Desde la ciudad de Santa Fe, República Argentina, el observador Ignacio Podestá nos ha reportado estas estupendas imágenes lunares para nuestros programas de observación, obtenidas con un Telescopio Refractor COOKE & SONS DE 1912 109 mm y una distancia focal de 1650 mm (que equivale a una relación focal de f/15) y una Cámara CCD: ZWO ASI120MM Mini. Las observaciones se realizaron del Observatorio y Planetario del Centro de Observadores del Espacio (CODE).
Observadores Lunares
viernes, 26 de junio de 2026
lunes, 22 de junio de 2026
ALGUNOS DORSA EN MARE COGNITUM
Traducción
del texto aparecido en la edición Junio 2026 de “The Lunar Observer”
Mare
Cognitum tiene un atractivo histórico, fue el lugar en el que se estrelló la
sonda Ranger 7 el 31 de julio de 1964 y transmitió las primeras imágenes de
televisión y detalladas de la superficie de la Luna, empezando a develar un
poco más como era el suelo lunar en detalle. A partir de esa hazaña la
International Astronomical Union le asignó a esta zona, antes perteneciente a
Mare Nubium, el nombre de Mare Cognitum (“The Sea That Has Become Known”).
IMAGE 1 es el registro de una observación un poco apresurada, ya que mi familia
me llamaba a cenar, y eso puede ser más perentorio que observar). Se ve una
parte de Mare Cognitum, la zona noroccidental, que comprende los dos cráteres
más importantes, aunque sean de pequeño diámetro: al este Kuiper (7 kms) y al
oeste Euclides D (6 kms). Sí, Kuiper es por Gerard Kuiper, el astrónomo
norteamericano quien, entre otros logros, fue el director científico de las
misiones Ranger. Telescópicamente, Mare Cognitum parece un poco anodino, por
eso es que me pareció interesante documentar los dorsa que observé. En IMAGE 2
(obtenida con el Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap), vemos los dorsa
registrados en el layer "Map of Lunar Wrinkle Ridges" en la región
noroeste de Mare Cognitum. El área cubierta por la IMAGEN 1 está marcada por un
cuadrado negro en la IMAGEN 2. Comenzamos de oeste a este. El dorsum marcado
con la flecha 1 en la IMAGEN 2 aparece en la IMAGEN 1 como una banda pálida
brillante que parece abrirse al fusionarse con la banda brillante, que es el
borde oriental y más empinado de Montes Riphaeus. En el centro de la IMAGEN 1,
entre Kuiper y Euclides D, es visible un complejo de dorsa, que se extiende
claramente de norte a sur, y sus segmentos son los únicos que proyectan sombras
(flecha 2 en la IMAGEN 2). Finalmente, al sureste de Kuiper, hay un dorsum redondeado
(flecha 3 en la IMAGEN 2), que parece más definido que el marcado con la flecha
1, pero no proyecta una sombra como la que se extiende entre Kuiper y Euclides
D (que puede ser más empinada o simplemente tener una ubicación más favorable,
extendiéndose de norte a sur, para proyectar sombras).
IMAGEN 1
Name and location of observer: Alberto
Anunziato (Paraná, Argentina).
Name of feature: EAST OF MARE HUMORUM
Date and time (UT) of observation: 2026-04-26
23.05 to 23.20 UT
Size and type of telescope used: 105 mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .
Magnification: 154X
IMAGEN 2: Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap.
viernes, 5 de junio de 2026
La Luna Revela sus Secretos
POR MARCELO MOJICA
Durante siglos, la Luna ha sido la compañera silenciosa de la humanidad.
Ha inspirado mitos, poemas, leyendas y descubrimientos científicos. Sus mares
de lava solidificada, sus montañas y sus innumerables cráteres han sido
observados por generaciones de astrónomos que, armados únicamente con sus ojos
y modestos telescopios, intentaron descifrar los misterios grabados sobre su
antigua superficie.
Hoy vivimos una época extraordinaria. La tecnología que hace apenas unas
décadas estaba reservada para observatorios profesionales se encuentra al
alcance de cualquier astrónomo aficionado apasionado. Las modernas cámaras CMOS
planetarias han revolucionado por completo la observación y fotografía lunar,
permitiéndonos registrar detalles que antes parecían inalcanzables para quienes
observamos desde nuestros patios, terrazas o pequeños observatorios personales.
La combinación de estas cámaras con telescopios relativamente modestos
ha abierto una nueva ventana hacia nuestro satélite natural. Un ejemplo notable
es el uso de un telescopio Maksutov-Cassegrain de 150 mm de apertura y 1800 mm
de distancia focal. Este instrumento, compacto y accesible, posee una capacidad
sorprendente para capturar los más finos detalles lunares cuando se combina con
las técnicas modernas de adquisición y apilado de miles de imágenes.
