sábado, 30 de mayo de 2026

NUEVO NÚMERO DEL "MENSAJERO DE LA LUNA"

 

Amigos de la Sociedad Lunar Argentina;

Compartimos un nuevo número de “El Mensajero de la Luna”, la revista de la Sociedad Lunar Argentina y la Sección Lunar de la Liga Iberoamericana de Astronomía.

En el número 62 podrán encontrar las distintas secciones de nuestra revista: las numerosas Actividades de nuestra Sociedad, la Galería Lunar con las últimas imágenes de nuestros miembros;  en Crónicas Lunares comparamos las misiones Artemis 2 y Apolo 8, en Selenología compartimos artículos sobre las primeras observaciones de dorsa, los dorsa de Mare Humorum y sobre los últimos cráteres enterrados descubiertos por nuestros miembros; en Traducciones traemos un texto sobre un lugar en Mare Crisium que podría ser fundamental para estudiar el inicio de la vida en la Tierra, y cerramos con Luna de Papel y un emocionante texto lunar de Luigi Pirandello.

Link para ver y/o descargar:

https://drive.google.com/file/d/1dDoIIgvfNxdJp1j8D26bfqEbqjUBAVlU/view?usp=sharing

 


lunes, 25 de mayo de 2026

LA LUNA DESDE POPAYÁN

 Jairo Andrés Chaves (destacado observador lunar colombiano) reportó dos imágenes lunares; la luna llena y la famosa pareidolia conocida como la "X Lunar" o "X de Werner":




jueves, 21 de mayo de 2026

NUEVA ACTIVIDAD LUNAR EN LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE ENTRE RÍOS


 

Este martes 26 de mayo desde las 18 horas tendremos una nueva actividad relacionada con la astronomía en la UADER. Será en la Biblioteca de la Facultad de Humanidades (subsuelo de la Escuela Normal). Charlaremos sobre la historia del Observatorio de la Escuela Normal y sobre lo que se puede observar en la superficie de la Luna, posteriormente observaremos la Luna con telescopios desde el patio de la Escuela. Actividad gratuita y para todo público enmarcada en la Práctica Educativa Territorial “La Luna en nuestro patio”.

miércoles, 20 de mayo de 2026

MARE SERENITATIS DESDE SAN NICOLÁS DE LOS ARROYOS

 


Fernando Sura continúa reportando imágenes lunares para nuestros programas de observación desde San Nicolás de los Arroyos (Provincia de Buenos Aires, República Argentina).

sábado, 16 de mayo de 2026

DORSA EN LA ZONA DE LANSBERG C Y ¿UN CRATER CON RAYOS BRILLANTES?

 

Traducción del texto aparecido en la edición de mayo 2026 de "The Lunar Observer"

La zona este de Oceanus Procellarum y al norte de Kepler es un lugar muy particular, donde el relieve anterior a la inundación de lava es inusualmente visible. También es una zona donde se entrelazan numerosos dorsa no muy escarpados que corren muchas veces de norte a sur y de este a oeste, cerca de Flamsteed P, Wichmann, Norman, Euclides F y también cerca de Lansberg. IMAGE 1 es el registro de mi observación. Allí aparecen los siguientes cráteres, de norte a sur: Lansberg C (20 kms de diámetro), Lansbeg E (6 kms. de diámetro), Lansberg F (9 kms de diámetro) y Lansberg D (10 kms de diámetro). Lansberg se veía bastante brillante, con pequeñísimos rayos, como el dibujo estereotipado de una estrella. No se veía su interior. En el listado de Cráteres con Rayos Brillantes de ALPO aparecen Lansberg A y B, pero no Lansberg E. Es, por su brillo evidente, un cráter geológicamente reciente, del periodo copernicano. IMAGE 2 pertenece a mi atlas lunar favorito, el “Photographic Lunar Atlas for Moon Observers” de Kwok Pau, es un detalle de la imagen que aparece en la página 293 del Tomo 2. Lansberg E aparece brillante también.




