domingo, 5 de abril de 2026

LAS PRIMERAS OBSERVACIONES DE DORSA EN LA HISTORIA


 

Por Alberto Anunziato

Traducción del texto aparecido en la edición de marzo 2026 de THE LUNAR OBSERVER

1.-¿NADIE LOS VIO ANTES DE 1791?

Los dorsa han estado en la superficie de la Luna desde hace millones de años, la primera observación telescópica de la Luna fue en 1609, entre 1609 y 1791 numerosos observadores registraron los accidentes selenográficos, pero ninguno registro los dorsa, fácilmente visibles con pequeños telescopios cerca del terminador. ¿Los observaron y no los registraron o directamente no los observaron? La pregunta es provocativa y filosófica. ¿Por qué la filosofía y la poesía no pueden invocarse para la observación lunar como lo son para la cosmología? La respuesta certera quizás nunca la conozcamos, pero podemos inferirla, aunque para ello debemos reflexionar sobre la naturaleza de la observación. Abordamos esta cuestión en el texto que apareció en la edición de julio 2025 de nuestra revista (“A proposed nomenclature for the dorsa (and a little philosophy of science”), también refiriéndonos a la observación de dorsa (más precisamente a la observación de la topografía interior de los dorsa).  A este texto nos remitimos para el debate filosófico-epistemológico. La pregunta histórica es la del título: ¿por qué nadie registró dorsa antes de 1791? 1791 es el año de la publicación de “Fragmentos Selenográficos” de Johannes Von Schroter, la primera obra en que se registraron los dorsa lunares.

Epistemológicamente, hay 2 grandes tendencias. La primera, la positivista. Observamos exactamente lo que perciben nuestros sentidos, por lo que la observación solo depende del progreso técnico de los instrumentos. La segunda, es que la observación depende en cierta medida del marco teórico que la precede y condiciona. Una postura extremista es que solo observamos lo que sabemos que existe, nuestros sentidos se subordinan al esquema mental, una postura más moderada es la de la “carga teórica de la observación”: la observación depende tanto de lo que percibimos con los sentidos como del marco teórico previo.

Si analizamos los grandes mapas lunares de los siglos XVII y XVIII, nos percatamos de que no hay registro de dorsa, aunque debieron ser visibles con los telescopios que se usaron para confeccionarlos. Una primera explicación para esta omisión sería la más simple: por la escala de dichos mapas, que abarcaban toda la cara visible, no había espacio para estos estos accidentes selenográficos. No siempre la explicación más simple es la correcta, porque en “Selenographia” de Johannes Hevelius hay mapas detallados para cada día de la lunación, y en ellos prácticamente no aparecen los dorsa. Digo “prácticamente”, porque hay mapas como los de los capítulos 11 a 14 (que elegimos por ser de Mare Crisium, lo que nos permite compararlos con observadores posteriores), en los que hay un atisbo de lo que podrían ser dorsa. IMAGEN 1 es una imagen tomada del Lunar Reconnaisance Orbiter Quickmap, que será nuestra referencia para comparar las observaciones. IMAGEN 2 es una imagen de uno de nuestros observadores, Jesús Piñeiro de Venezuela, que servirá como referencia para tratar de recrear lo que visualmente puede verse en el interior de Mare Crisium. IMAGEN 3 está compuesta por 4 detalles de láminas pertenecientes a la Selenographia de Hevelius (izquierda arriba: capítulo 11, derecha arriba, capítulo 12, izquierda abajo: capítulo 13, derecha abajo capítulo 14).




Las flechas en IMAGEN 3 señalan lo que podrían ser representaciones de Dorsum Oppel (izquierda, margen occidental de Mare Crisium) y Dorsa Tetyaev y Dorsa Harker (derecha, margen oriental). Las imágenes superiores corresponden al tercer día de la luna cresciente aproximadamente, las inferiores a días posteriores, por lo que (obviamente) los dorsa no podrían representarse tan nítidamente como en las noches anteriores, mas cerca del terminador. Decíamos que no podemos decir con certeza que Hevelius haya querido dibujar los dorsa de los bordes de Mare Crisium: los símbolos de ambos bordes son completamente diferentes. La representación de las elevaciones en el margen occidental parece indicar sombras, pero no podemos saber si señalan Dorsum Oppel o la serie de elevaciones (relieve casi sumergido por la lava, como Yerkes). La línea de rayas del borde oriental sería una extraña forma de representar los dorsa que en IMAGEN 2 vemos como elevaciones sin interrupciones. En fin, quizás no haya sido Johannes Von Schroter en 1791 el primero en registrar los dorsa sino, probablemente (o inciertamente) Johannes Hevelius en 1647.