Los resultados son simplemente asombrosos.
Tomemos como ejemplo al majestuoso cráter Copérnico, una de las
estructuras más impresionantes de toda la superficie lunar. Con aproximadamente
93 kilómetros de diámetro, sus murallas escalonadas y su complejo sistema de
picos centrales aparecen en las imágenes modernas con una riqueza de detalles
que habría maravillado a los grandes observadores del pasado. Las sombras proyectadas
por el Sol rasante revelan terrazas, derrumbes, fracturas y variaciones
topográficas que permiten apreciar la historia geológica escrita sobre cada
metro de su superficie. Fig 1.
Igualmente, fascinante resulta la observación del cráter Bullialdus, una
joya situada en la región sur del Mare Nubium. Este antiguo impacto presenta
paredes internas de extraordinaria complejidad. Bajo determinadas condiciones
de iluminación, las imágenes obtenidas mediante cámaras CMOS muestran zonas
brillantes y oscuras que resaltan desniveles, colapsos de terreno y diferencias
en la reflectividad de los materiales. Cada amanecer lunar transforma el
paisaje, creando un espectáculo completamente distinto al de la noche anterior.
Fig. 1.
Lo verdaderamente extraordinario es que estos detalles ya no pertenecen
únicamente al dominio de los grandes observatorios. Hoy, un aficionado equipado
con tecnología moderna puede capturar imágenes capaces de revelar estructuras
cuya observación visual resultaba extremadamente difícil hace apenas algunos
años. El procesamiento digital, el apilado de video y las técnicas avanzadas de
realce permiten superar parcialmente las limitaciones impuestas por la
turbulencia atmosférica, acercándonos cada vez más a la verdadera apariencia de
la superficie lunar.
Sin embargo, más allá de la tecnología, existe algo que ninguna cámara
puede reemplazar: la emoción de contemplar la Luna.
Cada sesión de observación es un encuentro con un mundo antiguo. Un
paisaje inmóvil y silencioso que ha permanecido prácticamente inalterado
durante miles de millones de años. Mientras observamos las sombras desplazarse
lentamente sobre las paredes de Copérnico o los relieves complejos de
Bullialdus, contemplamos también la historia del Sistema Solar grabada en
piedra.
La Luna continúa ejerciendo una extraña fascinación sobre quienes
levantan la vista hacia el cielo. Tal vez sea porque representa el destino más
cercano de la humanidad. Tal vez porque sus montañas y cráteres nos recuerdan
que vivimos en un universo dinámico y antiguo. O quizá porque, en algún rincón
de nuestra memoria colectiva, aún conservamos el asombro de nuestros
antepasados cuando la observaron por primera vez.
Por eso, cuando llegue la noche y la Luna vuelva a elevarse sobre el
horizonte, no dejes pasar la oportunidad de dirigir hacia ella tus binoculares,
tu telescopio o tu cámara. Observa atentamente sus sombras, sus relieves y sus
antiguos mares.
Porque quién sabe...
sábado, 30 de mayo de 2026
NUEVO NÚMERO DEL "MENSAJERO DE LA LUNA"
Amigos
de la Sociedad Lunar Argentina;
Compartimos un nuevo
número de “El Mensajero de la Luna”, la revista de la Sociedad Lunar Argentina
y la Sección Lunar de la Liga Iberoamericana de Astronomía.
En el número 62 podrán
encontrar las distintas secciones de nuestra revista: las numerosas Actividades
de nuestra Sociedad, la Galería Lunar con las últimas imágenes de nuestros
miembros; en Crónicas Lunares comparamos las misiones Artemis 2 y Apolo 8,
en Selenología compartimos artículos sobre las primeras observaciones de dorsa,
los dorsa de Mare Humorum y sobre los últimos cráteres enterrados descubiertos
por nuestros miembros; en Traducciones traemos un texto sobre un lugar en Mare Crisium
que podría ser fundamental para estudiar el inicio de la vida en la Tierra, y
cerramos con Luna de Papel y un emocionante texto lunar de Luigi Pirandello.
Link
para ver y/o descargar:
https://drive.google.com/file/d/1dDoIIgvfNxdJp1j8D26bfqEbqjUBAVlU/view?usp=sharing
lunes, 25 de mayo de 2026
LA LUNA DESDE POPAYÁN
Jairo Andrés Chaves (destacado observador lunar colombiano) reportó dos imágenes lunares; la luna llena y la famosa pareidolia conocida como la "X Lunar" o "X de Werner":
jueves, 21 de mayo de 2026
NUEVA ACTIVIDAD LUNAR EN LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE ENTRE RÍOS
Este martes 26 de mayo desde las 18 horas tendremos una
nueva actividad relacionada con la astronomía en la UADER. Será en la
Biblioteca de la Facultad de Humanidades (subsuelo de la Escuela Normal). Charlaremos
sobre la historia del Observatorio de la Escuela Normal y sobre lo que se puede
observar en la superficie de la Luna, posteriormente observaremos la Luna con
telescopios desde el patio de la Escuela. Actividad gratuita y para todo público
enmarcada en la Práctica Educativa Territorial “La Luna en nuestro patio”.
miércoles, 20 de mayo de 2026
MARE SERENITATIS DESDE SAN NICOLÁS DE LOS ARROYOS
sábado, 16 de mayo de 2026
DORSA EN LA ZONA DE LANSBERG C Y ¿UN CRATER CON RAYOS BRILLANTES?