Vamos a los dorsa, que es lo que me interesó la momento de la observación. IMAGE 2 muestra la intrincada red de dorsa que corren de norte a sur y de este a oeste al sur y al oeste. Son dorsa no muy escarpados, en los que no es fácil distinguir su componente superior, estrecho y escarpado, que nosotros llamamos “cresta”. En IMAGE 1 dibujamos solo una parte de los dorsa que se podían observar, son dorsa que corren de norte a sur (los dorsa que corren de este a oeste son muy díficiles de observar visualmente), y los marcamos con flechas en IMAGE 2. Las flechas 1 indican dos dorsa bastante prototípicos, que visualmente (IMAGE 1) se confundían en 1 solo. La cresta más evidente es la que se percibe como una zona brillante en ambas imágenes, aunque visualmente en IMAGE 1 la sombra del arco del dorsum se ensancha en la zona de la cresta, en IMAGE 2 está indicada por la flecha 1 inferior (la iluminación en IMAGE 2 es distinta). La flecha 2 indica un dorsum que casi se toca con el anterior en IMAGE 1, pero que en realidad sí se cruzan (IMAGE 2). En IMAGE 2 la zona en que dorsum 1 se cruza con dorsum 2 más iluminada, fácil es inferir que es una zona más elevada, lo que se confirma en IMAGE 1, visualmente esa zona de union entre ambos dorsa es más elevada porque proyecta una sombra más prominente y oscura (con iluminación opuesta a IMAGE 2). La flecha 3 indica el dorsum más interesante. Su arco (componente inferior de los dorsa, ancho y poco elevado) es muy prominente y parece ensancharse al este para englobar al brillante Lansberg E y a Lansberg F. Ese arco tendría entre unos 15 y 17 kilómetros de ancho, excediendo bastante el ancho promedio de los arcos. Y esa zona del arco es la que me pareció más interesante al momento de la observación. En IMAGE 2 el dorsum marcado con la flecha 3 aparece tan ancho como en IMAGE 2, pero también es cierto que parece haber una division entre Lansberg E y F y el dorsum que corre a la izquierda. Lansberg E (el crater más brillante) parece estar asentado sobre una altura de forma cónica muy similar a los 3 domos que se ven al sur de Lansberg D. ¿Es también un domo? IMAGE 3 fue obtenida del Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap, con el agregado de los trazados que trae el layer Map of Lunar Wrinkle Ridges. En esta imagen vemos que el dorsum registrado pasaría por el oeste de ambos cráteres. Sin embargo, si vemos el perfil de relieve de la zona, nos percatamos que la zona que dibujamos como un dorsum en IMAGE 1, cuyo margen oriental intercepta Lansberg E y F, es claramente el perfil de un de un dorsum: tiene 2 márgenes asimétricos, uno más escarpado (en este caso marcado con el círculo 2) y otro de pendiente más suave, y tiene un punto más alto (la cresta), en este caso marcada con el círculo 1. Ya en otras ocasiones me he percatado que el catálogo de dorsa del LRO Quickmap registra la línea que marca la dirección de cada dorsum. Es bastante evidente que Lansberg E es posterior al dorsum (por ser tan brillante) y probablemente Lansberg F también lo sea.

Respecto a Lansberg E, su brillo intrínseco y sus pequeños rayos brillantes no solamente se ven en IMAGE 1 y 2 sino también el LROC Quickmap (IMAGE 3), por lo que probablemente sea un crater con rayos brillantes.

 IMAGE 1

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: LANSBERG C

Date and time (UT) of observation: 2026-03-28 23.20-23.45 UT

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

IMAGE 2: Photographic Lunar Atlas for Moon Observers de Kwok C. Pau

IMAGE 3: Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap.


viernes, 8 de mayo de 2026

LA CUENCA ORIENTALE OBSERVADA DESDE ARTEMIS 2

 


TRADUCCIÓN DEL TEXTO APARECIDO EN LA EDICIÓN DE MAYO 2026 DE “THE LUNAR OBSERVER”

Los seres humanos hemos tenido suerte con la Luna. Me explico. Solo había dos posibilidades: podía habernos tocada la cara más uniformemente craterizada o la cara con más contrastes entre las antiguas tierras altas y las oscuras llanuras de lava, repletas de accidentes selenográficos de origen volcánico. Nos tocó la cara más fascinante por los contrastes, lo que conocemos como la cara visible. Ya sé, lo más probable es que haya una causa geológica para que haya diferencias entre ambas caras de la Luna, relacionadas con el espesor de la corteza y probablemente con la influencia gravitatoria terrestre. Pero lo cierto es que me siento con suerte cuando comparo ambas caras de la Luna. Solamente hay una zona que lamento no poder observar: Mare Orientale.