El ejemplo de “Selenographia” también sirve para descartar una segunda hipótesis: que Hevelius y los grandes selenógrafos de los siglos XVII y XVIII no hayan registrado los dorsa porque son efímeros, visibles solamente durante 1 o 2 noches. Pero otro accidente efímero, los cráteres con rayos brillantes, si aparecen registrados tanto en los mapas de Selenographia como en los demás mapas de la cara visible completa de la época. Quizás haya una diferencia que sea fundamental: los cráteres con rayos brillantes solían ser representados como hileras de pequeñas elevaciones que cruzaban los mares. Y los mares lunares hasta bien entrado el siglo XVIII eran materia de debate: ¿estaban formados por agua o eran llanuras? A partir de la obra de Johannes Von Schroter, “Fragmentos Selenográficos” (cuyo primer tomo se publicó en 1791), este debate se saldó en favor de la falta de agua en la Luna (y en los mares, obviamente). Seguramente fue esta certeza, que los mares lunares son llanuras, la que permitió registrar las irregularidades de su superficie. Así los señalan Sheehan and Dobbins: “Mientras que Cassini (o su grabador Patigny) había representado las zonas gris oscuro de la Luna como completamente lisas y uniformes, Schroeter reconoció innumerables irregularidades: picos aislados, pequeños cráteres y los llamados “dorsa”, que de hecho fue el primero en describir. Concluyó que todas estas regiones, denominadas “mares” por selenógrafos anteriores, carecían por completo de agua» (páginas 61-62).

Así, retomando lo dicho sobre la epistemología de la observación, diríamos que la explicación positivista sería que los instrumentos de Von Schroter eran mejores que los de los selenógrafos anteriores (o él mismo era mejor observador). La explicación relacionada con la carga teórica de la observación sería que la observación de Von Schroter de las irregularidades de los mares fue favorecida por la certeza previa de que eran llanuras y no mares.

2.-LOS DORSA EN “FRAGMENTOS SELENOGRÁFICOS”

La historia de la vida de Johannes Von Schroter es de lo más increíble e inspiradora (sería un argumento increíble para una película). Von Schroter nació en Alemania en 1745 y de profesión fue abogado, pero la fascinación que sintió por la astronomía con la noticia del descubrimiento del planeta que hoy conocemos como Urano en 1781 por William Herschel, marcó su vida para siempre. Decidió postergar su carrera de leyes lejos de los puestos más ventajosos pidiendo un traslado a la pequeña ciudad de Lilienthal (en la Baja Sajonia), para poder dedicarse de lleno a la observación astronómica. Para ello empezó a comprar instrumentos y levantó el observatorio que llamó el Templo de Urania, que con los años sería el centro de la astronomía europea. Con el anuncio de William Herschell en 1788 de que había observado un volcán en el cráter Aristarchus, Von Schroter decidió dedicarse a la selenografía con la pasión de un obseso. Casi todo lo que construyó se perdió en 1813, cuando en las guerras napoleónicas los franceses en retirada quemaron la ciudad de Lilienthal y saquearon su observatorio, poco tiempo después la pena se llevaba a nuestro admirado maestro. Su historia es muy similar a la de Hevelius y su observatorio en Danzig, destruido en un incendio.

 Von Schroter cambió la historia de la selenografía al introducir lo que Francis Manasek llama “la representación corográfica de las áreas de la superficie lunar”, recuperando la definición que hace Ptolomeo en su “Geografía: “La corografía se centra principalmente en el tipo de lugares que describe, no en su extensión. Su objetivo es plasmar una imagen fiel, no simplemente indicar la posición y el tamaño exactos. La geografía, en cambio, se fija en la posición más que en la cualidad, registrando la relación de las distancias en todas partes y emulando el arte de la pintura solo en algunas de sus descripciones más importantes" (Manasek, página 4). Este giro fundamental en la Selenografía fue casi accidental. Von Schroter consideró fuera del alcance de sus habilidades como observador realizar un nuevo mapa de la totalidad de la cara visible, por lo que decidió publicar sus observaciones en la forma de dibujos a gran escala de sectores pequeños: “Schroeter (…) decidió que su propuesta era demasiado ambiciosa para un solo observador. En lugar de cartografiar toda la Luna, se concentraría en elaborar “mapas especiales” de regiones seleccionadas” (Sheehan and Dobbins, página 61). Las observaciones lunares que aparecieron en el primer tomo de los “Fragmentos Selenográficos” en 1791 fueron las más detalladas hasta ese momento y las primeras en ser acompañadas por un extenso texto explicativo, parte fundamental del registro: “Las ilustraciones de Schroeter iban acompañadas de un texto descriptivo que analizaba en detalle cada lámina, a menudo en más de un lugar del libro. En muchos sentidos, este texto tan exhaustivo resulta encantador, especialmente cuando escribe sobre la observación, incluyendo comentarios sobre el clima y anotando el aumento que empleó y el telescopio que utilizó” (Manasek, página 186). La obra maestra de Von Schroter cambió para siempre los estudios lunares, al ser el primero en estudiar y registrar la morfología de los cráteres (término que fue el primero en utilizar) y el primero en registrar las irregularidades en los maria (como domos, rimas y dorsa): “Schroeter, tomando prestado de Hooke y Bianchini, reintrodujo una forma fundamental y poderosa de observar y publicar detalles lunares: la de concentrarse en áreas pequeñas y complementar el dibujo con un extenso texto correlativo” (Manasek, página 188). Los pioneros en la aproximación corográfica, es decir, en hacer mapas lunares de una región pequeña fueron Robert Hooke (“Micrographia”, 1665) y Francesco Bianchini (“Hesperi et Phosphori Nova Phenomena”, 1727), pero sus trabajos se limitaban a dos o tres dibujos que casi no circularon entre sus colegas.