Traducción del texto aparecido en la edición de mayo 2026 de "The Lunar Observer"
La zona este de Oceanus Procellarum y al norte de Kepler
es un lugar muy particular, donde el relieve anterior a la inundación de lava
es inusualmente visible. También es una zona donde se entrelazan numerosos
dorsa no muy escarpados que corren muchas veces de norte a sur y de este a
oeste, cerca de Flamsteed P, Wichmann, Norman, Euclides F y también cerca de
Lansberg. IMAGE 1 es el registro de mi observación. Allí aparecen los
siguientes cráteres, de norte a sur: Lansberg C (20 kms de diámetro), Lansbeg E
(6 kms. de diámetro), Lansberg F (9 kms de diámetro) y Lansberg D (10 kms de
diámetro). Lansberg se veía bastante brillante, con pequeñísimos rayos, como el
dibujo estereotipado de una estrella. No se veía su interior. En el listado de
Cráteres con Rayos Brillantes de ALPO aparecen Lansberg A y B, pero no Lansberg
E. Es, por su brillo evidente, un cráter geológicamente reciente, del periodo
copernicano. IMAGE 2 pertenece a mi atlas lunar favorito, el “Photographic Lunar
Atlas for Moon Observers” de Kwok Pau, es un detalle de la imagen que aparece
en la página 293 del Tomo 2. Lansberg E aparece brillante también.
Vamos a los dorsa,
que es lo que me interesó la momento de la observación. IMAGE 2 muestra la
intrincada red de dorsa que corren de norte a sur y de este a oeste al sur y al
oeste. Son dorsa no muy escarpados, en los que no es fácil distinguir su
componente superior, estrecho y escarpado, que nosotros llamamos “cresta”. En
IMAGE 1 dibujamos solo una parte de los dorsa que se podían observar, son dorsa
que corren de norte a sur (los dorsa que corren de este a oeste son muy
díficiles de observar visualmente), y los marcamos con flechas en IMAGE 2. Las
flechas 1 indican dos dorsa bastante prototípicos, que visualmente (IMAGE 1) se
confundían en 1 solo. La cresta más evidente es la que se percibe como una zona
brillante en ambas imágenes, aunque visualmente en IMAGE 1 la sombra del arco
del dorsum se ensancha en la zona de la cresta, en IMAGE 2 está indicada por la
flecha 1 inferior (la iluminación en IMAGE 2 es distinta). La flecha 2 indica
un dorsum que casi se toca con el anterior en IMAGE 1, pero que en realidad sí
se cruzan (IMAGE 2). En IMAGE 2 la zona en que dorsum 1 se cruza con dorsum 2
más iluminada, fácil es inferir que es una zona más elevada, lo que se confirma
en IMAGE 1, visualmente esa zona de union entre ambos dorsa es más elevada
porque proyecta una sombra más prominente y oscura (con iluminación opuesta a
IMAGE 2). La flecha 3 indica el dorsum más interesante. Su arco (componente
inferior de los dorsa, ancho y poco elevado) es muy prominente y parece
ensancharse al este para englobar al brillante Lansberg E y a Lansberg F. Ese
arco tendría entre unos 15 y 17 kilómetros de ancho, excediendo bastante el
ancho promedio de los arcos. Y esa zona del arco es la que me pareció más
interesante al momento de la observación. En IMAGE 2 el dorsum marcado con la
flecha 3 aparece tan ancho como en IMAGE 2, pero también es cierto que parece
haber una division entre Lansberg E y F y el dorsum que corre a la izquierda.
Lansberg E (el crater más brillante) parece estar asentado sobre una altura de
forma cónica muy similar a los 3 domos que se ven al sur de Lansberg D. ¿Es
también un domo? IMAGE 3 fue obtenida del Lunar Reconnaissance Orbiter
Quickmap, con el agregado de los trazados que trae el layer Map of Lunar
Wrinkle Ridges. En esta imagen vemos que el dorsum registrado pasaría por el
oeste de ambos cráteres. Sin embargo, si vemos el perfil de relieve de la zona,
nos percatamos que la zona que dibujamos como un dorsum en IMAGE 1, cuyo margen
oriental intercepta Lansberg E y F, es claramente el perfil de un de un dorsum:
tiene 2 márgenes asimétricos, uno más escarpado (en este caso marcado con el
círculo 2) y otro de pendiente más suave, y tiene un punto más alto (la
cresta), en este caso marcada con el círculo 1. Ya en otras ocasiones me he
percatado que el catálogo de dorsa del LRO Quickmap registra la línea que marca
la dirección de cada dorsum. Es bastante evidente que Lansberg E es posterior
al dorsum (por ser tan brillante) y probablemente Lansberg F también lo sea.