Mare Orientale era una visión de libración hasta que con las misiones Lunar Orbiter (a las que debemos mucho más de lo que pensamos) descubrimos que era la cuenca más prístina de la Luna. En su clásico estudio sobre las cuencas de impacto (The Geology of Multi-Ring Impact Basins, Cambridge University Press, Cambridge, 1993) Paul Spudis lo califica como “La cuenca grande más joven (Howard et al., 191 A) se formó cuando la Luna ya había desarrollado una litosfera gruesa y rígida (Solomon y Head, 1980). Por lo tanto, su entorno geológico es análogo al de cráteres de impacto más pequeños y la posterior modificación endógena de la morfología original de la cuenca parece haber sido mínima. Es por esta razón, y por su falta de enterramiento por unidades geológicas más jóvenes, que Orientale se ha utilizado como modelo para el proceso de formación de cuencas en la Luna”

¡Tantas cosas para observar y disfrutar en Orientale! Por supuesto, hoy podemos acceder en detalle a la cuenca Orientale con las imágenes increíblemente detalladas de la Lunar Reconnaissance Orbiter, pero no podemos observarla con nuestro telescopio desde nuestro patio trasero. Las imágenes recientes obtenidas por los tripulantes de la misión Artemis 2 en su sobrevuelo lunar vienen en parte a compensar esta carencia.

El objetivo principal de Artemis 2 fue probar en condiciones reales toda la compleja ingeniería que nos llevará en un futuro cercano a volver a pisar la Luna. Fue un único sobrevuelo y en órbita muy lejana, mucho más lejana que las órbitas lunares de las misiones Apollo. No faltaron, sin embargo, ni la ciencia ni la observación, cuyos resultados conoceremos con precisión en breve. Las imágenes que se obtuvieron fueron espectaculares, pese a la distancia, y las que más me atrajeron son las que muestran a la Cuenca Orientale (correspondientes al 6 de abril), ya que parecen las que podríamos observar desde la Tierra si la geometría de la cara visible fuera distinta.

IMAGE 1 es la imagen que recibe el nombre de “It’s All in the Details” en la galería de imágenes de la misión Artemis 2, más concretamente en la sección “Lunar Flyby” (https://www.nasa.gov/gallery/lunar-flyby/ ), identificada como “art002e009279”: “La tripulación de Artemis II capturó esta imagen a las 3:41 p.m. EDT, que muestra los anillos de la cuenca Orientale”. Los 3 anillos confirmados se ven claramente, y fácilmente podemos interpretar los potenciales anillos, ya que Spudis nos dice que “Orientale muestra al menos tres y posiblemente hasta seis anillos concéntricos”. Lo que más me fascinó de IMAGE 1, y de las que siguen es el increíble detalle de las cadenas de cráteres secundarios que observamos en el centro de la imagen. Estas cadenas de cráteres han existido en la formación de las grandes cuencas que conocemos (o que descubriremos en el futuro), pero los turbulentos siglos posteriores borraron con más cráteres e inundaciones de lava. Pero Orientale es la cuenca más reciente y, por ende, no tuvo que sufrir lo que las otras cuencas sufrieron. Si observamos el centro de la IMAGE 1 podemos notar cadenas de cráteres de diversas estructuras (cráteres solapados, cráteres completamente separados, cráteres unidos en lo que parece un surco).


IMAGE 2
  es la imagen que recibe el nombre de “The Edge of Darkness” en la galería de imágenes de la misión Artemis 2, identificada como “art002e010208”, y su descripción se refiere precisamente las cadenas de cráteres: “Se pueden observar enormes cadenas de cráteres que emanan de la cuenca Orientale, de 3700 millones de años de antigüedad, erosionando la superficie y extendiéndose casi hasta el terminador. Esto nos cuenta una historia geológica: estas cadenas de cráteres, producidas por el impacto de Orientale, marcan la superficie de la relativamente plana cuenca Hertzsprung (en el centro de esta imagen), lo que significa que la cuenca Hertzsprung debe ser incluso más antigua que Orientale”. Orientale se ve con iluminación más frontal y lo que vemos como zonas oscuras cerca de sus anillos se revelan como zonas de bajo albedo y no sombras (recuerda a una imagen con iluminación similar obtenida por la sonda soviética Zond 8 y que se puede ver en la página 44 del libro de Spudis citado).


IMAGE 3 recibe el nombre de “Capture My Good Side –The Moon”, es identificada como “art002e012183” y muestra, según la descripción que la acompaña
“La tripulación de Artemis II capturó más de dos tercios de la Luna, mostrando las intrincadas características de la cara visible”. Aquí tenemos una visión de campo más amplio, pero es casi imposible distinguir las cadenas de cráteres secundarios con dirección este y sur, pero sabemos que también existen ya que podemos observarlas desde Tierra (en las cercanías de Schiller, por ejemplo).

Un regalo extra: el complejo sistema de rayos brillantes de Byrgius A, que no podemos disfrutar completamente desde casa, ya que está muy cerca del limbo (centro a la derecha de la imagen).