Es lamentable que hoy casi nadie, fuera de los amantes de la selenografía, recuerde a Johannes Von Schroter, un ejemplo de observador dedicado por completo a la Luna. Él sostenía ideas sobre la Luna que no eran extrañas en la época pero que posteriormente fueron desmentidas, como que la Luna podía estar habitada, tener una leve atmósfera y experimentar cambios en su superficie, y eso ha pesado más que sus aportes fundamentales para nuestros estudios. También es un lugar común criticar sus habilidades como dibujante, cuando no parece que sea una cuestión de primer orden.



En los dibujos de “Fragmentos Selenográficos” aparecen algunos dorsa, como en el mapa de Mare Crisium (IMAGE 4), en el que podemos ver dos cadenas de elevaciones en el margen izquierdo, la inferior probablemente es el relieve semisumergido (Yerkes, Yerkes V, Yerkes E y los picos más al norte) pero la superior claramente corresponde a Dorsum Oppel. Es interesante que el rasgo más destacado en IMAGEN 4 sea lo que se conoce como “Cuerno de Von Schroter”, un accidente difícil de observar y de caracterizar, al que nos referimos en el número de octubre 2024 (“Schroter’s Big Horn on Mare Crisium”). IMAGEN 5 es una vista más detallada de Mare Crisium, más precisamente de su orilla occidental. En ella podemos ver también parte de los elusivos dorsa centrales de Crisium, mucho más difíciles de observar (nos remitimos a IMAGEN 2). Las representaciones de los dorsa en los “Fragmentos Selenográficos” son bastante esquemáticas, las líneas horizontales en su interior indican la diferencia de relieve con el interior de Mare Crisium, pero sin establecer distinciones en el interior de los dorsa. El mismo procedimiento se utiliza con otros tipos de relieve lunar, en la misma IMAGEN 5 vemos como la orilla montañosa de Mare Crisium también es indicada esquemáticamente con pequeños semicírculos, que meramente indican “relieve montañoso”, sin mayor detalle.


3.-LOS DORSA EN EL MAPA DE WILHELM LOHRMANN

Wilhelm Lohrmann (1796-1840) fue un cartógrafo profesional que aplicó las técnicas de su arte al mapeo de la Luna. Construyó un mapa de la cara visible en 25 secciones (1824), y fue el primero que, en lugar de dibujar, usó el lenguaje cartográfico para expresar la topografía de la superficie lunar. No es injustificado que se lo conozca como el verdadero primer cartógrafo lunar. En la IMAGEN 6 podemos ver un signo que se usaba para indicar “pendiente” en los mapas terrestres de la época: la “hachure” (una especie de raya corta) que tenía la ventaja de suministrar información sin depender de la habilidad como dibujante del observador: “Cuando Lohrmann utilizó sombreados en la cartografía lunar a principios del siglo XIX, se emplearon principalmente para indicar la presencia de la pendiente y solo secundariamente para sugerir una inclinación pronunciada” (Manasek, página 193).



Si comparamos la sección de Mare Crisium cartografiada en la IMAGE 6 (que recortamos del Treatise on Moon Maps” de Manasek), vemos que Lohrmann registra más dorsa que Von Schroter, registra los elusivos dorsa centrales con más detalle (ver IMAGE 2). Si la comparamos con la IMAGE 1 (LROC Quickmap), vemos que los dorsa en ambas imágenes coinciden bastante. Lo que más me sorprendió de IMAGEN 6 es que Lohrmann también indica las zonas de los dorsa en los que la pendiente es más aguzada, indicamos con flechas negras algunos ejemplos de registro de diferencias de altura, los más evidentes. Manasek en la obra citada (página 193) dice que “Si dependemos únicamente de las líneas de sombreado, a menudo no podemos determinar si una formación está elevada o deprimida”, lo que no sería un problema para el caso de los dorsa, ya que las depresiones internas en la topografía de los mismos son muy pocas, y casi imposibles de notar visualmente, mientras que las alturas (llamadas “crestas”) son mucho más comunes. Es evidente que las “hachures” en IMAGEN 6 indican elevaciones. Manasek nos informa (página 191) que las observaciones de Lohrmann fueron realizadas por un refractor de 4.8 pulgadas, por lo que me animo a decir que el selenógrafo alemán observó zonas brillantes en el interior de los dorsa y las interpretó como zonas elevadas, y así las registró.

Von Schroeter fue el primero que registró los dorsa (salvo que consideremos que pudo haber sido Hevelius), destacándolos en el relieve plano de los maria, indicando dirección y anchura. Lohrmann se animó a indicar diferencias de altura en los dorsa que registró. Siendo los dorsa tan pequeños, tendremos que esperar a las imágenes en órbita lunar y, sobre todo, a las fotografías con CCD con iluminación cerca del terminador para avanzar en la caracterización de su topografía, primero distinguiendo sus componentes (predichos por Lohrmann) y luego los detalles más pequeños en su interior. Caminamos a hombros de gigantes, no hubiéramos podido saber lo que sabemos de la Luna sin selenógrafos heroicos como Hevelius, Von Schroeter y Lohrmann.

REFERENCIAS

Hevelius. Selenographia. Gdansk (1647). En: www.e-rara.ch/zut/content/titleinfo/160230

Manasek, Francis J, (2022), A Treatise on Moon Maps.

