¿Acaso nunca se han preguntado por la extraña forma de la cadena arqueada de cráteres secundarios de Copernicus cerca de Stadius? (IMAGE 3 y su detalle IMAGE 4). Desde siempre me ha parecido extraña la alineación de cráteres que, producidos por un evento catastrófico, esperaríamos que estuvieran alineados en una “catena”, una cadena de cráteres de forma rectilínea, o en un patrón aleatorio, pero no en una cadena arqueada. Es cierto que los cráteres parecen coincidir con los rayos de Copernicus, pero es peculiar que los más grandes parezcan haber sido el producto de peñascos que cayeron “al mismo tiempo”. ¿Qué es lo que dice Fielder? “los pequeños cráteres tienen una tendencia a definir círculos que bien podrían considerarse como anillos elementales, y esto podría sugerir orígenes de fracturas tanto de los anillos elementales como de estos pequeños cráteres” (página 203). No solamente la forma en arqueada en que se alinean estos cráteres es considerada por Fielder como una prueba de su origen volcánico, sino que también la forma elongada de los cráteres mismos indicaría que seguirían fracturas subterráneas (para Fielder la forma elongada suele ser un indicador de origen endógeno del cráter). En el caso de impactos secundarios alineados el ángulo de impacto (me parece) no suele ser del tipo que genera cráteres elongados. Citamos una vez más a Fielder: “E. Shoemaker propuso que los cráteres alargados alrededor de Copérnico eran cráteres de impacto secundarios, pero que sus elongaciones se debían a bloques de roca alargados que se habían desprendido y expulsado del lugar del impacto. No puedo aceptar esta hipótesis, pues considero que, en el caos de un gran impacto, es irrazonable suponer que dichos bloques pudieran caer con sus ejes principales estrechamente alineados (página 204)”.

Como decían los antiguos escépticos griegos, suspendo el juicio. No me puedo definir por ninguna de las dos hipótesis, que igualmente son factibles: una extraña alineación de bloques peculiares eyectados por Copenicus o endocráteres que tienen origen en fracturas subyacentes, que probablemente se formaron en el caos del impacto que generó a Copernicus, como se habría dado en Tycho según Fielder, es decir, modificación volcánica de un cráter de impacto. Lo que si es cierto es que es un interesante campo de investigación en el futuro.

Antes de cerrar, ¿ven la cadena de cráteres indicada por la flecha más pequeña en la IMAGE 3? ¿Qué les parece? ¿Son cráteres de impacto encadenados o se trata de cráteres volcánicos, ya que parecen tener la forma redondeada de los cráteres de colapso y no estar superpuestos entre sí? Creo que ese tipo de encadenamientos de cráteres pequeños son bastante comunes y podría tratarse de endocráteres. Seguramente volveremos sobre el tema más adelante.

IMAGES 1 AND 2

Name and location of observer: Sergio Babino (Montevideo, Uruguay)
Name of feature: Copernicus.
Date and time (UT) of observation: 05/26/18  22:45

Size and type of telescope used:  81 mm refractor

Filter (if used): Baader Moon and Skyglow.

Medium employed (for photos and electronic images): Zwo 174 mm

 

IMAGE 3 AND 4

Name and location of observer: Sergio Babino (Montevideo, Uruguay, SLA-LIADA).

Name of feature: COPERNICUS.

Date and time (UT) of observation: 02-26-2018 00:37

Size and type of telescope used: 203 mm. catadrioptic.

Filter (if used): None.

Medium employed (for photos and electronic images): ZWO 174 mm.


domingo, 4 de mayo de 2025

DESCUBRIMIENTO DE UN POSIBLE CRÁTER ENTERRADO CERCA DE PLATO

 Esta es la traducción del texto aparecido en la edición de marzo 2025 en The Lunar Observer, en la que se reporta el que sería nuestro cuarto cráter enterrado (buried crater) descubierto por miembros de la SLA aportando al programa conjunto con la Association of Lunar and Planetary Observers (ALPO) y la British Astronomical Association (BAA).

Por Skylar Rees

El mes pasado, recibimos un informe de Alberto Anunziato (SLA) en Argentina sobre un posible cráter fantasma. Proponen una estructura al sureste de Platón y junto a Piazzi Smyth, centrada en LAT = 41,5° N, LON = 2,0° O en la cara visible, y sugieren que muchos otros posibles candidatos a cráteres fantasma podrían estar cerca. Actualmente no hay ninguno en esta zona en nuestro catálogo, por lo que les rogamos que nos envíen cualquier observación adicional de esta región.

 

Fig. 1(a) Vista de QuickMap del área sugerida con un punto en el centro sugerido. (b) Fotografía enviada del cráter fantasma sugerido. (c) Vista del cráter con filtro azimutal de QuickMap enviada.

Las tres vistas de la Fig. 1 anterior resaltan un borde tenue, aunque la Fig. 1(c) demuestra que no es circular. En la Fig. 1(b) y la tenue línea naranja de la Fig. 1(c) también se destaca la presencia de dorsa o crestas arrugadas, lo que sugiere que la lava superpuesta (posiblemente del Mare Imbrium, al sureste) se ha doblado y fracturado al enfriarse. Es posible que el cráter fantasma se haya rellenado y formado preferentemente un dorsum en el borde norte, especialmente porque la asimetría en las formaciones de impacto puede provocar desplome en un lado. Sin embargo, la diferencia de elevación, según Quickmap, es muy modesta: solo unos 100 m separan el borde coincidente con el dorsum y el borde sur. Por lo tanto, es difícil justificar que la parte elevada de la Fig. 1(c) sea un borde superviviente. Posiblemente debido a la modificación de la superficie generalizada del mare, la elevación del terreno es notablemente uniforme aquí, alrededor de los 2700 m de altura absoluta en todas partes. Desafortunadamente, esto también significa que es prácticamente inútil en este caso para definir características topográficamente distintivas.

La pendiente del terreno (Fig. 2 a continuación) es típica de una estructura altamente degradada y modificada, con un cambio promedio de pendiente de solo 2-3° a lo largo de toda la estructura. Excepciones a esto ocurren en el centro de las secciones transversales latitudinales (2b) y longitudinales (2c), con una inclinación de casi 7°; esta parece ser la ubicación aproximada del montículo central en la Fig. 1(c). Como se destaca por los arcos naranjas en la Fig. 2(d), el tenue contorno ovalado de la estructura de impacto propuesta se presenta con cierta incertidumbre. Sin embargo, el arco sur también presenta las mayores variaciones de pendiente en la zona (~8-9°), lo que sugiere una diferencia con el terreno más llano que lo cubre. Si se trata de bordes, el diámetro aproximado de esta estructura es de ~16 km. Con ese diámetro, es posible que se tratara de un cráter complejo antes de la renovación de la superficie, siendo este pico central en la pendiente y el montículo de la Fig. 1(c) el complejo central. No obstante, el tamaño real del posible cráter fantasma es visiblemente incierto, por lo que también lo es el término «complejo».

 


Fig. 2(a) Filtro TerrainSlope de QuickMap. (b) Variación latitudinal de la pendiente. (c) Variación longitudinal de la pendiente. (d) Representación asimétrica de los ejes; las líneas naranjas resaltan un patrón de pendiente arqueado, posiblemente un borde. El contraste se ha aumentado un 40 % en todas las imágenes para mayor claridad. El tamaño aproximado del área, basado en los arcos, es de 16 km.

 


Fig. 3(a) Filtro TerrainAzimuth de QuickMap. (b) Posibles remanentes, evaluados en intervalos de confianza (1 = mayor confianza, 3 = menor claridad). El brillo disminuyó un 10 % y el contraste aumentó un 20 % para mejorar la visibilidad.

 Los posibles remanentes también se observan, con diferentes niveles de confianza, mediante el filtro TerrainAzimuth en la Fig. 3(b) anterior. Sin embargo, en lugar de una topografía uniforme y continua —por ejemplo, en los arcos más confiables del norte (marcados con el número 1)—, la mayor parte del terreno es bastante accidentado y discontinuo. Los arcos del sur (marcados con el número 2) parecen conservar su forma, pero están compuestos por varias estructuras circulares más pequeñas, lo que sugeriría degradación por impactos posteriores, en lugar de ser producto de la renovación de la superficie o la contracción. Los bordes (marcados con el número 3) son aún más tenues y no presentan este tipo de textura de "cielo estrellado" como los arcos del sur. El centro muestra nuevamente una acumulación de terreno más suave y conectado que sus alrededores inmediatos, lo que sugiere una distinción topográfica, pero en general, esta región es más tosca y más desconectada de lo esperado por las inundaciones del mar o la jardinería de impacto.



Los datos de gravedad de GRAIL en la Fig. 4 anterior tampoco son concluyentes. El espesor de la corteza (Figs. 4a-c) aumenta de oeste a este, mientras que disminuye a un ritmo similar de norte a sur; estos valores oscilan entre 15 y 28 km en ambos casos. Esto se explicaría en parte por la erosión del mar y el emplazamiento basáltico, pero la gravedad de Bouguer (Figs. 4d,f,g), si bien disminuye ligeramente lateralmente y fluctúa longitudinalmente, se mantiene dentro del rango de gravedad neutra (0-30 mGal). El gradiente de Bouguer (Fig. 4e) también sugiere una variación muy débil de la gravedad. Si bien esto podría explicarse por el relleno y la solidificación significativos del mar para devolver el cráter a los niveles previos al impacto, esto no se sustenta en la profundidad absoluta generalizada de ~2700 m en toda la zona. Barata et al. (2012) clasificaron los cráteres fantasma en Marte como de fondo plano, sin borde, extremadamente superficiales, sin picos centrales y probablemente representarían lo que queda tras la erosión. Suponiendo que esta definición se aplique a la Luna, es improbable que se trate de un cráter fantasma. Existen indicios de un borde; no es particularmente superficial a 2700 m de profundidad absoluta y parece conservar algún elemento central. Su fondo es plano en cuanto a pendiente, aunque de grano grueso y discontinuo en términos azimutales. Hay indicios de la existencia de una estructura, pero la evidencia no parece respaldarla como un palimpsesto; de hecho, si fue anterior al mar, se esperaría un mayor espesor y altura (por ejemplo, debido al flujo basáltico) debido al relleno. Dado que no se puede descartar definitivamente y que existe un fondo plano tanto en pendiente como en perfiles de gravedad, le daremos una calificación de 2 (en una escala de 1 a 10).

[1] Barata, T. et al (2012). "Characterization of palimpsest craters on Mars". Planetary and Space Sci-ence. 72(1):62–69. DOI: 10.1016/j.pss.2012.09.015.

jueves, 1 de mayo de 2025

Impactos en la Luna y algunos experimentos en la Tierra

 

Por Marcelo Mojica Gundlach

Estando viendo las fotografías obtenidas de la pasada lunación, me sorprendió el hecho de que algunos rayos lunares sean anchos, mientras que otros sean delgados, algunos abundantes en alguna dirección, mientras que en otras no.  Es muy interesante que tengamos tanto material de estudio en nuestro satélite y que los aficionados le demos tan poca importancia al astro que está más cerca de nosotros y que además es un objeto de estudio en el cual podemos forzar los aumentos de nuestros telescopios al máximo.  Sólo falta ser un poco observador para darnos cuenta que existen muchísimos detalles cada vez que observamos la Luna.  En realidad, hay tantos detalles que nos podríamos pasar horas enteras observando un mar, o alguna región pequeña de cráteres cambiando de oculares, añadiendo filtros de colores, etc.

Es preciso que los observadores aficionados puedan empezar un programa sistemático para ayudar en los proyectos internacionales o, a otros aficionados que estudian este campo.  Como observamos en los reportes de la ALPO, sección lunar, hay observadores que realizan su trabajo metódico con un simple refractor de 60mm de apertura a F/16 y es sabido que muchos de los aficionados de latino américa tienen a su alcance equipos mucho más poderosos y sofisticados que dicho telescopio. Lo que sí nos falta son ganas de realizar observaciones en forma disciplinada y constante.


Fig. 1 Cráter Kepler mostrando sus rayos de forma irregular

En el mes de agosto del 2016, entre el 16 y 17, la Luna se presentó muy favorable, como también las condiciones del cielo.  La atención se centró en el cráter Kepler, mostrado en la Fig. 1, el cual presenta rayos bastante anchos hacia el oeste lunar (hacia abajo en la foto), en tanto que hacia el norte y hacia el sur, no tiene rayos importantes.   También es de notar la diferencia de coloración entre los rayos y el terreno circundante al cráter Kepler.  Obviamente que tenemos las interferencias de los rayos de Copérnico, pero, de todas maneras, los rayos de Kepler son muy notorios, como también la distribución del material eyectado por la colisión.

 


Con Sergio Fabiani, quisimos recrear estas colisiones utilizando su rifle de aire comprimido y perdigones de cobre, disparando sobre una cama de harina de trigo, la cual tenía otra cama, encima de ella, de maicena (tapioca).  Los resultados fueron interesantes porque cuando disparamos con un ángulo de 60º, respecto a la horizontal, se pudo observar que generamos un cráter con rayos anchos en dirección del proyectil, tal como se muestra en la figura a la derecha y casi ningún rayo hacia los costados.  Obviamente que éste es un experimento muy simple, pero nos da pautas de que podemos realizar algunas demostraciones cuando realicemos cursillos de astronomía, para que nuestros estudiantes puedan sentir lo que es hacer ciencia experimental.  Tal como lo hizo notar Moisés Montero, se debe tomar en cuenta que en la Luna no existe atmósfera y que aquí en la Tierra, las partículas podrían comportarse de forma diferentes debido a la resistencia del aire, sin embargo, a tan pequeña escala, los resultados demostrativos pueden ser valuados en positivos, mostrando una tendencia del material dispersado hacia algunas direcciones preferenciales.  Esperamos que en las siguientes lunaciones podamos adquirir mejores imágenes para poder ir ampliando nuestro conocimiento en este campo que empezamos a descubrir y gozar cada lunación.

 

miércoles, 30 de abril de 2025

LA LUNA DESDE POPAYÁN

 Jairo Andrés Chavez (Observador Destacado LIADA) sigue reportando hermosas imágenes para nuestros programas de observación desde Popayá, Colombia:











sábado, 26 de abril de 2025

NÚMERO ESPECIAL DE "EL MENSAJERO DE LA LUNA" SOBRE EL CRÁTER CLAVIUS

 


Amigos de la Sociedad Lunar Argentina;

Compartimos el número 51 de nuestra revista, que es un especial con las contribuciones que se hicieron para la Sección Focus On del mes de marzo de 2025 en la revista The Lunar Observer, relacionada con el cráter Clavius:
LUNAR BASE CLAVIUS
Clavius tiene reminiscencias literarias y cinematográficas, al menos para los que soñamos con 2001, Una Odisea en el Espacio, en la que una gigantesca base subterránea se localizaba en este cráter. Por su tamaño y su peculiar estructura, es un lugar muy reconocible entre las un poco monótonas tierras australes. En este Focus On tendremos la posibilidad de estudiar un gigante de las épocas más remotas de la Luna, el período Nectariano. Además, Clavius puede ser un lugar de importancia en el futuro de la exploración lunar, ya que en 2020 se detectó la presencia de agua (o más bien la traza de minerales hidratados) en este cráter. ¿Se hará realidad la literaria Clavius Base?
Link para ver y/o descargar:
https://drive.google.com/file/d/10DfqdOIL0AK3ZbTa3yMw9i7-63U-TmZH/view?usp=sharing

EL CRÁTER CLAVIUS POR MARCELO MOJICA GUNDLACH



El Mar de los Vapores: Un Viaje a los Misterios Lunarios


Fig. 1.- Se observa la región del Mar de los Vapores mostrando las características más notables. Es interesante observar la cantidad de detalles obtenidos con un Mak de 90mm

La Luna, nuestro satélite natural, ha fascinado a la humanidad durante milenios. Su brillo suave y su superficie llena de detalles han capturado la atención de astrónomos y observadores amateur. Entre las diversas regiones lunares, el Mar de los Vapores (Mare Vaporum) es especialmente interesante, hasta podemos decir hipnotizante. Ubicado cerca del ecuador lunar, esta área ofrece una combinación única de formaciones geológicas que convierten la observación de la Luna en una experiencia cautivadora. En este artículo exploraremos los principales rasgos de esta región, como la Gran Herradura, el Cráter Hyginus, la Rima Hyginus y el Cráter Manilius, y daremos recomendaciones sobre cómo observar y fotografiar estos maravillosos detalles con el equipo adecuado.


Características destacadas del Mar de los Vapores


El Mar de los Vapores se caracteriza por un terreno accidentado y fascinante, con varias formaciones geológicas clave que hacen de esta región un objetivo muy satisfactorio para los observadores lunares.


  La Gran Herradura: Esta fisura lunar es una fractura lineal que se extiende por varios kilómetros. Su tamaño y profundidad varían según la iluminación, ofreciendo distintos detalles a medida que el Sol ilumina de forma diferente la superficie lunar. Es especialmente espectacular cuando la luz incide desde un ángulo bajo, generando largas sombras que revelan la topografía del terreno.


    Cráter Hyginus: Con un diámetro de unos 20 km, el Cráter Hyginus es uno de los cráteres más notables de la región. Además de su forma bien definida, el cráter está rodeado por una serie de fisuras radiales que lo hacen aún más interesante. Su observación permite estudiar la variabilidad de las sombras en sus paredes, una característica fascinante para cualquier observador. Hyginus tiene un diámetro de aproximadamente 11Km y según Wikipedia, este es uno de los pocos cráteres lunares que no es producto de un impacto. Se cree que es de origen volcánico, pues la forma del cráter, sin un borde exterior, no corresponde a lo esperable para un cráter de impacto [1].


    Rima Hyginus: Esta grieta lunar es una de las más visibles en la zona del Mar de los Vapores. Se extiende por varios kilómetros en línea recta, creando un contraste impresionante con el terreno circundante. La observación de la Rima Hyginus es ideal para ver cómo la luz cambia la forma de esta fisura, revelando detalles sutiles a medida que la posición del Sol varía y también se van notando más detalles si los equipos son de 150mm de apertura o mayores, siendo notables los cráteres encadenados dentro ella.  Sus dimensiones son 220 x 4 Km y se la puede observar desde el 6to día después de nueva [2].


    Cráter Manilius: Aunque menos conocido que Hyginus, el Cráter Manilius es igualmente impresionante. Con sus paredes empinadas y su estructura relativamente intacta, este cráter se convierte en un objetivo fascinante cuando se observa durante las fases del ciclo lunar que favorecen la proyección de sombras dramáticas en su interior. Este cráter, con sus 39 Km de diámetro, presenta un borde muy bien definido, con una superficie interior inclinada que se extiende directamente hasta el montículo de rocas en forma de anillo en la base, y una pequeña rampa exterior. Debido a su albedo, mayor que el entorno, aparece brillante cuando el sol se sitúa elevado sobre el horizonte. Manilius presenta una formación de varios picos centrales cerca del centro. Es notorio el sistema de marcas radiales que, originándose en el cráter, se extiende a más de 300 kilómetros [3].


Mejor equipo para la observación lunar


Para explorar el Mar de los Vapores y otros detalles lunares, contar con el equipo adecuado es esencial. Aunque los telescopios más grandes y sofisticados ofrecen la mejor resolución, incluso equipos más modestos pueden permitirte disfrutar de los maravillosos detalles de la Luna.


    Telescopios refractores de 80 mm o mayores: Los telescopios refractores de apertura de 80 mm o mayores son perfectos para la observación lunar. Su excelente calidad óptica y resolución permiten distinguir con claridad los cráteres, las fisuras y otros detalles geológicos del Mar de los Vapores. A medida que se aumenta la magnificación, se puede observar la topografía lunar con gran precisión.


    Telescopios Maksutov de 80 mm o mayores: Los telescopios Maksutov también son una excelente opción para la observación de la Luna. Su diseño compacto y sus ópticas precisas proporcionan imágenes nítidas y claras, ideales para estudiar los cráteres y las formaciones geológicas de la región.


Por supuesto que la observación lunar no está restringida a este tipo de equipos, el aficionado puede disfrutar también con telescopios reflectores sin ningún problema, claro que, si su telescopio tiene aperturas de 200mm o mayores, se deberá diafragmarlo para evitar que mucha luz lunar nos moleste la vista


Fotografía lunar: Capturando los detalles con cámaras comerciales y dedicadas


La observación visual es solo una parte de la experiencia lunar; la fotografía ofrece una forma maravillosa de documentar y compartir las maravillas de la superficie lunar. Existen dos tipos principales de cámaras que se pueden usar para capturar imágenes de la Luna: cámaras comerciales y cámaras planetarias dedicadas.


    Cámaras comerciales: Las cámaras DSLR o mirrorless de gama media a alta también pueden utilizarse para la fotografía lunar. Con un buen adaptador para telescopios, estas cámaras permiten capturar imágenes detalladas de la Luna. Sin embargo, es importante mencionar que las cámaras comerciales no están optimizadas específicamente para la astrofotografía lunar, por lo que su rendimiento podría no ser tan alto en términos de resolución y captación de detalles finos.


    Cámaras planetarias dedicadas: Las cámaras planetarias, como las de la serie ZWO o ASI, son ideales para la astrofotografía lunar. Estas cámaras están diseñadas para capturar imágenes en alta resolución y están optimizadas para la observación de objetos brillantes como la Luna. Al estar equipadas con sensores más pequeños y rápidos, estas cámaras son capaces de tomar imágenes muy detalladas, lo que las convierte en una herramienta perfecta para capturar el Mar de los Vapores y otras formaciones lunares.


Importancia de las cámaras monocromáticas para mejorar la resolución


Cuando se trata de astrofotografía lunar, la calidad de la imagen es crucial. Las cámaras monocromáticas son una de las mejores opciones para obtener imágenes de alta resolución. A diferencia de las cámaras color, que capturan una imagen en color al combinar varias imágenes con filtros, las cámaras monocromáticas toman imágenes en blanco y negro, lo que permite capturar más detalles y aumentar la resolución de las fotos. Posteriormente, se pueden aplicar filtros de colores (rojo, verde y azul) para obtener imágenes en color con una precisión mucho mayor.


El proceso de captura y procesamiento de imágenes


Para obtener los mejores resultados en la fotografía lunar, es recomendable no solo tomar fotografías, sino también grabar videos de la superficie lunar. Utilizando software de procesamiento como RegiStax o Autostakkert, se puede apilar múltiples frames del video para mejorar la resolución y reducir el ruido, lo que da como resultado imágenes más nítidas y detalladas. Este proceso, conocido como apilamiento, es fundamental para obtener imágenes de alta calidad, especialmente cuando se observan detalles tan finos como las fisuras de la Gran Hendidura o las sombras en los cráteres.


Observación lunar sin telescopio: Binoculares como alternativa


Si no cuentas con un telescopio, no te preocupes, la observación lunar aún es posible con binoculares. Con unos binoculares de 20 aumentos o más, puedes disfrutar de una vista impresionante de la Luna y sus características más grandes, como los cráteres principales y las grandes fisuras. Aunque los detalles más pequeños pueden ser difíciles de distinguir sin un telescopio, los binoculares ofrecen una excelente alternativa para observar la Luna de manera sencilla.  Eso sí, los binoculares deben estar montados sobre un trípode para evitar movimientos debido al cansancio que sufren nuestros brazos al estar levantando el equipo


Conclusión


El Mar de los Vapores es una región fascinante de la Luna que invita a la observación detallada. Con sus formaciones geológicas como la Gran Hendidura, el Cráter Hyginus, la Rima Hyginus y el Cráter Manilius, ofrece una riqueza de detalles que cautiva tanto a los observadores visuales como a los astrofotógrafos. Para capturar estos detalles, los telescopios refractores y Maksutov de 80 mm o mayores son opciones ideales, mientras que las cámaras planetarias dedicadas y monocromáticas proporcionan las mejores imágenes. Además, el uso de software de procesamiento como RegiStax y la técnica de apilamiento pueden mejorar aún más la resolución de las fotografías. Ya sea con un telescopio, binoculares o cámaras especializadas, el Mar de los Vapores y sus alrededores ofrecen un espectáculo único que sigue atrayendo a los astrónomos amateurs y profesionales. ¡No hay mejor momento para mirar al cielo y explorar la fascinante superficie lunar!


Bibliografía

1. https://es.wikipedia.org/wiki/Hyginus_(cr%C3%A1ter)

2. Virtual Moon Atlas V8.2

3. https://es.wikipedia.org/wiki/Manilius_(cr%C3%A1ter)


UNA FORMACIÓN MUY EXTRAÑA AL SUR DE MARE COGNITUM

 




Traducción del texto aparecido en The Lunar Observer de abril 2025

Observar sin más método que recorrer las cercanías del terminador en busca de zonas de relieve que se vean extrañas es una aproximación impresionista y no metódica, pero para un observador es una manera interesante de conocer la superficie visible de nuestro satélite, y muchas veces el conocimiento viene luego de una indagación sobre lo que parece raro a primera vista. En este caso no fue así, ningún conocimiento fue adquirido. Lo vemos en la IMAGE 1 fue lo que llamó nuestra atención: una pequeña zona montañosa en la orilla sur de Mare Cognitum, en la que se veían puntos brillantes (que deberían interpretarse como zonas elevadas, porque además proyectaban sombra), que parecía tener límites definídos, como una meseta, definiéndose sus bordes por una delgada sombra al oeste y una leve diferencia de tonalidad en el borde este; y con una especie de pequeña elevación central con lo que podría ser un pico, que se ve como un punto brillante. Todo esto se veía bastante claramente, como una zona de relieve autónoma. Al día siguiente me costó mucho trabajo encontrar la zona en atlas, donde mejor se ve es en la página 184 del Volumen 2 del Photographic Lunar Atlas for Moon Observers de Kwok Pau, de donde extrajimos la IMAGE 2. Hay similitudes con lo que observamos, por ejemplo, en las zonas brillantes que son, al parecer, restos del relieve inundado por lava, pero en IMAGE 1 la zona elevada parece más definida y amplia que IMAGE 1, sobre todo en el borde norte (inferior en las imágenes). Traté de ser lo más preciso posible en la observación y en el dibujo, creo que realmente IMAGE 1 es lo que se veía, mientras que IMAGE 2 muestra la realidad de la zona, parecida pero no igual a IMAGE 1. No hay relieve visible visualmente que no aparezca en la imagen de Pau, se puede corroborar con el LROC Quickmap. Tampoco es fácil ubicar en IMAGE 2 lo que parece ser un pico brillante que proyecta una sombra definida en el extremo sur de IMAGE 1. ¿Tan inexactamente dibujé lo que vi? Parece ser la solución más obvia, pero no estoy convencido (o no quiero admitirlo). Por eso comparto esa zona que parece estar más en mi imaginación que en la Luna.

IMAGE 1:

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: SOUTH MARE COGNITUM

Date and time (UT) of observation: 2025-03-09 23.50-00.05.

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

IMAGE 2: KWOK PAU


viernes, 11 de abril de 2025

UN JUEGO DE CLAROSCURO AL NORESTE DE MERCATOR A

 

Traducción del texto aparecido en la edición de abril de 2025 de “The Lunar Observer”

IMAGE 1 es la imagen subjetiva de un juego de luz y sombra que observo por primera vez en la superficie de la Luna. El cráter es Mercator A, un cráter que se encuentra dentro de la lista de Cráteres con Rayos Brillantes de ALPO. Ese dato no lo conocía al momento de la observación (de hecho, no conocía este cráter de 9 kms de diámetro)., pero anoté en mi cuaderno de observación que probablemente lo era. A decir verdad, atribuir a un rayo brillante la franja brillante que parece correr desde Mercator A hasta la pared sur de Mercator (que es el cráter gemelo de Campanus, formando la pareidolia de un anteojo) parecía un sinsentido al momento de la observación, ya que la iluminación era oblicua cerca del terminador. Lo raro es que la sombra que proyectan la pared sur de Mercator y la prolongación montañosa a la que se refiere Elger en The Moon (“La pared oeste se extiende hacia el sur mucho más allá de los límites de la formación y termina en una brillante masa montañosa de 6.000 pies de altura”) se interrumpe en la zona central, que aparece brillante, pero con un brillo atenuado. La sombra a los costados de la zona brillante es muy oscura, mientras que la zona central brillante parecía cubierta como por un velo, no una sombra, sino como si hubiéramos extendido un delgado velo oscuro sobre la zona brillante a la que se refiere Elger: “En la llanura al oeste de Mercator hay un interesante cráter pequeño que se levanta en una zona clara”. Esta zona en el borde de Palus Epidemiarum es montañosa, como se observaba como brillos relacionados con altura. 


Lo demuestra claramente la IMAGE 2, en la que vemos nuestra zona con más resolución y tiene el aspecto claramente de una especie de cadena montañosa que se encuentra al centro de la sombra que proyecta Mercator y su prolongación (lo que se puede comprobar usando las herramientas para analizar el relieve del LROC Quickmap). El bonito efecto de un brillo velado rodeado por sombras se percibe más levemente en IMAGE 2 y su detalle IMAGE 3 y probablemente la menor resolución de mi telescopio ocultó el aspecto montañoso que vemos en la IMAGE 2 de David Teske (que tomé de su aporte al Focus On Mare Nectaris de hace unos meses) y se terminó viendo como una franja velada. Una linda experiencia de observación en esta zona extraña que reúne el brillo de un rayo brillante y el de una zona montañosa reflejando los primeros rayos del Sol en la zona.

IMAGE 1:

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: MERCATOR A

Date and time (UT) of observation: 2025-02-08 02.20-02.40.

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

IMAGES 2 and 3: David Teske.


lunes, 31 de marzo de 2025

CÚMULOS DE ENDOCRÁTERES EN EL NORTE DE MARE IMBRIUM

 Traducción del texto aparecido en la edición de marzo 2024 de “The Lunar Observer”

Hace poco terminé la lectura de una obra que me atrajo sobremanera, escrita por Gilbert Fielder, cuyo título es "Secrets of the Moon. Understanding and Analysing the Lunar Surface”, (2022, CRC Press, New York). La obra es sumamente entretenida y explica con gran elegancia una serie de temas relacionados con la geología que pueden resultar bastante abstrusos. No soy un conocedor de la geología lunar, pero parece ser que Fielder se aparta de la tesis dominante al menos en lo que hace a la orientación de los grandes lineamientos en la Luna, que se explicarían por una orientación general (Lunar Grid System) en lugar de la explicación hoy aceptada de las cuencas de impacto.

Leyendo el capítulo 18 tuve un momento de asombro, ya que se referìa a un asunto sobre el que me habría preguntado en varias ocasiones: la topografía de las pequeñas formaciones que parecen tan distintas de las grandes formaciones a las que prestamos más atención. El autor describe un mecanismo de formación de pequeños cráteres que no es el exógeno (impacto meteorítico) ni tampoco el endógeno relacionado con los cráteres volcánicos que conocemos como fosas. Dice Fielder: “Los diques se crean cuando el magma líquido asciende a través de la corteza planetaria, abriendo y rellenando las fracturas antes de solidificarse. El magma asciende bajo presión hidrostática. En el caso especial de la Luna, donde prácticamente no hay presión atmosférica y el regolito proporciona sobrecargas inusualmente pequeñas, la etapa final del ascenso de un dique líquido se vería interrumpida por la liberación explosiva de los gases contenidos al vacío. En el proceso, se formarían pequeños cráteres por la dispersión repentina de materiales cercanos a la superficie, acompañada del colapso de parte del regolito”. A los cráteres formados por este mecanismo endógeno Fielder los llama “endocráteres”.

Lo que llama la atención es que distinguiríamos a los pequeños endocráteres de los pequeños cráteres de impacto en que mientras la distribución de estos es, obviamente, aleatoria, la distribución en la superficie de los endocráteres no lo es, ya que la formación de los mismos depende de tres factores principales: 1) la composición de los flujos de lavas, ya que la composición del tipo de lava determina el grado de posible outgassing; 2) la existencia de fracturas en el suelo y 3) la composición del regolito, ya que el posible drenaje del regolito podría alterar significativamente la forma original del endocráter. Fielder cuenta en el capítulo 21 cómo el conteo de pequeños cráteres puede dar en determinadas zonas resultados no explicables si los cráteres fueran todos de impacto (en zonas estratigráficamente más recientes puede haber un número menor de cráteres que en zonas más antiguas, ya que el resultado dependería de las propiedades de la lava más que de los impactos aleatorios).

Me parece interesante este mecanismo endógeno de creación de pequeños cráteres podría explicar una serie de formaciones de cráteres que siempre me parecieron singulares y que parecen difíciles de explicar por impactos aleatorios. Una de estas son los cúmulos de cráteres, zonas con alta densidad de cráteres que no se explicarían por la fragmentación de un meteorito por la atracción gravitatoria de la luna, que sería el caso de las “catenae” o cadenas de cráteres. A las cadenas de cráteres le dedicamos la sección Focus On de nuestra revista del mes de mayo 2024 y si revisan esa galería de imágenes verán que son radicalmente distintas a los cúmulos de cráteres que veremos a continuación.

Recorriendo la zona al sur de Plato, en Mare Imbrium, se pueden apreciar con bastante nitidez una serie de cúmulos de cráteres que podrían perfectamente haberse producido por la desgasificación explosiva de las lavas del norte de Mate Imbrium. La zona fue elegida simplemente por lo que parece ser un mayor número de estos cúmulos de posibles endocráteres (un criterio meramente observacional). Todas las imágenes pertenecen al Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap.



La IMAGE 0 muestra la zona en panorámica, con Plato al norte y Mons Pico y Mons Piton al este. Hay numerosos cúmulos de cráteres en la zona, invitamos al lector a examinar la zona. Los puntos y los números corresponden a la ubicación de las imágenes que siguen. Nuestra galería no es exhaustiva, simplemente indicativa. Por supuesto, hay zonas densamente craterizadas que podrían ser incluidas en nuestra galería, pero que también podrían ser acumulaciones aleatorias de cráteres de impacto. Los ejemplos que proponemos parecen escapar a este mecanismo. Desconocemos si realmente son cúmulos de endocráteres, pero parece haber en ellos una acumulación no aleatoria.



IMAGEN 1: En el punto 1 Latitud 46.73 Longitud 351.50 hay dos cúmulos cercanos. El de la izquierda podría ser una cadena de cráteres inusual, ya que hay algunos solapados entre sí, pero la forma general no es la de una catena, menos aún el cúmulo de la derecha, especialmente los cráteres del margen derecho, que parecen “sembrados”.



IMAGEN 2: Latitud 44.36 Longitud 357.79. Esta imagen de campo más amplio permite apreciar las diferencias entre las agrupaciones de cráteres que aparecen. Las marcadas por las flechas serían nuestros candidatos a cúmulos. Lo mismo podemos decir para los 4 cúmulos marcados en IMAGEN 3, cuyo centro es Latitud 40.01 Longitud 01.39.




En todos estos cúmulos de cráteres parece haber uno o varios cráteres más grandes (entre 1 y 2 kilómetros de diámetro) y una mayoría de cráteres de tamaño más pequeño (500 metros de diámetro o menos), como puede verse en la IMAGEN 4 (Latitud 44.25 Longitud 353.19)


IMAGEN 5 (Latitud 44.11 Longitud 352.90) es particularmente interesante porque vemos una variedad de agrupamiento de cráteres. La flecha del centro indicaría un cúmulo con un cierto parecido a los ya vistos (salvo que los cráteres pequeños parecen agruparse menos aleatoriamente, como formando una “V”); la flecha de la izquierda parece ser una catena o cadena de cráteres clásica (aunque los 3 cráteres presentan la pared este más levantada, como si hubieran impactado tres fragmentos paralelos al mismo tiempo y no de forma sucesiva; la flecha de la derecha podría ser una fractura con cráteres colapsados o bien un agrupamiento de endocráteres surgidos a lo largo de una fisura.



Por último, IMAGEN 6 (Latitud 46.78 Longitud 355.95) también muestra un interesante contraste entre los 3 cúmulos marcados con flechas horizontales (y podría haber más) y el marcado con una flecha vertical, que es distinto a los que hemos marcados como “cúmulos de endocráteres” y también a una cadena de cráteres tradicional.

¿Son estos agrupamientos de cráteres aleatorios o son endocráteres producidos por desgasificación explosiva de la lava de esta zona de Mare Imbrium? Es una pregunta que excede nuestros conocimientos, nuestra aproximación es meramente observacional, originada por la lectura entusiasta de Fielder.

viernes, 28 de marzo de 2025

ECLIPSE DE LUNA DEL 14 DE MARZO DESDE MAR DEL PLATA

   

 Estas espectaculares imágenes registran la evolución del eclipse total de luna del 14 de marzo en los cielos de Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, República Argentina, tomadas por los miembros de la agrupación Trapecio Austral, colaborando con el proyecto científico del amigo italiano Giovanni di Giovanni, quien registra y analiza la evolución de la composición de la atmósfera terrestre a partir de la luminosidad de los eclipses de Luna:









lunes, 24 de marzo de 2025

ANIVERSARIO DE LA SLA CON EL NÚMERO 50 DE EL MENSAJERO DE LA LUNA Y CAFÉ LUNAR

 

CERRAMOS EL MES ANIVERSARIO CON UN NÚMERO ESPECIAL DE “EL MENSAJERO DE LA LUNA” Y CAFÉ LUNAR

En marzo cumplimos  6 años de vida y lo festejamos dos veces:

Lanzamos un número especial de nuestra revista “El Mensajero de la Luna”, el número 50, con toda la información que necesitás sobre nuestros programas de observación y un índice sistemático de todos los números anteriores.

Para leer y descargar:

https://drive.google.com/file/d/1-jsTzzv4PJVBsWzxVDoaCdy6hRnu2jjd/view?usp=sharing 

Y el viernes y el sábado festejamos con los amigos de Trapecio Austral, Eduardo Horacek y Esteban Andrada en una nueva edición de Café Lunar, nuestro ciclo de actividades online en nuestro canal en Youtube.  Será una actividad para todo tipo de público, especialmente los que quieren empezar a observar la Luna: “BREVE GUÍA PARA UN POTENCIAL OBSERVADOR LUNAR”. Conversaremos sobre las ventajas de la observación lunar para iniciarse en la astronomía, las posibilidades para la observación de acuerdo a los distintos tipos de instrumentos, cómo interpretar las luces y las sombras, fenómenos visuales como la “X Lunar”, y algunos ejemplos del relieve lunar y cómo observarlo.

La actividad se desarrollará en dos días consecutivos: 

Viernes 28 de marzo: “INTRODUCCIÓN” a las 22 horas (horario argentino, 01 horas tiempo universal).

Link de la transmisión:

https://www.youtube.com/watch?v=g43IXYZauF4 

Sábado 29 de marzo: “PAISAJES PARA DESCUBRIR” a las 22 horas (horario argentino, 01 horas tiempo universal).

Link de la transmisión:

https://www.youtube.com/watch?v=7w9RyJMqTVk 

Los esperamos en el canal en Youtube de la SOCIEDAD LUNAR ARGENTINA.