Como dice la propia NASA en la descripción de una de las imágenes: “Estas características resaltan cómo las observaciones de la tripulación pueden respaldar directamente la identificación de características de la superficie y la ciencia en tiempo real”. Es fascinante cuanta información se puede obtener con imágenes, aunque se las haya realizado sin propósitos científicos específicos. En ese sentido son fascinantes las imágenes del descenso de la sonda india Vikram, a la que nos referimos en un texto aparecido en la edición de octubre 2023 de nuestra revista. El programa Artemis tiene planeados decenas de alunizajes en el futuro cercano (¡esperemos que se cumplan!), imagínense las imágenes en suelo lunar que tendremos en poco tiempo. Si pudiera elegir, me encantaría ver un dorsum de costado. Ojalá lo pueda ver en poco tiempo.

IMAGES 1 TO 3: Credit: NASA

lunes, 4 de mayo de 2026

LA EXTRAÑA TOPOGRAFÍA DEL GRAN DORSUM DE SINUS AESTUUM

 


Traducción del texto aparecido en la edición de abril 2026 de “The Lunar Observer”

Sinus Aestuum es una de las zonas más peculiares de la cara visible, como uno de los más importantes y conspicuos Dark Mantle Deposits, depósitos de materiales piroclásticos expulsados durante la época de terribles explosiones volcánicas. La zona está de moda porque sería muy probablemente el lugar de alunizaje de la primera misión tripulada china a la superficie de la Luna. Sinus Aestuum será el objetivo de la Sección Focus On de noviembre 2026.

Una de las atracciones de esta zona es un prominente dorsum al que Charles Wood califica, muy acertadamente, como “dorsum trenzadoe” (What’s Happening at Aestuum?, en http://www2.lpod.org/wiki/February_8,_2005 ). En el Capítulo 27 de Luna Cognita (“Observing Lunar Wrinkle Ridges”) Robert Garfinkle hace una descripción bastante precisa de este prominente dorsum que merece un nombre propio: “Un largo dorsum, sin nombre, se extiende de noreste a suroeste a través de la región sur del Sinus Aestuum. El extremo oriental del dorsum se encuentra al noroeste del pequeño cráter cónico Bode C y se extiende hacia el suroeste hasta el cráter anular parcial Schröter C. Las superficies a ambos lados de la cresta están compuestas de materiales con menor albedo que la mayor parte del resto del sinus. Este dorsum podría formar parte de otra que se extiende hacia el suroeste, en dirección al área del cráter Gambart en Mare Insularum. Resulta difícil determinar si los dos dorsum sin nombre constituyen una sola formación, ya que en el punto donde parecen unirse al oeste de Schröter C, la superficie es relativamente plana incluso con muy poca luz solar”.

En el texto que citamos de Charles Wood, este autor relaciona a este prominente dorsum con un posible anillo interior de una cuenca, y también le asigna (muy certeramente) la forma de una trenza: “También sugiere la posible existencia de un anillo interior. La zona dentro del dorsum trenzado parece más baja que la zona exterior; quizás el dorsum traza una falla y la parte interior del Sinus se ha hundido”.



La imagen de Marcelo Mojica (IMAGE 1), estupenda, como todas las suyas, nos muestra el panorama de Sinus Aestuum y sus alrededores, y en el centro este dorsum “trenzado” que presenta una topografía muy particular (y una forma muy similar a la del mapa de Italia). La zona marcada por la flecha 1 marca dos segmentos paralelos, el de la derecha con una cresta bien marcada. La flecha 2 indica un tercer segmento, que es una bifurcación. La zona que sigue es la que más claramente amerita el adjetivo “braided” que le atribuye Wood es la zona central, en la que las líneas parecen enlazarse. Luego la topografía parece simplificarse, con una cresta que corre primero por un margen (flecha 3) y luego migra al otro margen (flecha 4). Wood, en el texto citado, dice que “contiene al menos dos depresiones circulares que podrían ser simplemente accidentes de la iluminación y la topografía poco profunda, pero sugieren fosas de colapso, que son raras en los dorsa de los mares”. Wood se refiere a las dos depresiones centrales que marcamos con las flechas 5 y 6, para nosotros hay una depresión paralela a la cresta en la zona marcada con la flecha 7. Las depresiones internas son raras, pero son parte de la topografía posible de los dorsa. Nunca había pensado que pudieran ser fosas de colapso, lo que sería indicativo de una geología diversa del típico dorsum. A su vez, la mayoría de las depresiones suelen ser más parecidas a la de la flecha 7 que a las depresiones centrales parecidas a cráteres que marcan las flechas 5 y 6.

Name and location of observer: Marcelo Mojica Gundlach (Cochabamba, Bolivia).

Name of feature: Sinus Aestuum.

Date and time (UT) of observation: 2020-05-01-23.10.

Filter: None

Size and type of telescope used: 150 mm. Maksutov-Cassegrain

Medium employed (for photos and electronic images): ZWO ASI 178 B/W.