Sheehan W. and Dobbins T., (2001), Epic Moon, Willmann-Bell, Richmond.


martes, 31 de marzo de 2026

NÚMERO ESPECIAL DE "EL MENSAJERO DE LA LUNA": RIMA HYGINUS

 

Amigos de la Sociedad Lunar Argentina;

Compartimos un número especial (el número 61) de nuestra revista, dedicado a Rima Hyginu, que es una espectacular fisura de más de 200 kilómetros de largo con una caldera en su centro de 10 kilómetros de diámetro. Junto con Vallis Schroteri es el accidente lunar de origen volcánico más espectacular de la Luna. Vamos a describirlo con imágenes, junto con los cráteres de colapso que jalonan esta grieta, las elevaciones oscuras sin nombre que se encuentran al norte y el complejo sistema de las Rimae Triesnecker. Esta región tan interesante hubiera sido casi con seguridad el lugar de alunizaje de la cancelada misión Apollo 19, y probablemente lo será de una futura misión lunar.

Links para ver y/o descargar:

https://drive.google.com/file/d/10oRurWraguOOXQQkQeOOSivLQ7XF-upZ/view?usp=sharing

Todos los números de “El Mensajero de la Luna”:

https://archive.org/details/@sociedad_lunar_argentina

sábado, 28 de marzo de 2026

DESCUBRIMIENTO DE DOS NUEVOS CRÁTERES ENTERRADOS EN GRIMALDI POR LA SOCIEDAD LUNAR ARGENTINA

 

Desde 2021 la Sociedad Lunar ha estado participando activamente en el “Basin and Buried Crater Project”, que llevan adelante de manera conjunta la British Astronomical Association (BAA), la Association of Lunar and Planetary Observers (ALPO) y la Aberystwyth University (Reino Unido). El Proyecto busca identificar cuencas o cráteres enterrados no registrados y para ello lleva un listado. En dicho listado ya hay 6 cráteres enterrados descubiertos por nuestra asociación, de hecho somos uno de los principales descubridores de cráteres enterrados. Sigue la traducción del anuncio por el Director del Proyecto, Dr. Anthony Cook en el número de marzo de “The Lunar Observer”:

Se ha añadido el gráfico de pendiente azimutal de NASA LROC/Quickmap con las ubicaciones propuestas de cráteres enterrados.

Hacía tiempo que no publicábamos un artículo sobre el proyecto Cuencas y Cráteres Enterrados. Este mes recibí un par de correos electrónicos de Alberto Anunziato, quien ha estado examinando imágenes del "Atlas de Iluminación Extrema de la Luna" de Wood y Collins, en particular la lámina n.° 60, donde ha encontrado tres cráteres enterrados en el suelo de Grimaldi. Aunque no tengo permiso para mostrar la lámina n.° 60 del atlas, he utilizado un gráfico azimutal del sitio web LROC Quickmap y he asignado números a estos cráteres enterrados. El cráter n.° 2, que Alberto descubrió en septiembre de 2022, figura en el catálogo de Cráteres Enterrados como "Anunziato 2", con coordenadas 67,4°O, 4,6°S y un diámetro de 48 km. He revisado estas medidas y se puede encontrar en la tabla siguiente junto con los otros dos cráteres que encontró. Como Alberto ya había encontrado otros cuatro cráteres enterrados, estos dos nuevos se denominan #5 y #6.

Basin and Buried Crater Project

Coordinator Dr. Anthony Cook- atc@aber.ac.uk

Buried Crater

Lon

Lat

Diameter

Anunziato 2

67.4° W

4.2° S

65 km

Anunziato 5

68.3° W

3.4° S

18 km

Anunziato 6

69.4° W

5.8° S

44 km


jueves, 26 de marzo de 2026

LA LUNA DESDE FORMOSA

 Raúl Roberto Podestá sigue observando la Luna y reportando sus hermosos paisajes lunares desde el Observatorio Nova Persei II de la ciudad de Formosa, República Argentina:








sábado, 21 de marzo de 2026

LIEBIG Y RUPES LIEBIG CERCA DEL TERMINADOR

 

Traducción del texto aparecido en la edición de marzo 2026 de “The Lunar Observer”

