El 5 de agosto a las 6.35 Tiempo
Universal (que en Argentina son las 3.35) impactará en la Luna la etapa
superior de un cohete Falcon 9. Se trata del mismo Falcon 9 lanzado el 15 de
enero de 2025 que llevó hasta la Luna dos landers privados, el Blue Ghost de la
empresa Firefly y la fallida misión japonesa Hakuto.
Hay un cierto nivel de
incertidumbre en la hora exacta, ya que la etapa superior del Falcon 9 además
de la atracción gravitatoria de la Luna es impulsada por la presión de la
radiación solar, y ese impulso no es uniforme (al ir dando tumbos). Por eso, lo
mejor es empezar a grabar unos minutos antes de la hora anunciada.
¿Dónde será?
En el limbo (borde) noroccidental,
cerca del cráter Einstein.
¿Qué veremos desde la Tierra?
Es muy poco probable que veamos el
impacto, en la forma de un flash como los que se observan cuando impacta un
meteorito en la superficie lunar. Esto se debe a que nuestro objeto viaja a
2.43 kilómetros por segundo, que podrá parecer mucho, pero es considerablemente
menor a la velocidad con que impactan los meteoritos en la Luna (entre 10 y 70
kilómetros por segundo). Esto implica que no habrá suficiente energía liberada
en el impacto como luz visible, a lo que hay que agregar que el impacto se
producirá en la parte iluminada de la cara visible, mientras que los flashes de
impacto se suelen registrar en la parte en sombras (donde la oscuridad favorece
la visibilidad del pequeño destello).
La gran esperanza es poder ver el
polvo y las rocas eyectados por el impacto, con la forma de un penacho. De
acuerdo a la masa de la etapa superior del Falcon 9 y de su velocidad, las
rocas eyectadas alcanzarían una velocidad de 100 metros por segundo, lo que
alcanzaría para que escapen de la atracción lunar hasta unos tres kilómetros de
altura por un tiempo de 1 minuto, para luego caer. 3 kilómetros es una
separación angular de nuestros telescopios desde Tierra difícilmente puedan
resolver, es decir, no podríamos distinguir el penacho de polvo y rocas del
limbo lunar. Pero, si hay rocas que salen eyectadas mucho más fuerte, digamos a
300 metros por segundo, alcanzarían unos 9 kilómetros de altura por unos 3
minutos, lo que podría ser detectable. A su vez, el sitio de impacto en el
limbo, permite un fondo oscuro que favorecerá la visibilidad de la nube de
polvo y rocas.
El cráter estimado será de unos 17
metros de diámetro por 2 metros de profundidad, invisible desde Tierra, aunque
lo veremos en imágenes de la sonda LRO en órbita lunar.
Todavía no se ha observado un
penacho de material eyectado por un impacto en la Luna desde Tierra, ni
siquiera durante la misión LCROSS, que impactó en 2009 en el cráter Cabeus para
analizar el material eyectado. Por eso, la detección de un penacho de eyección
el 5 de agosto es muy improbable, pero la importancia de su detección es tan
enorme que vale la pena intentarla.
Recomendamos grabar varios minutos
antes y varios minutos después de la hora prevista para el impacto.
Envía tus observaciones al
siguiente email: sociedadlunarargentina@gmail.com