Respecto a Lansberg
E, su brillo intrínseco y sus pequeños rayos brillantes no solamente se ven en
IMAGE 1 y 2 sino también el LROC Quickmap (IMAGE 3), por lo que probablemente
sea un crater con rayos brillantes.
Name
and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).
Name
of feature: LANSBERG C
Date
and time (UT) of observation: 2026-03-28 23.20-23.45 UT
Size
and type of telescope used: 105 mm. Maksutov-Cassegrain
(Meade EX 105) .
Magnification:
154X
IMAGE 2:
Photographic Lunar Atlas for Moon Observers de Kwok C. Pau
IMAGE 3: Lunar
Reconnaissance Orbiter Quickmap.
viernes, 8 de mayo de 2026
LA CUENCA ORIENTALE OBSERVADA DESDE ARTEMIS 2
TRADUCCIÓN
DEL TEXTO APARECIDO EN LA EDICIÓN DE MAYO 2026 DE “THE LUNAR OBSERVER”
Los
seres humanos hemos tenido suerte con la Luna. Me explico. Solo había dos
posibilidades: podía habernos tocada la cara más uniformemente craterizada o la
cara con más contrastes entre las antiguas tierras altas y las oscuras llanuras
de lava, repletas de accidentes selenográficos de origen volcánico. Nos tocó la
cara más fascinante por los contrastes, lo que conocemos como la cara visible.
Ya sé, lo más probable es que haya una causa geológica para que haya
diferencias entre ambas caras de la Luna, relacionadas con el espesor de la
corteza y probablemente con la influencia gravitatoria terrestre. Pero lo
cierto es que me siento con suerte cuando comparo ambas caras de la Luna.
Solamente hay una zona que lamento no poder observar: Mare Orientale.
Mare
Orientale era una visión de libración hasta que con las misiones Lunar Orbiter
(a las que debemos mucho más de lo que pensamos) descubrimos que era la cuenca
más prístina de la Luna. En su clásico estudio sobre las cuencas de impacto (The Geology of Multi-Ring Impact Basins, Cambridge
University Press, Cambridge, 1993) Paul Spudis lo califica como “La cuenca
grande más joven (Howard et al., 191 A) se formó cuando la Luna ya había
desarrollado una litosfera gruesa y rígida (Solomon y Head, 1980). Por lo
tanto, su entorno geológico es análogo al de cráteres de impacto más pequeños y
la posterior modificación endógena de la morfología original de la cuenca
parece haber sido mínima. Es por esta razón, y por su falta de enterramiento
por unidades geológicas más jóvenes, que Orientale se ha utilizado como modelo
para el proceso de formación de cuencas en la Luna”
¡Tantas
cosas para observar y disfrutar en Orientale! Por supuesto, hoy podemos acceder
en detalle a la cuenca Orientale con las imágenes increíblemente detalladas de
la Lunar Reconnaissance Orbiter, pero no podemos observarla con nuestro
telescopio desde nuestro patio trasero. Las imágenes recientes obtenidas por
los tripulantes de la misión Artemis 2 en su sobrevuelo lunar vienen en parte a
compensar esta carencia.
El
objetivo principal de Artemis 2 fue probar en condiciones reales toda la
compleja ingeniería que nos llevará en un futuro cercano a volver a pisar la
Luna. Fue un único sobrevuelo y en órbita muy lejana, mucho más lejana que las
órbitas lunares de las misiones Apollo. No faltaron, sin embargo, ni la ciencia
ni la observación, cuyos resultados conoceremos con precisión en breve. Las
imágenes que se obtuvieron fueron espectaculares, pese a la distancia, y las
que más me atrajeron son las que muestran a la Cuenca Orientale
(correspondientes al 6 de abril), ya que parecen las que podríamos observar
desde la Tierra si la geometría de la cara visible fuera distinta.
IMAGE
1 es la imagen que recibe el nombre de “It’s All in the Details” en la galería
de imágenes de la misión Artemis 2, más concretamente en la sección “Lunar
Flyby” (https://www.nasa.gov/gallery/lunar-flyby/
), identificada como “art002e009279”: “La tripulación de Artemis II capturó
esta imagen a las 3:41 p.m. EDT, que muestra los anillos de la cuenca Orientale”.