IMAGE 1 es el registro de cómo se observa con luna creciente e iluminación del 88 % (colongitud 50.4) la parte central del borde occidental de Mare Humorum. El semicírculo brillante que se adentra en las sombras es la pared noroeste de Liebig (36 kms de diámetro). Las paredes de Liebig, o al menos la noroeste, deben ser muy escarpadas como para brillar tan intensamente. Las sombras proyectadas al oeste por el Sol naciente cubren buena parte del relieve más bajo de la zona, lo que se veía brillando en el terminador son las elevaciones del anillo de la cuenca Humorum que contiene a Mar Humorum. IMAGE 2 es un recorte del Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap, que presentamos para interpretar el caótico panorama de brillo y sombra, característico del terminador. Liebig B (9 kms de diámetro) es el cráter con forma de media luna brillante e interior oscuro, que aparece prominente porque se encuentra sobre una elevación. El cráter en el extremo sur de Rupes Liebig es Liebig G (20 kms de diámetro). Es un cráter que en IMAGE 2 parece de suelo completamente liso, pero que visualmente (IMAGE 1) tiene distintas tonalidades oscuras en el suelo interior, seguramente indicando diferencias de elevación. Rupes Liebig se veía como una delgada cinta brillante, sin mucho detalle. Según Garfinkle, en Luna Cognita, “Los tres acantilados escarpados que conforman Rupes Liebig forman un tramo de la costa occidental de Mare Humorum. El acantilado tiene una longitud lineal de aproximadamente 144,78 km (…) Los acantilados tienen un lado escarpado sin pared opuesta. Tienden a mostrarse como anchas vetas negras cuando son retroiluminados por la luz solar, con la superficie de menor elevación en la base del acantilado cubierta por la sombra de la elevación más alta (…) A medida que el sol se mueve sobre la formación, la línea negra se adelgaza hasta desaparecer al mediodía local. Cuando la escarpada pared del acantilado está bañada por los rayos del sol, es brillante”. Yo vi a Rupes Liebig como una delgada línea brillante, aunque estaba cerca el terminador, seguramente no pude observar la sombra de la pared más alta por falta de resolución de mi telescopio. El cráter en el centro de Rupes Liebig es Liebig F (9 kms de diámetro). No aparece como un cráter copernicano en el LROC Quickmap, lo que me desconcierta un poco, porque parecía bastante más brillante que el resto y a sus costados este y oeste parecía haber zonas irregulares de un brillo moderado, como si fueran eyecciones. Desde Liebig F hasta Liebig G, y a ambos costados de Rupes Liebig, el suelo era bastante más oscuro que en la mitad sur de la falla. El cráter en el extremo es Mersenius D (34 kms de diámetro), con forma irregular y una ligera elevación de sus paredes en el ángulo sur, que se puede ver directamente en IMAGE 2 e indirectamente en IMAGE 1, ya que vemos una sombra mucho más oscura en dicha zona que en el resto del suelo del cráter.



Una nota personal. Es grato haber observado el cráter y la falla Liebig, ya que para mí es un nombre cercano (quizás el único para un argentino) en la Luna. En mi país, Argentina, en mi Provincia, Entre Ríos, hay una pequeña ciudad de no más de 600 habitantes, llamada Pueblo Liebig, a la orilla del río Uruguay. Comparten su nombre con los accidentes lunares que observamos, ambos en homenaje al químico alemán Justus von Liebig. El Pueblo Liebig de mi provincia debe su nombre indirectamente al sabio alemán, pionero de la química orgánica y descubridor del proceso de conservación del extracto de carne en el siglo XIX. Pueblo Liebig fue una gigantesca fábrica de un producto alimenticio derivado de la carne vacuna (que tanto abunda por aquí) llamado Corned Beef. La fábrica pertenecía a la inglesa “Liebig Extract of Meat Company Limited”, llamada así en honor del sabio alemán. De esta fábrica fundada en 1903, en la que trabajan 3500 operarios, partieron buena parte de las raciones de carne que los hogares ingleses y argentinos consumieron en la primera mitad del siglo XX, siendo muy apreciados por los soldados ingleses de las dos guerras mundiales por su alto valor calórico. La fábrica cerró en 1970 y hoy es un apacible poblado de unas 600 personas, un pueblo-museo que recuerda otras épocas más prósperas. Como la Luna, un bello pasado que se disfruta serenamente.

IMAGE 1

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: LIEBIG-RUPES LIEBIG

Date and time (UT) of observation: 2026-01-30 02.05-02.30

Size and type of telescope used: 105 mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105).

Magnification: 154X

Seeing: 7/10.

IMAGE 2

LROC QUICKMAP


sábado, 14 de marzo de 2026

LA TOPOGRAFÍA DE DORSUM HEIM

 

Traducción del texto aparecido en la edición de marzo 2026 de “The Lunar Observer”

Cuando observaba el panorama del sur de Mare Imbrium (Colongitud 50.4), más específicamente al sur de Promontorium Heraclides, elegí para observar con detenimiento y dibujar el dorsum que ilustra IMAGE 1. Cuando empecé a buscar información sobre él, me encontré que ya lo había observado y dibujado en varias oportunidades: Al menos dos veces publiqué dibujos de Dorsum Heim en The Lunar Observer (números de Julio 2024 y Enero 2022). Es un dorsum tan bello que no me pude resistir a compartir una nueva observación. Pero, para no ser reiterativo, decidí esta vez compartir algo más, un modelo de su topografía, aprovechando las reiteradas observaciones y la circunstancia de ser un dorsum muy espectacular pero relativamente sencillo para su gran tamaño. Dorsum Heim se ubica en Mare Imbrium, al noroeste de Sinus Iridum. Atraviesa el cráter C. Herschel (13 kms de diámetro), aunque más bien deberíamos decir que este cráter se formó en el centro de Dorsum Heim, ya que se trataría de un impacto posterior a la formación del dorsum. Los otros cráteres que se ven en IMAGE 1 son, siempre al este de Dorsum Heim, C. Herschel C (7 kms de diámetro) y más al sur Heis (15 kms de diámetro) y su satélite Heis D (8 kms de diámetro).  IMAGE 2 es una composición de la IMAGE 1 y un detalle de la imagen incluida en la página 248 del Volumen 2 del Photographic Lunar Atlas for Moon Observers de Kwok Pau (quiero agradecer, por enésima vez, este atlas estupendo, en el que los dorsa se pueden apreciar como en ningún otro atlas). Por supuesto, los detalles que abundan en la imagen fotográfica solamente de manera parcial se ven visualmente, dependiendo de la iluminación. En Luna Cognita, Robert Garfinkle describe así nuestro dorsum: “El amplio Dorsum Heim se extiende hacia el sur desde Sinus Iridum. La parte norte es ancha, pero más empinada que la mayoría de los demás dorsa. El cráter C. Herschel divide el dorsum justo al norte de donde gira y se dirige hacia el sureste. La parte sur es muy baja y prácticamente desaparece durante un largo tramo antes de reaparecer como montículos rotos al noreste del cráter Heis”. Una descripción muy exacta, como vemos en IMAGE 2. Podemos comprobar que Dorsum Heim es un dorsum muy empinado, como dice Garfinkle (siempre acertado), tanto usando los datos del LROC Quickmap como observando IMAGE 2, en la que vemos que las sombras del lado más bajo (que no tiene cresta) son muy pronunciadas. Visualmente se observan dentro del dorsa las partes más altas, inferidas por su brillo al ser iluminadas oblicuamente por el Sol naciente, marcadas en IMAGE 1 con trazos que marcan sus límites. Estas zonas más altas y brillantes son las crestas, el componente topográfico superior (estrecho y escarpado) de los dorsa, que se situan sobre el componente inferior, llamado arco (ancho y bajo). IMAGE 3 es una combinación de IMAGE 2 con una plantilla de Dorsum Heim que hice para simplificar comprender las características de su topografía y con una imagen extraída del LROC Quickmap utilizando su layer “Map of Lunar Wrinkle Ridges”. Una primera cuestión: el Map of Lunar Ridges es en realidad un mapa de crestas, como se puede comprobar en IMAGE 3. En IMAGE 1 y 2 vemos que el dorsum tiene una evidente continuidad tanto al norte como al sur de C. Herschell, por algo lleva el nombre de “Dorsum” (singular en latín), si fuera un sistema de dorsa se llamaría “Dorsa” (plural de “dorsum” en latín).



