martes, 3 de marzo de 2026

DORSUM DOPPELMAYER J

 


Traducción del texto aparecido en la edición de febrero 2026 de The Lunar Observer

Al momento de realizar la observación que documenta IMAGE 1, el dorsum que vemos en ella no era espectacular ni prominente, pero me pareció interesante documentarlo porque sabía que los dorsa en el interior de Mare Humorum no son ni espectaculares ni prominentes. La razón para registrar el dorsum de IMAGE 1 fue ver a qué características topográficas de la zona se correspondían las elevaciones y zonas brillantes que se veían detrás del ocular. Este es un objetivo personal en las observaciones visuales de dorsa: registrar lo que veo y luego ver cuán precisa fue mi observación, comparándola con imágenes fotográficas (prevalentemente, las estupendas imágenes Photographic Lunar Atlas for Moon Observers de Kwok Pau, que muestra con increíble detalle los dorsa.

Decíamos que los dorsa son muy sutiles, por ende, difíciles de observar, que ninguno de ellos tenga denominación official no facilita la observación al evitar que haya seguridad en la identificación. Dice Robert Garfinkle en “Luna Cognita” que: “En los mares circulares de Crisium, Nectaris, Serenitatis y Humorum, junto con la mitad occidental de Imbrium, los dorsa tienden a ser concéntricos con las orillas de las cuencas del mare, lo que indica que esos dorsa particulares pueden haberse formado por materiales fundidos que fluyen desde el centro de la cuenca empujando contra flujos de lava más antiguos solidificados o, como propuso Ralph Baldwin en 1963, podrían ser el resultado de múltiples fuerzas de compresión y elevación que interactúan durante el hundimiento del centro de la superficie del mare”. En Mare Humorum predominan, entonces, los dorsa concéntricos con los bordes de la cuenca. Hace pocos meses (en la edición de noviembre 2025) el objetivo de la Sección Focus On fue Mare Humorum, e invitamos al lector a volver a las imágenes que enviaron los observadores de ALPO para esa ocasión, podrán observar esta aseveración de Garfinkle sobre el predominio de los dorsa concéntricos y, además, que hay muchos más dorsa en el borde este que en el borde oeste. El dorsum que vemos en IMAGE 1 es la gran excepción, ya que corre de manera bastante recta de norte a sur muy cerca del centro de Mare Humorum. En la estupenda web “The Moon” encontramos un detallado análisis de los olvidados dorsa de Mare Humorum por Danny Caes, plasmado en un catálogo que se encuentra en https://the-moon.us/wiki/Mare_Humorum. En dicho catálogo el dorsum que vemos en IMAGE 1 es denominado “Dorsum Doppelmayer J: the wrinkle ridge north-northwest of Doppelmayer J at Mare Humorum's western part”. Garfinkle confirma que Dorsum Doppelmayer J es una excepción entre los dorsa de Mare Humorum: “Al ser un mar circular, los dorsa sin nombre en Mare Humorum generalmente siguen el contorno de la orilla del mar, a excepción del dorsum que corre al noroeste desde el cráter Doppelmayer J (lat. 24,52°S, long. 41,20°O) en el medio del mare”.

Como siempre, aprovechamos las estupendas imágenes del “Photographic Lunar Atlas for Moon Observers” de Kwok Pau, para identificar con más precision lo observado y registrado en IMAGE 1. IMAGE 2 es una combinación de IMAGE 1 y un detalle de la imagen que se encuentra en la página 288 del Volume 2 de la citada obra.

Los 3 cráteres que están casi perfectamente alineados en el extremo superior son el accidente más reconocible. Se trata, de sur a norte, de Doppelmayer J (6 kms de diámetro), Doppelmayer K (5 kms de diámetro) y Doppelmayer L (4 kms de diámetro). Nuestro dorsum parte de Doppelmayer J, y hay un dorsum más pequeño paralelo, que marcamos con el número 1 y no está incluido en el catálago de Danny Caes. Dorsum Doppelmayer J presentaba visualmente 3 áreas brillantes con la apariencia de crestas, esto es, la parte superior (estrecha y empinada) de la topografía de los dorsa, las marcas 2, 3 y 4 intentan ubicar dichas crestas a lo largo del dorsum. Más difícil de identificar es la línea oscura que marcamos con el número 5. Usualmente así observan visualmente los dorsa muy estrechos y altos, pero viendo la imagen de Pau no parece ser el caso.