Los 3 anillos confirmados se ven claramente, y fácilmente podemos interpretar
los potenciales anillos, ya que Spudis nos dice que “Orientale muestra al menos
tres y posiblemente hasta seis anillos concéntricos”. Lo que más me fascinó de
IMAGE 1, y de las que siguen es el increíble detalle de las cadenas de cráteres
secundarios que observamos en el centro de la imagen. Estas cadenas de cráteres
han existido en la formación de las grandes cuencas que conocemos (o que
descubriremos en el futuro), pero los turbulentos siglos posteriores borraron
con más cráteres e inundaciones de lava. Pero Orientale es la cuenca más
reciente y, por ende, no tuvo que sufrir lo que las otras cuencas sufrieron. Si
observamos el centro de la IMAGE 1 podemos notar cadenas de cráteres de
diversas estructuras (cráteres solapados, cráteres completamente separados,
cráteres unidos en lo que parece un surco).
Un
regalo extra: el complejo sistema de rayos brillantes de Byrgius A, que no
podemos disfrutar completamente desde casa, ya que está muy cerca del limbo
(centro a la derecha de la imagen).
Como
dice la propia NASA en la descripción de una de las imágenes: “Estas
características resaltan cómo las observaciones de la tripulación pueden
respaldar directamente la identificación de características de la superficie y
la ciencia en tiempo real”. Es fascinante cuanta información se puede obtener
con imágenes, aunque se las haya realizado sin propósitos científicos
específicos. En ese sentido son fascinantes las imágenes del descenso de la
sonda india Vikram, a la que nos referimos en un texto aparecido en la edición
de octubre 2023 de nuestra revista. El programa Artemis tiene planeados decenas
de alunizajes en el futuro cercano (¡esperemos que se cumplan!), imagínense las
imágenes en suelo lunar que tendremos en poco tiempo. Si pudiera elegir, me
encantaría ver un dorsum de costado. Ojalá lo pueda ver en poco tiempo.
IMAGES
1 TO 3: Credit: NASA
lunes, 4 de mayo de 2026
LA EXTRAÑA TOPOGRAFÍA DEL GRAN DORSUM DE SINUS AESTUUM
Traducción
del texto aparecido en la edición de abril 2026 de “The Lunar Observer”
Sinus
Aestuum es una de las zonas más peculiares de la cara visible, como uno de los
más importantes y conspicuos Dark Mantle Deposits, depósitos de materiales
piroclásticos expulsados durante la época de terribles explosiones volcánicas.
La zona está de moda porque sería muy probablemente el lugar de alunizaje de la
primera misión tripulada china a la superficie de la Luna. Sinus Aestuum será
el objetivo de la Sección Focus On de noviembre 2026.
Una
de las atracciones de esta zona es un prominente dorsum al que Charles Wood
califica, muy acertadamente, como “dorsum trenzadoe” (What’s Happening at
Aestuum?, en http://www2.lpod.org/wiki/February_8,_2005
). En el Capítulo 27 de Luna Cognita (“Observing Lunar Wrinkle Ridges”) Robert
Garfinkle hace una descripción bastante precisa de este prominente dorsum que
merece un nombre propio: “Un largo dorsum, sin nombre, se extiende de noreste a
suroeste a través de la región sur del Sinus Aestuum. El extremo oriental del
dorsum se encuentra al noroeste del pequeño cráter cónico Bode C y se extiende
hacia el suroeste hasta el cráter anular parcial Schröter C. Las superficies a
ambos lados de la cresta están compuestas de materiales con menor albedo que la
mayor parte del resto del sinus. Este dorsum podría formar parte de otra que se
extiende hacia el suroeste, en dirección al área del cráter Gambart en Mare
Insularum. Resulta difícil determinar si los dos dorsum sin nombre constituyen
una sola formación, ya que en el punto donde parecen unirse al oeste de
Schröter C, la superficie es relativamente plana incluso con muy poca luz solar”.
En
el texto que citamos de Charles Wood, este autor relaciona a este prominente
dorsum con un posible anillo interior de una cuenca, y también le asigna (muy
certeramente) la forma de una trenza: “También sugiere la posible existencia de
un anillo interior. La zona dentro del dorsum trenzado parece más baja que la
zona exterior; quizás el dorsum traza una falla y la parte interior del Sinus
se ha hundido”.
La imagen de Marcelo Mojica (IMAGE 1), estupenda, como
todas las suyas, nos muestra el panorama de Sinus Aestuum y sus alrededores, y
en el centro este dorsum “trenzado” que presenta una topografía muy particular
(y una forma muy similar a la del mapa de Italia). La zona marcada por la
flecha 1 marca dos segmentos paralelos, el de la derecha con una cresta bien
marcada. La flecha 2 indica un tercer segmento, que es una bifurcación. La zona
que sigue es la que más claramente amerita el adjetivo “braided” que le
atribuye Wood es la zona central, en la que las líneas parecen enlazarse. Luego
la topografía parece simplificarse, con una cresta que corre primero por un
margen (flecha 3) y luego migra al otro margen (flecha 4). Wood, en el texto
citado, dice que “contiene al menos dos depresiones circulares que podrían ser
simplemente accidentes de la iluminación y la topografía poco profunda, pero
sugieren fosas de colapso, que son raras en los dorsa de los mares”. Wood se
refiere a las dos depresiones centrales que marcamos con las flechas 5 y 6,
para nosotros hay una depresión paralela a la cresta en la zona marcada con la
flecha 7. Las depresiones internas son raras, pero son parte de la topografía
posible de los dorsa. Nunca había pensado que pudieran ser fosas de colapso, lo
que sería indicativo de una geología diversa del típico dorsum. A su vez, la
mayoría de las depresiones suelen ser más parecidas a la de la flecha 7 que a
las depresiones centrales parecidas a cráteres que marcan las flechas 5 y 6.
Name and location of observer: Marcelo Mojica
Gundlach (Cochabamba, Bolivia).
Name of feature: Sinus Aestuum.
Date and time (UT) of observation: 2020-05-01-23.10.
Filter: None
Size and type of telescope used:
150 mm. Maksutov-Cassegrain
Medium employed (for photos
and electronic images): ZWO ASI 178 B/W.
jueves, 30 de abril de 2026
LOS DORSA DE MARE HUMORUM
Traducción
del texto aparecido en la edición de abril 2026 de “The Lunar Observer”
Con
el terminador pasando cerca del borde oeste de Mare Humorum (luna creciente con
iluminación del 92%, colongitud 54.5º), Mare Humorum aparecía bello y pequeño,
tentadoramente pequeño como para dibujar su interior desprovisto casi de
cráteres y con pocos dorsa, todos concéntricos, salvo uno corto en el centro.
Me dediqué con entusiasmo, pero era una tarea engañadoramente fácil, pasaron
los minutos y el cansancio se hizo presente, pero aguanté, era la primera vez
que intentaba dibujar todos los dorsa de un mare (uno pequeño, pero mare al
fin). A los dorsa de Mare Humorum nos hemos referido en la Sección Focus On del
número de septiembre 2025, cuyo objetivo era precisamente Mare Humorum, y en la
edición de febrero 2026 nos referimos al solitario dorsum central que comienza
en Doppelmayer J.
Este
es el catálogo de dorsa de Mare Humorum según Danny Caes, los números hacen
referencia a los números indicados con flechas en la IMAGEN 2 para su correcta
identificación.
2)
“Gassendi Southeast: el dorsum pronunciado que va de Gassendi a Gassendi
O”. La flecha 2 en IMAGEN 2 indica el cráter Gassendi O (11 kms de diámetro). IMAGEN 4 es una imagen detallada de IMAGEN 2
en la que vemos este dorsum de estructura topográfica muy simple, en el que no
parece notarse detalles del componente superior escarpado, la cresta.
Visualmente se veía como una línea brillante, ya que el componente inferior (el
arco) es suficientemente ancho y no muy alto como para reflejar la luz solar
sin proyectar una sombra prominente.
5)
“Dorsum Doppelmayer J: el dorsum al noroeste de Doppelmayer J en la parte
oeste de Mare Humorum”. Este es nuestro favorito, marcado por las flechas 5 en
IMAGEN 2, la de arriba marcando el cráter Doppelmayer J (6 kms de diámetro), la
de abajo el fin de este dorsum. IMAGEN 7 es un detalle de IMAGEN 2. El trío de
cráteres casi iguales del centro de Mare Humorum se completa con, de sur a
norte, Doppelamyer K y L ( de 5 y 4 kilómetros de diámetro respectivamente).
En
IMAGEN 7 marcamos con los números 1 a 4 los distintos segmentos de Dorsum
Doppelmayer J que se ven en el catálogo del LROC Quickmap “Map of Lunar Wrinkle
Ridges” en IMAGEN 2. La flecha C indica la cresta en el extremo norte del
segmento 1 que se veía claramente en IMAGEN 1. Las flechas indicadas como 5
marcan un contorno “fantasma” al oeste del primer segmento de Dorsum
Doppelmayer J (las 3 de arriba) y al este del mismo (la flecha de abajo). Nada
parece haber ahí, pero visualmente (IMAGEN 1) puede observar un dorsum que
parecía segmentado en 3 segmentos de un discreto brillo (y una leve pero nítida
sombra) al sur y al oeste del cráter Doppelmayer J y que parece cruzar entre el
primer y segundo segmentos (de sur a norte) de Dorsum Doppelmayer J, cambiando
de dirección y pasando a ser solamente sombra. Este “dorsum fantasma” no está
en IMAGEN 2, ni en la excelente imagen de Kwok Pau ni en el catálogo Map of
Lunar Wrinkle Ridges. Y no es la primera vez que lo observo. En observaciones
anteriores (como la publicada en la edición de febrero de 2026 de TLO) la
observé como un contorno oscuro, una delgada sombra, esta vez como un relieve
ligeramente brillante que proyectaba una sombra. Parece ser un caso similar
otro “dorsum fantasma” que he tratado en ediciones anteriores de TLO, el que
cruza otro dorsum cerca del cráter Luther. Las similitudes son interesantes: en
ambos casos se trata de un “aparente dorsum” que no está registrado como tal y
cruza un dorsum “oficial”, seguramente irregularidades del terreno que “imitan”
un dorsum transversal a otro dorsum “verdadero”. En la IMAGEN 2 marcamos con la
flecha 6 el lugar donde parecen “cruzarse” ambos dorsa. En el “Extreme
Illumination Atlas of the Moon” de Charles Wood and Maurice Collins (2025)
podemos comprobar que ese relieve similar, pero no igual, a un dorsum existe.
En la Plate 10 (Humorum Basin) los autores se refieren a que esta zona central
de Mare Humorum es uno de los ejemplos más conspicuos de “lava flows”, cuyo
estudio resulta mucho más sencillo con imágenes generadas usando datos de la
sonda LRO con iluminación casi horizontal: “A lo largo de casi todo el centro
de Mare Humorum se extiende una franja de 200 km de ancho con una superficie
irregular, bordes bien definidos y patrones similares a flujos. Esta área
parece ser un extenso campo de lava centrado cerca de los tres cráteres
Doppelmayer J, K y L, de seis kilómetros de diámetro. El margen del flujo tiene
30 m de altura. Las alturas del flujo que se extiende hacia el oeste son de 16
m en el extremo distal, 30 m hacia el centro y unos 70 m cerca de Doppelmayer
J. Estas alturas se miden con datos de altimetría del LRO, pero los flujos no
aparecen en ninguna imagen del LRO. En términos de espectros y edad de conteo
de cráteres, estos flujos parecen ser iguales a otras lavas cercanas de Mare
Humorum”
IMAGEN
8 es una imagen obtenida con el LROC Quickmap, usando el SLDEM2015 Azimuth, que
permite resaltar el relieve. Con las flechas indicando lo que podría ser lo que
antes denominé “dorsum fantasma”. ¿Puede tratarse de un “lobate flow front”,
marcando el límite del flujo de lava que mencionan los autores del “Extreme
Illumination Atlas of the Moon”? Visualmente se veía igual a un dorsum,
mientras que en las imágenes aparece mucho menos definido del dorsum que cruza.
Esta
interesante analogía con la formación similar situada al sur del cráter Luther
amerita intentar un análisis comparativo, que seguramente haremos en el futuro.
Por
último, la flecha 7 marca en la IMAGEN 2 los dorsa del margen oeste de Mare
Humorum, que señalan uno de los anillos de la cuenca Humorum. Estos dorsa
tampoco parecen muy prominentes y complejos. Extrañamente, no se encuentran en
el catálogo de Danny Caes, aunque sí están registrados en el LROC Quickmap,
quizás podríamos darle el nombre provisorio de Dorsa Liebig y así completar el
catálogo de Danny Caes.
El
pequeño y hermoso Mare Humorum parece propicio para una catalogación completa
de los dorsa en su interior, y este texto pretende ser un pequeño aporte.
IMAGEN 1
Name
and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).
Name
of feature: DORSA MARE HUMORUM
Date
and time (UT) of observation: 2026-02-28 01.20-01.55 UT
Size
and type of telescope used: 105 mm. Maksutov-Cassegrain
(Meade EX 105) .
Magnification:
154X
IMAGEN 2:
Photographic Lunar Atlas for Moon
Observers de Kwok C. Pau and Lunar Reconnaissance
Orbiter Quickmap.
IMÁGENES 3 a 7: Photographic
Lunar Atlas for Moon Observers de Kwok C. Pau
IMAGEN 8: Lunar
Reconnaissance Orbiter Quickmap.
lunes, 20 de abril de 2026
UNA RAMPA IMPOSIBLE EN GRIMALDI
Traducción del texto aparecido en “The Lunar Observer” de
abril 2026.
Grimaldi
es un gigante poco conocido. Este cráter de 230 kilómetros es, por su tamaño,
estructura y topografía una cuenca: “Grimaldi es otro ejemplo de una cuenca
multianular que nadie reconoció hasta que se descubrió el paradigma de las
cuencas. El borde de Grimaldi, de 230 km de diámetro, es en realidad el anillo
interior de una cuenca de 430 km de ancho” (Wood, Charles A., 2003, The modern Moon. A personal
view, Sky and Telescope, Cambridge). Cuando me refiero a
poco conocido, me refiero a que es difícil de observar, no hay muchas
fotografías que muestren con detalle a Grimaldi. Las causas para que sea tan
difícil observar detalles en Grimaldi parecen ser dos. Su interior sumamente
oscuro, como dice Thomas Elger (cada vez me gustan más sus descripciones): “Esta
se encuentra entre las llanuras rodeadas de muros más grandes de la luna, y es
quizás la más oscura” (Elger,
Thomas G., 1895, The Moon, George Philip & son, London).
Y su borde, que debió haber sido majestuoso por su diámetro, actualmente sumamente
derruido. No solamente porque es un cráter muy antiguo (más de 4000 millones de
años de antigüedad), sino también porque “su degradación ha sido ampliada por
las eyecciones bombardeadas desde Orientale” (Wood, The Modern Moon). Esta
degradación es especialmente notable en sus paredes, cuya descripción en Elger
es tan caótica como lo que se puede ver con iluminación oblicua cerca del
terminador, como en IMAGE 1: “Esta vasta superficie oscura está delimitada al
oeste por un borde bastante regular, con una altura media de unos 4.000 pies,
mientras que en el lado opuesto es mucho más accidentada y, en algunos lugares,
considerablemente más elevada, alcanzando en un pico al sureste una altitud de
9.000 pies. Aproximadamente a mitad de camino, esta muralla oriental también
alcanza una gran altura (…) Al sur, la muralla está interrumpida por una gran
depresión irregular, al este de la cual se encuentra un curioso valle fluvial
en forma de V. Al noreste es comparativamente baja y, en algunos lugares,
discontinua; e incluso en mayor medida que al sureste, está atravesada por
pasos. En el extremo norte, varios valles anchos cortan la muralla y se dirigen
hacia Lohrmann”.
Cuando
me esforzaba en registrar los detalles de los bordes de Grimaldi cerca del
terminador, pensé que estaba siendo preciso, y creo que las zonas brillantes
que se veían son las que registré, pero cuando comparamos mi IMAGE 1 con una
imagen extraída del Photographic Lunar Atlas for Moon Observers de Kwok C. Pau (página 416
del Volúmen 2) (IMAGE 2) vemos que IMAGE 1 no ayuda mucho para identificar los
detalles exactos de las derruidas paredes exteriores. Es evidente que los
restos de la pared este son más altos que los restos de la pared oeste.
Lo
que más me impresionó al momento de la observación visual fue que se observaba
una extensa zona oscura cerca del centro del cráter, en la parte occidental del
suelo (el terminador pasa por el oeste). Claramente parece ser una sombra que
indica una zona más baja, con una gradación de sombras, como si el suelo del
cráter tuviera su parte occidental hundida del centro hacia la pared
occidental. Usando de referencia dos puntos brillantes que se pueden ver en
IMAGE 1 y también en la imagen de Kwok Pau podemos marcar la zona en IMAGE 2: “Es
muy probable que estas colinas sean fragmentos remanentes de la eyección de
Orientale que no fueron cubiertos por las lavas posteriores” (Charles Wood, Professor and Student, in http://www2.lpod.org/wiki/October_10,_2004
), marcamos con flechas lo que sería la zona oscura observada visualmente y que
se nota más oscura en la imagen de Pau.
Ahora
bien, si vemos la IMAGE 3, extraída del Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap, con
los dorsa marcados (Map of Lunar Wrinkle Ridges), no encontramos la zona
oscura, ni siquiera hay una diferencia de altura en el relieve. El suelo de
Grimaldi solo presenta relieve en los dorsa cerca de las paredes oeste y este.
¿Cómo se explica la zona oscura? ¿Hay o no una rampa en la zona suroccidental
del suelo de Grimaldi? En el texto de Wood de 2004 se hace referencia a una
zona en sombras que implicaría una pendiente: “En el borde suroeste del mar
lunar hay una sombra (señalada con una flecha) que indica una pendiente
relativamente pronunciada donde la lava fluye sobre el fondo del cráter. Las
lavas de los mares lunares tenían una consistencia muy fluida, por lo que
siempre resulta peculiar encontrar una pendiente pronunciada; ¡algo era inusual
allí!”
La Luna está lleno de estos pequeños misterios selenográficos.
IMAGE 1
Name
and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).
Name
of feature: GRIMALDI
Date
and time (UT) of observation: 2026-01-02-00.00 to 00.30 UT
Size
and type of telescope used: 105 mm. Maksutov-Cassegrain
(Meade EX 105) .
Magnification:
154X
IMAGE 2:
Photographic Lunar Atlas for Moon
Observers by Kwok C. Pau.
IMAGES 3 Lunar
Reconnaissance Orbiter Quickmap.

