La topografía de Dorsum Heim es bastante sencilla. Si empezamos de sur a norte (abajo hacia arriba) en IMAGE 3 vemos que la cresta corre por el margen oeste (izquierdo) hasta C. Heschel. La flecha 3 indica dicha cresta sobre el margen. La flecha 1 indica lo que podría ser una cresta central que luego continúa sobre el margen izquierdo. La flecha 2 indica el punto donde la cresta parece migrar, pero en realidad parece ser una cresta secundaria. La flecha 4 indica una bifurcación bastante evidente. La cresta sigue corriendo por el margen izquierdo sobre un arco que se angosta (flecha 6) y sigue corriendo por el margen izquierdo cuando el arco se ensancha (flecha 7). Al sur de C. Herschel la topografía cambia, ya que la cresta no corre siempre sobre el mismo margen, sino que parece empezar como central (flecha9) y luego correr por el margen derecho (flecha 9) y migrar al margen izquierdo en la zona indicada por la flecha 10. El único punto en el que la topografía interna del arco se hace más compleja es la zona indicada por la flecha 5, en el que se ven elevaciones paralelas que en nuestra nomenclatura propuesta anteriormente (“A proposed nomenclatura for the dorsa (and a little philosophy of science”, The Lunar Observer Julio 2025) son “
elevaciones alargadas muy poco pronunciadas que corren paralelas al eje mayor del arco”.

Dorsum Heim es, sin dudas, un bello ejemplar de dorsum con una elegante topografía clásica, que facilita su observación.

 

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: DORSUM HEIM

Date and time (UT) of observation: 2026-01-29  02.30 to 02.45

Size and type of telescope used: 105 mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105).

Magnification: 154X


martes, 3 de marzo de 2026

DORSUM DOPPELMAYER J

 


Traducción del texto aparecido en la edición de febrero 2026 de The Lunar Observer

Al momento de realizar la observación que documenta IMAGE 1, el dorsum que vemos en ella no era espectacular ni prominente, pero me pareció interesante documentarlo porque sabía que los dorsa en el interior de Mare Humorum no son ni espectaculares ni prominentes. La razón para registrar el dorsum de IMAGE 1 fue ver a qué características topográficas de la zona se correspondían las elevaciones y zonas brillantes que se veían detrás del ocular. Este es un objetivo personal en las observaciones visuales de dorsa: registrar lo que veo y luego ver cuán precisa fue mi observación, comparándola con imágenes fotográficas (prevalentemente, las estupendas imágenes Photographic Lunar Atlas for Moon Observers de Kwok Pau, que muestra con increíble detalle los dorsa.