Como ven en la imagen de la izquierda de IMAGE 2, Doppelmayer J, K y L aparecen rodeados de una zona de un brillo muy tenue. En la imagen fotográfica de la derecha marcamos con el número 6 lo que, muy hipotéticamente, podría ser el límite de una zona de tonalidad más clara. Visualmente esta zona de brillo muy leve alrededor de los 3 cráteres era mucho más evidente. Me dirigí al “Extreme Illumination Atlas of the Moon” de Charles Wood y Maurice Collins para observar los detalles topográficos de esta zona, tan dífíciles de distinguir. Y encontré lo que podría ser la explicación de esta zona de tonalidad clara alrededor de los 3 cráteres. En la página 46, correspondiente a la lámina 10 (Mare Humorum), leemos que “Extendiéndose casi por completo a lo largo del centro del Mare Humorum se encuentra una extensión de 200 km de ancho con una superficie irregular, bordes bien definidos y patrones similares a flujos. Esta área parece ser un extenso campo de lava centrado cerca de los tres cráteres de seis km de diámetro, Doppelmayer J, K y L (…). El margen del flujo tiene 30 m de altura. Las alturas del flujo que se extiende hacia el oeste son de 16 m en el extremo distal, 30 m hacia el centro y aproximadamente 70 m cerca de Doppelmayer J. Estas alturas se miden con los datos altimétricos del LRO, pero los flujos no aparecen en ninguna imagen del LRO. En términos de espectros y edad del conteo de cráteres, estos flujos parecen ser iguales a otras lavas cercanas del mare Humorum”. Ahora bien, ¿es posible observar visualmente un flujo de lava? Siempre me intrigó esto, pero bien podría ser posible en este caso, máxime si vemos que alrededor de Doppelmayer J tendría unos 70 metros de altura, que con iluminación oblicua cerca del terminador sería comparable con la altura de un dorsum. Muy intersante, tanto como lo que cuenta Danny Caes en la web citado sobre el extraño paisaje onírico que podríamos disfrutar si pudieramos escalar las no tan empinadas alturas de Dorsum Doppelmayer J y otros dorsa en Mare Humorum: Las fotografías de primer plano del Mare Humorum tomadas por el NAC de alta resolución del LROC revelan curiosas cadenas de manchas blancas en las partes más altas de sus dorsa. Cada una de estas manchas blancas está compuesta por una gran cantidad de rocas y cantos rodados de alto albedo. Estos pequeños y compactos campos de rocas y cantos rodados "blancos" deben ser una experiencia bastante extraña para los astronautas que desean explorar estos singulares lugares. Otra característica peculiar de estos campos ricos en cantos rodados son sus límites definidos. Un astronauta cruzaría una región plana y monótona de bajo albedo para entrar (de repente) en un "bosque lunar" de rocas y cantos rodados de alto albedo. ¡Podríamos llamar a estas manchas blancas laberintos lunares compuestos de paredes blancas irregulares! ¡Qué descripción tan mágica y onírica! Creo que los dorsa del borde oriental del Mare Humorum se han convertido en mi destino lunar favorito para un futuro, ojalá no muy lejano. Creo que estas rocas están relacionadas con afloramientos de anortosita, según Paul Spudis (“
The Geology of Multi-Ring Impact Basins”): “Estudios posteriores han demostrado que la anortosita aflora en varios lugares adicionales en la Luna, especialmente dentro de las cuencas de Nectaris y Humorum, pero casi siempre en asociación con los anillos internos de las cuencas lunares, una relación aún sin explicar”.

IMAGE 1:

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: DORSUM DOPPELMAYER J

Date and time (UT) of observation: 2025-12-31 00.05-00.25 UT

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

IMAGE 2:

Photographic Lunar Atlas for Moon Observers de Kwok C. Pau

 

miércoles, 25 de febrero de 2026

LA LUNA DESDE FORMOSA

 Desde la ciudad argentina de Formosa, uno de nuestros observadores más destacados, el Profesor Dr. Raúl Podestá reportó estas estupendas imágenes lunares:









viernes, 20 de febrero de 2026

UNA OBSERVACIÓN VISUAL DE DORSA RUBEY

 

Traducción del texto aparecido en la edición de febrero 2026 de “The Lunar Observer”

Con el terminador pasando muy cerca del enorme cráter Letronne (112 kilómetros de diámetro, en el borde norte de Oceanus Procellarum), colongitud 44.8º, es imposible no contemplar el inusual dorsum que se ve cruzando exactamente por su centro de norte a sur. El registro de mi observación visual es IMAGE 1. En ese momento dibujé lo que me llamó la atención: en el centro del dorsum había tres zonas brillantes agrupadas. Por lo demás, el dorsum parecía bastante anodino, con su característica forma curvada y sinuosa. Mientras lo observaba pensé: ¿las partes brillantes son las laderas de 3 cráteres y las zonas oscuras las partes profundas? Luego me di cuenta de que con un telescopio pequeño como mi Maksutov-Cassegrain de 4 pulgadas los cráteres pequeños se ven mucho más definidos. Traté de ser lo más objetivo posible en el registro y cerré la sesión de observación. Al día siguiente abría el Virtual Moon Atlas y me percaté de que el dorsum que corre claramente por el centro de Letronne es Dorsa Rubey y que las tres zonas brillantes son picos.



IMAGE 1 registra mi primera observación de Dorsa Rubey, pero yo lo conocía (aunque no lo recordé al momento de la observación). De hecho, en el número de agosto de 2023 publicamos en esta revista el texto “The three central peaks of Letronne (in the center of Dorsa Rubey)”, en el que analizábamos la extraña característica de los 3 picos centrales en el centro de Dorsa Rubey a partir de la IMAGE 2, que es un recorte de la página 354 del Tomo 2 del “
Photographic Lunar Atlas for Moon Observers” de Kwok Pau. En dicho texto contábamos que las 3 zonas brillantes son lo que queda del conjunto de picos centrales de Letronne, la única parte de la topografía del antiguo crater gigante que todavía puede verse, que escapó a la inundación de lava que casi lo cubrió por completo. No voy a repetir la descripción que hicimos de Dorsa Rubey y los picos centrales de Letronne que hicimos hace dos años y medio en The Lunar Observer, nos remitimos al número de agosto 2023. Repasando dicho texto de 2023, me llamó la atención la IMAGE 3, que pertenece a Marcelo Mojica y en la que se ve Dorsa Rubey en el extremo Izquierdo. IMAGE 4 es su detalle y en ella se percibe claramente la pareidolia de tres cráteres. La sensación de que podían ser cráteres no era injustificada, si lo parecen también en fotografía, pero no es más que el extraño juego de luces y sombras, al que nuestro cerebro le asigna un patrón conocido (el fenómeno de percepción conocido como pareidolia).





No quedan dudas de que las 3 zonas brillantes son tres picos (muy desgastados, claro), como puede verse en la IMAGE 5, que pertenece al Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap, usando el layer SLDEM 2015 Azimuth (que permite resaltar el relieve). En la IMAGE 6 capturamos el relieve de los 3 picos centrales, bastante prominentes.

Creo que Dorsa Rubey sería el único caso de dorsa que cruza, o más bien rodea, los picos centrales de un cráter semicubierto por lava. ¿Ustedes conocen algún otro dorsum parecido?

 

IMAGE 1

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: DORSA RUBEY

Date and time (UT) of observation: 2025-12-31 00.30-00.45 UT

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

IMAGE 2:

Photographic Lunar Atlas for Moon Observers de Kwok C. Pau

IMAGE 3 and 4:

Name and location of observer: Marcelo Mojica Gundlach (Cochabamba, Bolivia).

Date and time (UT) of observation: 05-04-2020-23.30.

Name of feature: GASSENDI.

Date and time (UT) of observation: 05-01-2020-22:58.

Filter: None.

Size and type of telescope used: 6’’ Maksutov Sky Watcher.

Medium employed (for photos and electronic images): ZWO ASI 178 B/W.

IMAGE 5 AND 6: Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap.

miércoles, 4 de febrero de 2026

NÚMERO ESPECIAL DE "EL MENSAJERO DE LA LUNA": DE SCHICKARD A PHOCYLIDES


 

Amigos de la Sociedad Lunar Argentina;

Compartimos un número especial (el número 60) de nuestra revista, dedicado a 4 cráteres poco conocidos: el cuarteto formado por Schickard, Wargentin, Nasmyth y Phocylides constituye una zona interesante en el suroeste de la Luna, aunque no suele ser objeto de observaciones amateur. Schickard es un gigante con un interior craterizado y notables diferencias de albedo, debido a la eyección del cercano Mare Orientale. Wargentin es una auténtica rareza, un diminuto mar de lava con características propias. El par Nasmyth-Phocylides ofrece apariencias cambiantes con las iluminaciones, debido a la unión entre ambos y a las diferencias de altura de sus fondos. El paisaje de estos antiguos cráteres es muy variable, dependiendo de la iluminación, y es significativo para la evolución geológica de la Luna.

Links para ver y/o descargar:

https://drive.google.com/file/d/1NCwLRoh7TbPem4Azqx5CVy2-1SY9gQUz/view?usp=sharing

Todos los números de “El Mensajero de la Luna”:

https://archive.org/details/@sociedad_lunar_argentina

sábado, 31 de enero de 2026

LA SOMBRA DE BATMAN AL OESTE DE ALFRAGANUS A

 


TRADUCCIÓN DEL TEXTO APARECIDO EN LA EDICIÓN DE FEBRERO 2026 DE “THE LUNAR OBSERVER”

La observación lunar tiene delicias como las pareidolias. El concepto de pareidolia es el de un fenómeno psicológico por el que la mente percibe como formas reconocibles lo que en realidad son estímulos visuales (o de otros sentidos) ambiguos y aleatorios. Mi definición se relaciona más con la experiencia subjetiva, para mi percibir una pareidolia se relaciona con percibir como un misterio fugaz lo que es en realidad el aspecto extraño de la topografía lunar en un momento fugaz de la lunación. IMAGE 1 es el registro de mi observación.

Para ubicarnos, los cráteres que vemos son Delambre y Alfraganus A. El de la izquierda es Delambre, un cráter bastante antiguo de 53 kms de diámetro, situado casi en el ecuador lunar, al suroeste de Mare Tranquillitatis. Elger lo describe por extenso (el libro de Elger tiene más de 100 años, pero sus descripciones son increíbles): “Su contorno se asemeja al de un pentágono con lados ligeramente curvados. Una sección al suroeste presenta una inflexión hacia el centro. La cresta es continua en todas partes excepto al norte, donde se ve interrumpida por un profundo cráter con un borde brillante. La orientación noroeste de las crestas y montículos al oeste es especialmente notable. El pico central no es prominente, pero justo debajo, al oeste, hay una profunda fisura que se extiende desde cerca del centro y se desvanece antes de alcanzar el borde sur”. Al momento de la observación no pudimos observar su interior, completamente en sombras, pero sí lo que me parece su característica más notable (a mi entender): su manto de eyección (denominado antiguamente “glacis”). Se lo podía ver al suroeste (muy brillante) y al sureste (menos brillante), Garfinkle en Luna Cognita lo caracteriza como “Un manta de material eyectado arrugado y lleno de marcas”.

Alfraganus A es el cráter de la derecha, de unos 13 kms de diámetro. Su forma alargada puede deberse a un impacto oblicuo o bien a una cadena de cráteres. Sus paredes aparecían brillante e irregulares. Los 3 cráteres que se ven al este de Alfraganus A son (de sur a norte, de arriba abajo) son Alfraganus D (8 kms de diámetro), Alfraganus F (9 kms de diámetro) y Alfraganus G (6 kms de diámetro). IMAGE 2 pertenece al Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap, nos sirve para entender la topografía real de lugar.



Lo que llamó mi atención al momento de la observación fue la extraña sombra que aparece al oeste de Alfraganus A. Mirando por el ocular parecía una simple mancha oscura sin relación con ninguna característica topográfica cercana. Una mancha que parecía tener forma de murciélago, como si fuera una versión oscura de la batiseñal proyectada en la superficie de la Luna. Evidentemente, la extraña sombra con forma de murciélago es proyectada por la pared oeste de Alfraganus A. Eso sí, la sombra parece demasiado oscura y demasiado extensa para la pared de un cráter bastante deteriorado. Además, la forma de la sombra no parece corresponder con la forma de la pared oeste de Alfraganus A. Esto constituye un pequeño misterio, habría que repetir la observación en las mismas condiciones de iluminación. Yo conservo la linda experiencia de observar otro paisaje lunar extraño.

IMAGE 1

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: DELAMBRE/ALFRAGANUS A

Date and time (UT) of observation: 2025-12-25 23.40-00.05 UT

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

IMAGE 2

Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap

domingo, 25 de enero de 2026

UNA VISIÓN SUBJETIVA DE LAS COLINAS OSCURAS AL NORTE DE RIMA HYGINUS


 

TRADUCCIÓN DEL TEXTO APARECIDO EN LA EDICIÓN DE ENERO 2026 DE “THE LUNAR OBSERVER”

IMAGE 1 es una estupenda imagen de Marcelo Mojica en la que vemos Rima Hyginus y otras zonas volcánicas en Mare Vaporum (Rima Hyginus es el objetivo de la próxima sección Focus On, marzo 2026). Al norte de Rima Hyginus (debajo en IMAGE 1) se encuentra una zona escarpada y oscura, uno de mis lugares favoritos en la Luna. Me parece sorprendente que no tenga nombre, ya que no hay otra zona igual en la cara visible de la Luna (quizás estoy exagerando, no me culpen a mí, culpen a mi entusiasmo). Sabemos con certeza que el color intensamente oscuro de estas elevaciones irregulares se debe a que están cubiertas por depósitos piroclásticos, resultado de erupciones explosivas de fuentes de lava de magmas basálticos, con muchos elementos volátiles, que ascienden rápidamente y entran en erupción como una pulverización de magma, formando rocas microscópicas vitrificadas. Lo que queda de este proceso, miles de millones de años después son zonas mucho más oscuras que las circundantes. Estas colinas son oscuras porque son depósitos piroclásticos, esto es evidente. Pero estos depósitos piroclásticos son diferentes, tienen relieve… He buscado mucho sobre esta zona volcánica y casi no se ha escrito nada sobre la misma (lo que la hace más atractiva para mí). Robert Reeves en el número de mayo 2025 escribió un artículo muy interesante (“Lunar Volcanic Modification, from the Subtle to the Obvious”), en el que se refiere así a nuestra zona: “Al norte de Rima Hyginus se encuentra una cadena de colinas oscuras. Su color oscuro se debe a una antigua capa de ceniza volcánica que emanaba de los respiraderos a lo largo de Rima Hyginus. Estas colinas carecen de nombre oficial. Tienen forma de corazón y se encuentran cerca del centro del disco visible de la Luna, por lo que llamo a esta región el Corazón de la Luna”. “The Heart of the Moon” es un buen nombre, más poético que el que encontré en “Radar remote sensing of pyroclastic deposits in the southern Mare Serenitatis and Mare Vaporum regions of the Moon” (Lynn Carter et al, en Journal of Geophysical Research: Planets, 2009, disponible en: https://doi.org/10.1029/2009JE003406). Allí se analizan distintos depósitos piroclásticos, y el nuestro se denomina “Mare Vaporum Pyroclastic Deposit”. Hasta leer este texto pensaba (lo confieso un poco avergonzado) que estas colinas lineares oscuras podían ser de origen volcánico en sí mismas (por eso se verían tan diferentes a todas las demás). En el texto citado se dice que Mare Vaporum Pyroclastic Deposit “se extiende sobre las tierras altas lunares”. Ahí me di cuenta de que los depósitos piroclásticos cubrieron un relieve preexistente, y bastó con mirar imágenes de Mare Vaporum para darme cuenta que las colinas al norte de Rima Hyginus son muy parecidas a otros terrenos muy escarpados al norte (como Boscovich o Julius Caesar) y al sur (como Pallas y Murchinson). Se trata de áreas cubiertas de las eyecciones colosales producidas por la creación de la gigantesca cuenca Imbrium, basta ver que estas eyecciones/zonas escarpadas son radiales al impacto que generó la cuenca Imbrium. Es decir, primero se formaron las colinas radiales a Imbrium y luego fueron cubiertas por los oscuros depósitos piroclásticos. Esta combinación de eventos geológicos solamente (creo) se dio al norte de Rima Hyginus, creando un paisaje único.


Esta zona es maravillosa si se la observa incluso con poco aumento. IMAGE 2 es una impresión subjetiva de como se la ve cuando se encuentra en el terminador, un curioso juego de sombras y brillos intensos. Es una visión muy subjetiva, por eso no me decidía a compartirla, pero de la comparación (IMAGE 3) con la imagen de la derecha (un detalle de IMAGE 1), me animo a marcar las zonas de diferente brillo. De norte a sur (norte es arriba, la zona de Manilius y Boscovich P, no dibujados), tenemos una zona no tan escarpada (1), una zona baja en sombras (2), una colina linear (3), otra zona baja en sombras, mas ancha (4), otra colina (más escarpada y brillante) (5) y un lento declive (6).

“Heart of the Moon” o “Mare Vaporun Pyroclastic Deposit” o el nombre que querramos darle a esta maravillosa zona, estas colinas oscuras merecen un mapa más detallado. ¿No les parece?

IMAGE 1

Name and location of observer: Marcelo Mojica (Cochabamba, Bolivia).

Name of feature: RIMA HYGINUS.

Date and time (UT) of observation: 2020-04-30 23.21 UT

Size and type of telescope used: 150  mm. Maksutov-Cassegrain.

Medium employed (for photos and electronic images): ZWO ASI 178 B/W.

IMAGE 2

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: Mare Vaporun Pyroclastic Deposit

Date and time (UT) of observation: 2025-09-28 23.10-23.30 UT

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

lunes, 29 de diciembre de 2025

NUEVO NÚMERO DE EL MENSAJERO DE LA LUNA


 

Amigos de la Sociedad Lunar Argentina;

Nos despedimos del 2025 compartiendo un nuevo número de “El Mensajero de la Luna”, la revista de la Sociedad Lunar Argentina y la Sección Lunar de la Liga Iberoamericana de Astronomía.

En el número 59 podrán encontrar las distintas secciones de nuestra revista: las numerosas actividades de noviembre y diciembre, las últimas imágenes de nuestros miembros;  en Crónicas Lunares recordemos cómo Cristóbal Colón utilizó un eclipse lunar para salir de una situación crítica, en Selenología compartimos artículos de Marcelo Mojica y Alberto Anunziato, en Traducciones traemos un texto los desafíos que plantean a las misiones lunares el peligroso polvo lunar y cerramos con Luna de Papel y un polémico poema lunar del poeta italiano Salvatore Quasimodo.

Link para ver y/o descargar:

https://drive.google.com/file/d/1FPe1RrZSfzyq2olBRR5XeZlwRpMioXxq/view?usp=sharing

Todos los números de “El Mensajero de la Luna”:

https://archive.org/details/@sociedad_lunar_argentina

 

lunes, 22 de diciembre de 2025

DORSUM REINER

 

Traducción del texto aparecido en la edición de diciembre 2025 de “The Lunar Observer”

Con La Luna en cuarto creciente (colongitud 60.1) y el terminador pasando por Reiner Gamma, se puede observar que el cráter Reiner (un cráter del período Eratostheniano, de 30 kilómetros de diámetro) es atravesado por un dorsum. Reiner aparecía bastante espectacular. Las descripciones de Elger (“The Moon”) y Garfinkle (“Luna Cognita”) nos recuerdan algunas de las características visibles en la imagen que compartimos: “un borde muy elevado con terrazas” (Elger). “El manto de eyección tiende a extenderse hacia los lados sureste y noroeste del cráter. Las paredes aterrazadas parecen brillantes y empinadas”. Ya Elger había sido preguntado por la relación entre cráteres y dorsa: “Es una peculiaridad sugerente de muchas de las crestas lunares, tanto en los maría como en otros lugares, que generalmente se encuentran asociadas con cráteres de todos los tamaños. Ejemplos de este hecho ocurren casi por todas partes. Con frecuencia se encuentran cráteres pequeños en las cimas de estas elevaciones, pero con mayor frecuencia en sus flancos y cerca de su base. Donde una cresta cambia repentinamente de dirección, un cráter de cierta prominencia generalmente marca el punto, formando a menudo un nodo o cruce de otras crestas, que así parecen irradiar desde él como centro. A veces se introducen dentro de las montañas anulares más pequeñas, atravesando huecos en sus paredes, como, por ejemplo, en los casos de Madler, Lassell, etc.”

Seguramente, el dorsum que atraviesa Reiner se formó con posterioridad al cráter. Curiosamente, tanto Elger como Garfinkle solamente identifican como dorsum la parte sur: “Una cresta larga se extiende hacia el sur desde el pie de la pared sur” (Elger); un amplio dorsum platicúrtico se extiende hacia el sur desde el manto de eyección hasta el cráter fantasma Reiner R (Garfinkle). El «dorsum platicúrtico» se refiere a un dorsum formado por arco y cresta. IMAGE 1 está por el registro de nuestra observación visual y un detalle de la imagen que se encuentra en la página 360 del Volume 2 de “Photographic Moon Atlas for Lunar Observers” de Kwok Pau (al que no nos cansamos de agradecer por sus imágenes, que nos ayudan a entender la topografía de los dorsa). Tanto visualmente como en la imagen de Kwok parece haber dorsa tanto al norte como al sur de Reiner, aunque tienen estructuras diferentes. El “Map of Lunar Wrinkle Ridges” del LROC Quickmap confirma que hay dorsa a ambos lados de Reiner. El dorsum que se extiende al sur de Reiner tiene una estructura formada por un arco estrecho y 3 pequeñas crestas aisladas situados alternadamente en ambos márgenes del arco. El tramo norte, que no mencionan Elger ni Garfinkle, es distinto: el arco es mucho más anchos y no se ven indicios de cresta. Curiosamente, visualmente el arco se veía bastante más ancho. Los cráteres al norte de Reiner son (de norte a sur): Reiner L (6 kilómentros de diámetro), Reiner H (8 kilómetros de diámetro) y Marius X (5 kilómetros de diámetro). Al lado de Marius X (a la izquierda, oeste) se veía bastante claramente un dormo casi solapado con el cráter. En la imagen de Kwok a la derecha se ven varios domos que visualmente no alcancé a observar: al sureste de Marius X, al sureste de Reiner H y al este de Reiner L. Visualmente, estos 3 cráteres parecían estar dentro del ancho arco del dorsum al norte de Reiner, mientras que en la imagen de Kwok Reiner L está dentro del arco que parece terminar en Reiner H y Marius X está fuera.

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: REINER

Date and time (UT) of observation: 2025-11-02 23.35-23.55 UT

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X


lunes, 15 de diciembre de 2025

NÚMERO ESPECIAL DEL MENSAJERO DE LA LUNA: LA MESETA DE ARISTARCHUS

 


Amigos de la Sociedad Lunar Argentina;

Compartimos un número especial (el número 58) de nuestra revista dedicado a la Meseta de Aristarchus, “la zona más inusual de la Luna”. Esta expresión de Chuck Wood no es exagerada. La Luna es un lugar increíble, pero la Meseta de Aristarchus es súper increíble. En un lugar relativamente pequeño se concentra una serie increíble de accidentes selenográficos: el súper brillante cráter Aristarchus y su compañero Herodotus, la rima más espectacular de la Luna, Vallis Schroteri, junto con varias como Rima Agricola, domos, dorsa. La zona tiene además una rica historia observacional, seguramente determinada por ser el lugar con más Fenómenos Lunares Transitorios registrados.

Links para ver y/o descargar:

https://drive.google.com/file/d/1GtM8mVd8n5WSMz5DDlCp4mSz9gxBGOfL/view?usp=sharing

Todos los números de “El Mensajero de la Luna”:

https://archive.org/details/@sociedad_lunar_argentina

lunes, 8 de diciembre de 2025

EL NACIMIENTO DEL MITO DEL VOLCÁN ARISTARCHUS. TRADUCCIÓN DEL CAPÍTULO 23 DE “SELENOGRAPHIA” DE JOHANNES HEVELIUS


 

Por Alberto Anunziato

Traducción del texto aparecido en la edición de diciembre 2025 de “The Lunar Observer”

En el número anterior de The Lunar Observer publicamos un dossier sobre la meseta de Aristarchus en la sección Focus On, y nos referíamos a la larga tradición que consideró por mucho tiempo que Aristarchus era un volcán activo (con varias erupciones reportadas, la más conocida es la de Herschel). Me pareció interesante rastrear el origen de esta concepción volcánica de un lugar de la Luna que (al fin de cuentas) es la región volcánica por excelencia. El origen está en el primer autor que escribió sobre Aristarchus en el primer texto astronómico con una descripción sistemática de la Luna: “Selenographia” del polaco Johannes Hevelius, publicado en 1647. Para ello intentamos una traducción del capítulo 23, en el que se discurre sobre Aristarchus, al que Hevelius consideró una montaña y la llamó Mons Porphyrites.

La descripción de Aristarchus es funcional en Hevelius para demostrar su tesis de que las montañas lunares varían en su composición (habían pasado pocos años y observaciones desde la primera observación galileana). Partiendo de que la Luna era similar a la Tierra, trató de suplir con inferencias derivadas de ese paralelismo los datos que le faltaban. Las similitudes con la Tierra explican la tesis central del capítulo 23 (que es el que intentamos traducir): las peculiaridades de Aristarchus (o Mons Porphyrites) la hacen distinta como montaña de las demás montañas lunares. Si vemos la nomenclatura de Hevelius en su mapa de la cara visible (IMAGE 1), en realidad Hevelius se refiere la meseta de Aristarchus con el nombre de Mons Porphyrites (nosotros usamos la nomenclatura de Ewn Whitaker, y por eso nos referimos a Aristarchus y no Aristarchus Plateau, como quizás sería mejor). El rasgo que más impresiona a Hevelius como diferente de Aristarchus Plateau respecto a otras montañas lunares es su color entre dorado y rojo intenso, que otros observadores han confirmado posteriormente (en las imágenes fotográficas como IMAGE 2 aparece más oscuro que el resto, como siempre lo he visto yo). No sabemos si fue el color “igneum” de la meseta de Aristarchus, o la similitud visual que tiene el cráter Aristarchus, con sus bandas oscuras y luminosas, con el interior de un volcán, lo que llevó a postular a Hevelius que se trataba de un “mons quod ignem alat perpetuum”. Después de todo, ¿un volcán no se vería así en la superficie de la Luna, con Aristarchus como su cráter perpetuamente ardiendo?

 Compartimos la traducción, que nos pertenece y, obviamente, es provisoria, hasta que haya una de mejor calidad. El texto de “Selenographia” que utilizamos es que puede consultarse aquí: https://www.e-rara.ch/zut/content/titleinfo/160230

Capítulo XXIII

De la Luna Gibosa creciente.

De la misma manera que la materia del globo terrestre, que está compuesto en parte por montes y valles y en parte por llanuras, en absoluto se pueda considerar que es homogéneo por naturaleza y calidad en todas sus partes, tampoco lo debería ser la materia opaca de la Luna o Antichtona (1) (pues la comparación es perfectamente razonable). Verdaderamente, los montes, valles (2) y llanuras lunares son muy diferentes de acuerdo a su materia, algunos parecen ser pétreos, otros arenosos; los cuales, a su vez, difieren entre sí, perteneciendo a diversas especies, por ejemplo, algunos están formados de arenas pálidas, otros de arenas rojizas, etc. Para que no parezcan sueños de quien duerme o alucinaciones de quién vela, mostraremos que esto se debe ciertamente a una causa racional, en este y otros capítulos demostraremos este punto con razones precisas y fáciles de seguir. Aunque confieso que yo mismo me siento bastante audaz, pues emprendo una obra de tan grandes proporciones, al intentar discurrir de cosas lejanas, y en tiempos pasados inauditas, a veces me parece que fuera a discurrir sobre la quintaesencia de los peripatéticos. Sé que me adentro en una cuestión ardua, pero, con observaciones certeras y experiencia ocular, no tengo dudas de que saldré airoso.

(1) “Antichtona” o “Antitierra” es el nombre que usa Hevelius para resaltar la similitud entre ambos mundos, que es la tesis central de “Selenographia”: “Sin dudas, es lícito llamar “Antichtona” a la Luna cuando es tan similar en muchas partes a nuestra Tierra” (página 225 de “Selenographia”.

(2) Cuando en Hevelius leemos “valles” debemos entender “cráteres” (la palabra “cráter” es posterior, fue acuñada por Von Schröter).

En primer lugar, ya me referí en parte del capítulo 8 a que hay diversos tipos de zonas pétreas y rocosas entre los montes lunares: en ese lugar decía que no es contrario a la razón que todos los valles, que hasta cierto momento no difieren en forma y figura entre sí, con la primera luz del día, es decir, con Luna creciente, parecen estrecharse visualmente. Los montes y zonas escarpadas son pétreos, ciertamente hay montes arenosos, no se alzan igualmente escarpados hacia lo alto, más bien son quebrados y su cima tiene forma de punta. Por esta razón, los valles cerca y al pie de las montañas son más estrechos que cerca de su cima, de manera que necesariamente en las fases de luna creciente decrecen, mientras que en las fases menguantes crecen.

Luego, existe otra razón, que me parece igualmente creíble y convincente, para justificar que existen zonas rocosas y zonas arenosas en la Luna. Hay valles y montes, que seguramente no son más altos que los demás y que, sin embargo, exceden a todos los demás en claridad y esplendor durante el plenilunio, como entre otros (3) Mons Aetna (Copernicus), Mons Insula Cretae (Bullialdus), Mons Sinai (Tycho), Montes Insula Besbice (Manilius) y otros. Sostengo que son de naturaleza luminosa, más aptos, a causa de su mayor solidez, para reflejar los rayos solares y generar luz más potente. Sostengo además que los montes lunares formados por arena o barro no podrían reflejar tan eficazmente los rayos solares, mientras que estos valles y montes lunares se ven siempre luminosos y más brillantes que los demás. Por ello, los valles y montes lunares, como los de nuestro globo terrestre, están compuestos de diferentes materias. Digo, una vez más, que los que son más brillantes que los demás son de naturaleza pétrea, pues su masa más sólida refleja más fuertemente la luz y los rayos solares, mientras que los de materia menos dura se verían menos luminosos, como en la parte relativa a la óptica se demostró abundantemente.

(3) Para los nombres modernos de los nombres utilizados por Hevelius en “Selenographia” usamos el “Appendix E. Hevelius’s Nomenclature” (Ewen A. Whitaker's Mapping and Naming the Moon: a History of Lunar Cartography and Nomenclature, APPENDIX E, pages 201-208).

Si se piden otras razones por las que algunos valles son más brillantes que otros, una seguramente es que hay valles más profundos y valles más elevados, y entre los que son más elevados hay variedad de brillo por los montes que circundan (de diferentes inclinaciones), por ello es que los valles más claros son los cercanos a Aetna, Creta, Sinai, etc. Para entender mejor, pido se considere esto: no todos los valles con profundidades similares tienen el mismo brillo en plenilunio, como la Insula Major Caspii (Langrenus), Mons Serrorum (Aristoteles), Mons Carpates (Eudoxus), etc. Estos montes están entre los más altos, lo que se comprueba en la primera y última aparición, cuando el límite entre luz y sombra está en su máxima cercanía con ellos. Sin embargo, las zonas oscuras que en ellos se ven bien pueden ser pantanosas, boscosas o de vegetación de baja altura (y por ende aparecerán más oscuras que las circundantes). Y las zonas más luminosas bien pueden tener predominio de yeso, que reflejaría más brillo que las zonas oscuras cercanas. Si así fuera, sería evidente lo que afirmo: las zonas montañosas de la Luna son diversas entre sí.

El primer monte en surgir en esta fase en la superficie de la Luna es sin dudas Mons Porphyrites (Aristarchus) en el Mar Eoo (parte occidental de Procellarum), sobre la isla Cercinnam (el limbo de Kepler), que confirma claramente que las montañas difieren muchísimo entre sí de acuerdo a su materia. Y este Monte Porphyrites no dudo que se compone o bien de tierra rojiza (similar al Porphyrites que se encuentra en Egipto, cuyo nombre usamos para el que se encuentra en la Luna) o bien, lo que parece más adecuado, de una materia pétrea o sulfúrea. Por cierto, estoy seguro que sustenta en su interior un fuego perpetuo y por ello pertenece a la especie de los montes ígneos como entre nosotros son el Etna, Hecla, Vesuvio y otros. Sostengo esto, ciertamente, no por una razón intrascendente sino porque en cualquier fase de la Luna, siempre observé que Mons Porphyrites es muy claramente luminoso, siempre con el mismo color y brillo no comparable a los demás montes existentes en el hemisferio lunar, menos brillantes. Su color es azafranado, levemente amarillo, o dorado, o rojo intenso (4); este color es natural y permanente (pues permanece desde el primer al último día sin variaciones, lo que puede comprobar cualquier observador dotado con un buen telescopio). Por esta causa, no queda otra alternativa que afirmar que Mons Porphyrites está formado por rocas o arenas rojas o que en él arde o se derrama un fuego perpetuo; y si debemos asimilar las cosas terrestres (porque otros datos no tenemos para comparar), la analogía es muy pertinente.

(4) Siempre es difícil traducir los nombres de los colores del latín, ya que no hay coincidencia total entre la paleta de tonalidad de nuestros colores con las tonalidades de los colores romanos. Por ello, explicito mi traducción: “su color es azafranado (“croceum”), levemente amarillo (“subflavum”), o dorado (“aureum”), o rojo intenso (“igneum”).

Por todo esto, como esta apariencia no puede de ninguna manera atribuirse a una alucinación o a una distorsión del telescopio, ya que claramente aparecía mi vista y la vista de los demás que hicieron el experimento, la gran diferencia entre Mons Porphyrites y las otras montañas lunares, con cualquier telescopio que se utilice. Por ello, se deduce que ciertas montañas lunares, están compuestas de diversas piedras, arenas o barros, e incluso algunas ser ígneas, como Mons Porphyrites, y lógico es deducir que haya muchas otras similares (entre las que están las que mencionamos en la parte final del capítulo 13), de la misma forma y naturaleza, aunque por ser de menor altura o menos inclinadas no son tan conspicuas. Además, lo que es más notable es que este Mons Porphyrites es evidentemente distinto a los otros montes lunares por su forma. En su centro aproximado parece tener un cuerpo redondo, del que hacia el sur surge un cuerno ligeramente curvado. Hacia arriba (al norte) se ve un cuerno similar al primero, pero separado completamente del cuerpo medio, de manera que, por ese intersticio, como si fuera parte del mar, se puede ver claramente (5). Además, hay otro monte, llamado Pyramis (Montes Spitzbegen), cerca de Monte Argentarium (Archimedes), al lado de un promontorio del Mar Mediterráneo lunar (Mare imbrium, Nubium y parte oriental de Oceanus Procellarum), que tiene una forma similar a una pirámide (de ahí su nombre). Nada similar a estas tres montañas encontrarás buscando diligentemente en cada fase en la cara visible de la Luna.



(5) En IMAGE 2 marcamos los “cuernos” a los que se refiere Hevelius, el primero es parte de las eyecciones brillantes de Aristarchus, el segundo es Vallis Schröteri.

IMAGE 1: SELENOGRAPHIA

IMAGE 2:

Name and location of observer: Sergio Babino (Montevideo, Uruguay).

Name of feature: Kepler.

Date and time (UT) of observation: 03-08-2020 01:29

Size and type of telescope used: 203 mm. catadrioptic.

Filter (if used): None.

Medium employed (for photos and electronic images): ZWO 174 mm.

viernes, 21 de noviembre de 2025

NÚMERO 57 DE "EL MENSAJERO DE LA LUNA"

 

Amigos de la Sociedad Lunar Argentina;

Compartimos un nuevo número de “El Mensajero de la Luna”, la revista de la Sociedad Lunar Argentina y la Sección Lunar de la Liga Iberoamericana de Astronomía.

En el número 57 podrán encontrar las distintas secciones de nuestra revista: las numerosas Actividades del mes de octubre, con las últimas imágenes de nuestros miembros;  en Crónicas Lunares recordemos la fallida observación cometaria de la misión Apolo 13, en Selenología compartimos artículos de Marcelo Mojica y Alberto Anunziato, en Galería Planetaria tenemos imágenes de Júpiter y Saturno; en Traducciones traemos un texto sobre la posibilidad de que una vieja sonda soviética sea una luna artificial de nuestro planeta y cerramos con Luna de Papel y los emocionantes recuerdos de Borges sobre la llegada de Apolo 11 a la Luna.

Link para ver y/o descargar:

https://drive.google.com/file/d/1L-0cAwJROCNqRzXuQSvOCQYxeh61s73E/view?usp=sharing 


miércoles, 19 de noviembre de 2025

DORSUM VON COTTA AND DORSUM OWEN UN POCO LEJOS DEL TERMINADOR


 

Traducción del texto aparecido en la edición de noviembre 2025 de “The Lunar Observer”

Ya terminaba la noche de observación lunar y descubrí en Mare Serenitatis, no lejos del notorio cráter Sulpicius Galus, un dorsum que se veía no muy nítidamente, pero bellamente delineado, que descubrí era Dorsum Von Cotta, que corre un trecho considerable (183 kilómetros) de norte a sur, y como dos elevaciones más suaves se veía Dorsum Owen. El terminador pasaba por el vecino Mare Imbrium, a una distancia (unos 200 kilómetros) en que los dorsa difícilmente se ven con la nitidez con que se veían ambos dorsa paralelos (colongitud 357.4º).

La IMAGE 1 es una combinación del sketch de la noche de observación y la imagen que extraje (una vez más) del Photographic Lunar Atlas for Moon Observers de Kwok C. Pau (página 247 del Volume 1). No registré la totalidad de Dorsum Von Cotta, sino la zona que marqué en la imagen del Atlas.

Por supuesto, el registro visual de la forma, en la imagen de la derecha de IMAGE 1 es menos preciso, ya que visualmente los dorsa siempre se ven más curvos y sinuosos de lo que realmente son (imagen de la izquierda). De norte a sur observé 5 zonas brillantes en Dorsum Von Cotta. En el extremo norte se veían dos crestas muy prominentes. La segunda (de norte a sur) incluso lanzaba una leve sombra interna sobre el arco del dorsum. En el centro visualmente Dorsum Von Cotta se veía interrumpido, en la imagen de la izquierda se ve que es una zona muy baja de la topografía. A la derecha (oeste) se ven los dos arcos que componen Dorsum Owen, proyectando sombras muy leves. No se trata de un dorsum (“dorsum” es singular en latín) sino de dos dorsa (“dorsa” es plural), por lo que el nombre de Dorsum Owen es incorrecto. En el catálogo de wrinkle ridges del Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap aparecen como dos dorsa separados.

Una última curiosidad, Dorsum Owen empieza, o parece empezar, desde lo que ha sido denominado como “cráter” Aratus CA. Con el terminador más cerca, se puede ver visualmente a Aratus CA como una hondanada de forma extraña, no circular. IMAGE 2 es una captura de pantalla del Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap de Aratus CA. La verdad… no parece para nada un cráter de impacto, ni siquiera parece un cráter. Sin dudas, un accidente lunar muy interesante que merece una pequeña investigación.

 


Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: DORSUM VON COTTA-DORSUM OWEN

Date and time (UT) of observation: 2025-09-28 23.35-23.50 UT

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X