Decíamos que los dorsa son muy sutiles, por ende, difíciles de observar, que ninguno de ellos tenga denominación official no facilita la observación al evitar que haya seguridad en la identificación. Dice Robert Garfinkle en “Luna Cognita” que: “En los mares circulares de Crisium, Nectaris, Serenitatis y Humorum, junto con la mitad occidental de Imbrium, los dorsa tienden a ser concéntricos con las orillas de las cuencas del mare, lo que indica que esos dorsa particulares pueden haberse formado por materiales fundidos que fluyen desde el centro de la cuenca empujando contra flujos de lava más antiguos solidificados o, como propuso Ralph Baldwin en 1963, podrían ser el resultado de múltiples fuerzas de compresión y elevación que interactúan durante el hundimiento del centro de la superficie del mare”. En Mare Humorum predominan, entonces, los dorsa concéntricos con los bordes de la cuenca. Hace pocos meses (en la edición de noviembre 2025) el objetivo de la Sección Focus On fue Mare Humorum, e invitamos al lector a volver a las imágenes que enviaron los observadores de ALPO para esa ocasión, podrán observar esta aseveración de Garfinkle sobre el predominio de los dorsa concéntricos y, además, que hay muchos más dorsa en el borde este que en el borde oeste. El dorsum que vemos en IMAGE 1 es la gran excepción, ya que corre de manera bastante recta de norte a sur muy cerca del centro de Mare Humorum. En la estupenda web “The Moon” encontramos un detallado análisis de los olvidados dorsa de Mare Humorum por Danny Caes, plasmado en un catálogo que se encuentra en https://the-moon.us/wiki/Mare_Humorum. En dicho catálogo el dorsum que vemos en IMAGE 1 es denominado “Dorsum Doppelmayer J: the wrinkle ridge north-northwest of Doppelmayer J at Mare Humorum's western part”. Garfinkle confirma que Dorsum Doppelmayer J es una excepción entre los dorsa de Mare Humorum: “Al ser un mar circular, los dorsa sin nombre en Mare Humorum generalmente siguen el contorno de la orilla del mar, a excepción del dorsum que corre al noroeste desde el cráter Doppelmayer J (lat. 24,52°S, long. 41,20°O) en el medio del mare”.

Como siempre, aprovechamos las estupendas imágenes del “Photographic Lunar Atlas for Moon Observers” de Kwok Pau, para identificar con más precision lo observado y registrado en IMAGE 1. IMAGE 2 es una combinación de IMAGE 1 y un detalle de la imagen que se encuentra en la página 288 del Volume 2 de la citada obra.

Los 3 cráteres que están casi perfectamente alineados en el extremo superior son el accidente más reconocible. Se trata, de sur a norte, de Doppelmayer J (6 kms de diámetro), Doppelmayer K (5 kms de diámetro) y Doppelmayer L (4 kms de diámetro). Nuestro dorsum parte de Doppelmayer J, y hay un dorsum más pequeño paralelo, que marcamos con el número 1 y no está incluido en el catálago de Danny Caes. Dorsum Doppelmayer J presentaba visualmente 3 áreas brillantes con la apariencia de crestas, esto es, la parte superior (estrecha y empinada) de la topografía de los dorsa, las marcas 2, 3 y 4 intentan ubicar dichas crestas a lo largo del dorsum. Más difícil de identificar es la línea oscura que marcamos con el número 5. Usualmente así observan visualmente los dorsa muy estrechos y altos, pero viendo la imagen de Pau no parece ser el caso.


Como ven en la imagen de la izquierda de IMAGE 2, Doppelmayer J, K y L aparecen rodeados de una zona de un brillo muy tenue. En la imagen fotográfica de la derecha marcamos con el número 6 lo que, muy hipotéticamente, podría ser el límite de una zona de tonalidad más clara. Visualmente esta zona de brillo muy leve alrededor de los 3 cráteres era mucho más evidente. Me dirigí al “Extreme Illumination Atlas of the Moon” de Charles Wood y Maurice Collins para observar los detalles topográficos de esta zona, tan dífíciles de distinguir. Y encontré lo que podría ser la explicación de esta zona de tonalidad clara alrededor de los 3 cráteres. En la página 46, correspondiente a la lámina 10 (Mare Humorum), leemos que “Extendiéndose casi por completo a lo largo del centro del Mare Humorum se encuentra una extensión de 200 km de ancho con una superficie irregular, bordes bien definidos y patrones similares a flujos. Esta área parece ser un extenso campo de lava centrado cerca de los tres cráteres de seis km de diámetro, Doppelmayer J, K y L (…). El margen del flujo tiene 30 m de altura. Las alturas del flujo que se extiende hacia el oeste son de 16 m en el extremo distal, 30 m hacia el centro y aproximadamente 70 m cerca de Doppelmayer J. Estas alturas se miden con los datos altimétricos del LRO, pero los flujos no aparecen en ninguna imagen del LRO. En términos de espectros y edad del conteo de cráteres, estos flujos parecen ser iguales a otras lavas cercanas del mare Humorum”. Ahora bien, ¿es posible observar visualmente un flujo de lava? Siempre me intrigó esto, pero bien podría ser posible en este caso, máxime si vemos que alrededor de Doppelmayer J tendría unos 70 metros de altura, que con iluminación oblicua cerca del terminador sería comparable con la altura de un dorsum. Muy intersante, tanto como lo que cuenta Danny Caes en la web citado sobre el extraño paisaje onírico que podríamos disfrutar si pudieramos escalar las no tan empinadas alturas de Dorsum Doppelmayer J y otros dorsa en Mare Humorum: Las fotografías de primer plano del Mare Humorum tomadas por el NAC de alta resolución del LROC revelan curiosas cadenas de manchas blancas en las partes más altas de sus dorsa. Cada una de estas manchas blancas está compuesta por una gran cantidad de rocas y cantos rodados de alto albedo. Estos pequeños y compactos campos de rocas y cantos rodados "blancos" deben ser una experiencia bastante extraña para los astronautas que desean explorar estos singulares lugares. Otra característica peculiar de estos campos ricos en cantos rodados son sus límites definidos. Un astronauta cruzaría una región plana y monótona de bajo albedo para entrar (de repente) en un "bosque lunar" de rocas y cantos rodados de alto albedo. ¡Podríamos llamar a estas manchas blancas laberintos lunares compuestos de paredes blancas irregulares! ¡Qué descripción tan mágica y onírica! Creo que los dorsa del borde oriental del Mare Humorum se han convertido en mi destino lunar favorito para un futuro, ojalá no muy lejano. Creo que estas rocas están relacionadas con afloramientos de anortosita, según Paul Spudis (“
The Geology of Multi-Ring Impact Basins”): “Estudios posteriores han demostrado que la anortosita aflora en varios lugares adicionales en la Luna, especialmente dentro de las cuencas de Nectaris y Humorum, pero casi siempre en asociación con los anillos internos de las cuencas lunares, una relación aún sin explicar”.

IMAGE 1:

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: DORSUM DOPPELMAYER J

Date and time (UT) of observation: 2025-12-31 00.05-00.25 UT

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

IMAGE 2:

Photographic Lunar Atlas for Moon Observers de Kwok C. Pau

 

miércoles, 25 de febrero de 2026

LA LUNA DESDE FORMOSA

 Desde la ciudad argentina de Formosa, uno de nuestros observadores más destacados, el Profesor Dr. Raúl Podestá reportó estas estupendas imágenes lunares:









viernes, 20 de febrero de 2026

UNA OBSERVACIÓN VISUAL DE DORSA RUBEY

 

Traducción del texto aparecido en la edición de febrero 2026 de “The Lunar Observer”

Con el terminador pasando muy cerca del enorme cráter Letronne (112 kilómetros de diámetro, en el borde norte de Oceanus Procellarum), colongitud 44.8º, es imposible no contemplar el inusual dorsum que se ve cruzando exactamente por su centro de norte a sur. El registro de mi observación visual es IMAGE 1. En ese momento dibujé lo que me llamó la atención: en el centro del dorsum había tres zonas brillantes agrupadas. Por lo demás, el dorsum parecía bastante anodino, con su característica forma curvada y sinuosa. Mientras lo observaba pensé: ¿las partes brillantes son las laderas de 3 cráteres y las zonas oscuras las partes profundas? Luego me di cuenta de que con un telescopio pequeño como mi Maksutov-Cassegrain de 4 pulgadas los cráteres pequeños se ven mucho más definidos. Traté de ser lo más objetivo posible en el registro y cerré la sesión de observación. Al día siguiente abría el Virtual Moon Atlas y me percaté de que el dorsum que corre claramente por el centro de Letronne es Dorsa Rubey y que las tres zonas brillantes son picos.



IMAGE 1 registra mi primera observación de Dorsa Rubey, pero yo lo conocía (aunque no lo recordé al momento de la observación). De hecho, en el número de agosto de 2023 publicamos en esta revista el texto “The three central peaks of Letronne (in the center of Dorsa Rubey)”, en el que analizábamos la extraña característica de los 3 picos centrales en el centro de Dorsa Rubey a partir de la IMAGE 2, que es un recorte de la página 354 del Tomo 2 del “
Photographic Lunar Atlas for Moon Observers” de Kwok Pau. En dicho texto contábamos que las 3 zonas brillantes son lo que queda del conjunto de picos centrales de Letronne, la única parte de la topografía del antiguo crater gigante que todavía puede verse, que escapó a la inundación de lava que casi lo cubrió por completo. No voy a repetir la descripción que hicimos de Dorsa Rubey y los picos centrales de Letronne que hicimos hace dos años y medio en The Lunar Observer, nos remitimos al número de agosto 2023. Repasando dicho texto de 2023, me llamó la atención la IMAGE 3, que pertenece a Marcelo Mojica y en la que se ve Dorsa Rubey en el extremo Izquierdo. IMAGE 4 es su detalle y en ella se percibe claramente la pareidolia de tres cráteres. La sensación de que podían ser cráteres no era injustificada, si lo parecen también en fotografía, pero no es más que el extraño juego de luces y sombras, al que nuestro cerebro le asigna un patrón conocido (el fenómeno de percepción conocido como pareidolia).





No quedan dudas de que las 3 zonas brillantes son tres picos (muy desgastados, claro), como puede verse en la IMAGE 5, que pertenece al Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap, usando el layer SLDEM 2015 Azimuth (que permite resaltar el relieve). En la IMAGE 6 capturamos el relieve de los 3 picos centrales, bastante prominentes.

Creo que Dorsa Rubey sería el único caso de dorsa que cruza, o más bien rodea, los picos centrales de un cráter semicubierto por lava. ¿Ustedes conocen algún otro dorsum parecido?

 

IMAGE 1

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: DORSA RUBEY

Date and time (UT) of observation: 2025-12-31 00.30-00.45 UT

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

IMAGE 2:

Photographic Lunar Atlas for Moon Observers de Kwok C. Pau

IMAGE 3 and 4:

Name and location of observer: Marcelo Mojica Gundlach (Cochabamba, Bolivia).

Date and time (UT) of observation: 05-04-2020-23.30.

Name of feature: GASSENDI.

Date and time (UT) of observation: 05-01-2020-22:58.

Filter: None.

Size and type of telescope used: 6’’ Maksutov Sky Watcher.

Medium employed (for photos and electronic images): ZWO ASI 178 B/W.

IMAGE 5 AND 6: Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap.