domingo, 23 de marzo de 2025

UN DORSUM CON DEPRESIÓN CENTRAL ENTRE TIMOCHARIS Y LANDSTEINER

 


El dorsum que presentamos en la IMAGE 1 es un segmento de una cadena más amplia que es concéntrica a Mare Imbrium, lo que vemos es el segmento que pasa entre Timocharis al sur y Landsteiner (7 kms de diámetro) al norte y se curva hacia el norte y pasa por Montes Spitzbergen y llega hasta Mons Pico, definiendo el contorno de un anillo interior de la Cuenca Imbrium. La topografía de este segmento es muy interesante. Es otro ejemplo de que la topografía de la inmensa mayoría de los dorsa es mucho más compleja que la topografía típica que aparece en los estudios teóricos (un elemento inferior ancho y poco escarpado llamado arco y un elemento superior estrecho y escarpado llamado cresta). En IMAGE 1 vemos lo que sería un arco por el que corren dos crestas, 1 en cada margen. La cresta sur (que mira a Timocharis) parecía muy escarpada y nítidamente se veía tres segmentos de cresta que proyectaban sombras hacia el norte, dentro del arco (los dos segmentos de cresta más al oeste aparecían mucho más brillantes que el tercero más al este). La cresta norte es más continua y menos brillante. Lo peculiar es que el modelo topográfico de un dorsum es que la cresta corre en uno de los márgenes del arco, a veces migrando de orilla a orilla, o bien corre transversal sobre el arco (en un patrón de escalones de una escalera caracol). Mientras que en nuestro arco la cresta… corre por ambos márgenes. Esto indica que cada dorsum es diferente, lo que hace a su clasificación topográfica una tarea promisoria (salvo que puede ser titánica, ya que lidiamos con miles de dorsa). Lo que hemos descripto corresponde a la mitad oeste, la mitad este es mucho más simple. Este dorsum además de la doble cresta, presenta otra característica topográfica heterodoxa: una depresión central. La cresta norte corre continua, proyectando sombra que se ensancha en ciertos segmentos, mientras que la cresta sur parece interrumpirse en el centro, y luego proseguir hacia el norte, o bien ese corto segmento que proyecta sombra hacia el norte sería una ramificación, en forma de horquilla, de la cresta norte. No es el primer dorsum que conozco que presenta una depresión central, aunque sí es el primero que observo con mi telescopio. 




La IMAGE 2 pertenece al Photograghic Lunar Atlas for Moon Observers, de Kwok Pau (obra que usamos constantemente para chequear nuestras observaciones visuales y analizar la topografia de los dorsa), se trata de un detalle de una imagen mucho más amplia en la página 7 del Tomo 2. Por supuesto, con más detalle, IMAGE 2 muestra que la zona central de nuestro dorsum es sumamente compleja. Viendo esta IMAGE 2 podríamos pensar que no se trata de una depresión central sino de dos segmentos que convergen. Por eso me pareció interesante consultar el relieve de la zona en el Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap (IMAGE 3), surgiendo bastante evidentemente un relieve con dos zonas más altas en los extremos del arco, la depresión central es más baja que los márgenes, obviamente, pero más alta que el terreno del Mare Imbrium al norte y al sur. Es decir, es una depresión interna en el arco, forma parte de él. Un dorsum realmente interesante de observar y, sobre todo, de analizar.

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: DORSUM TIMOCHARIS

Date and time (UT) of observation: 2025-02-07 00.30-00.50.

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X


miércoles, 19 de marzo de 2025

FESTEJAMOS LOS 6 AÑOS DE LA SOCIEDAD LUNAR ARGENTINA!!! VUELVE CAFÉ LUNAR

 

En marzo cumplimos  6 años de vida y lo festejamos con los amigos de Trapecio Austral, Eduardo Horacek y Esteban Andrada en una nueva edición de Café Lunar, nuestro ciclo de actividades online en nuestro canal en Youtube.  Será una actividad para todo tipo de público, especialmente los que quieren empezar a observar la Luna: “BREVE GUÍA PARA UN POTENCIAL OBSERVADOR LUNAR".  Conversaremos sobre las ventajas de la observación lunar para iniciarse en la astronomía, las posibilidades para la observación de acuerdo a los distintos tipos de instrumentos, cómo interpretar las luces y las sombras, fenómenos visuales como la “X Lunar”, y algunos ejemplos del relieve lunar y cómo observarlo.

La actividad se desarrollará en dos días consecutivos:

Viernes 28 de marzo: “INTRODUCCIÓN” a las 22 horas (horario argentino, 01 horas tiempo universal).

Sábado 29 de marzo: “PAISAJES PARA DESCUBRIR” a las 22 horas (horario argentino, 01 horas tiempo universal).

Los esperamos en el canal en Youtube de la SOCIEDAD LUNAR ARGENTINA.


jueves, 13 de marzo de 2025

ALGUNOS DETALLES EN RIMA PLATO

 

Traducción del texto aparecido en la edición de febrero 2025 de “The Lunar Observer”

Las rimas son accidentes selenográficos relacionados con vulcanismo, ya que se formaron como cursos de flujos de lava. Son de los accidentes lunares que más me gustan, me encanta observarlos con el telescopio, pero la observación visual no es provechosa, ya que puede reproducir el paisaje general, pero, los detalles de este tipo de accidentes están fuera del alcance visual de mi telescopio. Sin embargo, si forzamos imágenes fotográficas de observadores amateurs podemos encontrar detalles interesantes relacionados con la estructura de las rimas. Una de las razones que hacen fascinantes a estas fisuras es que se relacionan con el futuro de la exploración lunar, ya que es probable que algunas de ellas puedan albergar tubos de lava, estructuras subterráneas que podrían albergar bases habitables en el futuro. Uno de los indicios visuales de que podría haber un tubo de lava debajo de una rima es que haya alternancia entre segmentos “cerrados” y segmentos “abiertos”, lo que podría explicarse de la siguiente manera: la lava cavó un conducto subterráneo (tubo de lava) cuyo techo colapsó en ciertas partes, creando una serie de cráteres de colapso. En este caso, los cráteres de colapso indican la existencia de la cavidad subterránea que en los segmentos con techo constituirían un tubo de lava. Lo mismo valdría si hubiera segmentos abiertos (en forma de canal de lava) y segmentos con techo.

IMAGE 1 es una imagen de Plato de un tiempo atrás, que tuve la ocasión de volver a ver buscando imágenes para el próximo Focus On. Hay tantas maravillas cerca de Plato (empezando por el mismo Plato) que no solemos reparar en el sistema de rimas conocido como Rimae Plato. Por la iluminación de la imagen y por encontrarse en una zona lisa del escarpado terreno alrededor de Plato, Rima Plato I se ve espectacular. Se trata de una rima sinuosa que corre al noroeste de Plato. IMAGE 2 es un detalle de IMAGE 1 y, obviamente, tiene mucha menos definición porque hemos ampliado considerablemente la imagen. Creo que debemos animarnos a ampliar las imágenes en busca de detalles, sin que nos importe la definición (que sí importa en la imagen sin ampliar).

Rimae Plato son rimas peculiares, ya que no se han formado en maria (lo que las hace menos visibles). De la Lunar Picture of the Day del 20 de febrero de 2006 (https://www.lpod.org/wiki/February_20,_2006), extrajimos esta explicación estratigráfica: “Las grandes montañas de esta zona forman parte de la eyección del impacto que formó la Cuenca Imbrium, pero las colinas más pequeñas probablemente sean eyecciones de Plato. Aquí hay un escenario especulativo. Se formaron Imbrium y los Alpes. Luego se formó Plato y su eyección. Posteriormente, cuando se depositaron las lavas de Imbrium, el magma ascendió por las fracturas bajo Plato, cubriendo el fondo del cráter con basalto oscuro. Parte del magma se filtró a la superficie fuera del borde, causando las erupciones de lava que formaron las rimas sinuosas” (“Highland (Sort of) Sinous Rilles”, Charles Wood).

Volviendo a IMAGE 2, marcamos con flechas algunas zonas de interés. Presumiblemente la flecha 1 indicaría el cráter de colapso del que fluyó la lava que realizó el surco que conocemos como Rima Plato I. Las flechas 2 indicarían zonas no colapsadas. La flecha 3 indicaría probablemente una especie de puente, similar al que pensaron en cruzar los astronautas de la misión Apolo 15 en Rima Hadley: “Puedo ver lo que creíamos que era el cráter Bridge —continuó Irwin—. Esta formación recibió ese nombre porque las imágenes del Lunar Orbiter sugerían que podría ser factible usar el borde del cráter para cruzar de un lado a otro de la rima sin descender a la fosa. No había planes para hacerlo, por supuesto, pero se había estudiado la posibilidad en caso de que aterrizaran en el otro lado de la rima, para acceder a St. George y The Front y lograr el objetivo principal de muestreo. Pero Bridge era simplemente una depresión en la pared del fondo. «Definitivamente no habría sido un lugar para cruzar...» (David Harland, Exploring the Moon. The Apollo Expeditions, Springer, 2009, page 116).

La flecha 4 indica una especie de rima secundaria que en IMAGE 2 no parece tener conexión con la rima principal, pero que en otras imágenes (como las de Lunar Orbiter, a la que pertenece IMAGE 3) parece estar conectada. En IMAGE2 las sombras y las zonas brillantes parecen indicarla existencia de dos cráteres conectados, mientras que en IMAGE 3 aparece como un surco similar al de Rima Plato. Sabemos que los cráteres de colapso no se encuentran generalmente solapados como los cráteres que forman una cadena de impacto, por lo que parece ser que IMAGE 2 es engañosa en ese sentido.

Me parece interesante resaltar la información relacionada con rimas que se puede obtener de imágenes lunares amateurs, vale la pena seguir observando estas grietas lunares.

IMAGE 1 AND 2;

Name and location of observer: Francisco Alsina Cardinali.

Name of feature: Plato.

Date and time (UT) of observation: 08-20-2018-23:34

Size and type of telescope used: 200 mm refractor.

Filter: None.

Medium employed (for photos and electronic images): QHY5-II.

IMAGE 3:

Lunar Orbiter 4, Image 127.


miércoles, 5 de marzo de 2025

LLAMADO A FOTOGRAFIAR EL PRÓXIMO ECLIPSE DE LUNA (ALERTA LUNAR LIADA Nº 17)


En ocasión del próximo eclipse lunar del día 14 de marzo, desde la Sección Lunar de la Liga Iberoamericana de Astronomía y la Sociedad Lunar Argentina invitamos especialmente una vez más a participar del proyecto del astrónomo Giovanni Di Giovanni del Osservatorio Astronomico CEA "A. Bellini" de la cooperativa COGECSTRE (cogecstre.com) en la ciudad de Penne (Abruzos, Italia central) sobre la correlacion entre el brillo de los eclipses lunares y la atmósfera terrestre. Para este estudio, que realiza un análisis diacrónico de casi cuatro siglos de observación detallada de los eclipses lunares, es fundamental el registro fotográfico, ya que la reducción de datos (las fotometrías de imágenes de los eclipses del siglo XXI con las estimaciones de brillo visuales desde el siglo XVI) permite recrear la historia de nuestros cielos en los últimos tiempos de la humanidad. Para participar de este estudio el procedimiento es  sumamente sencillo. Puede o no usarse telescopio, siempre que en la imagen esté la Luna completa. Debemos tomar imágenes de la Luna, siempre con el mismo instrumento (diámetro y distancia focal), siempre con el mismo ISO, sin filtros, en la siguiente secuencia:  al menos dos imágenes antes del eclipse, al menos 3 imágenes cerca de la fase máxima y al menos 2 imágenes después del eclipse. Las imágenes no deben ser procesadas.

Se acompaña el gráfico realizado por el investigador, con datos más precisos.

Este es el estudio del que participamos fotografiando la Luna eclipsada:

https://observadoreslunares.blogspot.com/2024/05/el-brillo-de-la-luna-durante-un-eclipse.html

Reportar observaciones a sociedadlunarargentina@gmail.com

martes, 25 de febrero de 2025

DOS VISTAZOS A LA CUENCA SCHILLER-ZUCCHIUS

 

Traducción del texto aparecido en la edición de marzo 2025 de “The Lunar Observer”

Es interesante reflexionar cómo la observación lunar fluctúa entre lo grande y lo pequeño, el plano general y el plano detallado. Comenzó en el siglo XVII con la búsqueda del mapa de la totalidad de la cara visible. A finales del siglo XVIII comenzó la descripción detallada de zonas específicas, que hizo avanzar la selenografía enormemente, pero que en la búsqueda de detalle terminó perdiendo de vista las grandes estructuras (prueba son los mapas de finales del siglo XIX). Con el clásico paper de Grove K. Gilbert de 1893 sobre Mare Imbrium la mirada macro retoma su importancia con el estudio de esos cráteres inmensos que son las cuencas. ¿Cuántas hay en la Luna? Para Paul Spudis en “The geology of Multi-Ring Impact Basins” (Table 2.2 en página 40) son 40, en la lista más detallada de nuestro Basin and Buried Crater Project (ALPO-BAA) son 63, aunque solo una parte están comprobados. (https://users.aber.ac.uk/atc/ basin_and_buried_crater_project.htm ). 

Uno de las cuencas sobre cuya existencia hay consenso es la llamada Schiller-Zucchius, y es fácil de encontrar por la peculiar forma alargada del cráter Schiller. Tanto la lista de Spudis como la de Tony Cook, describen esta cuenca como una cuenca de dos anillos. No hay un consenso definitivo sobre el mecanismo de formación de los anillos de una cuenca. Para una primera aproximación “el borde principal es una megaterraza, pero los anillos interiors son formaciones de rebote, análogas a los picos centrales que se ven en craters más pequeños”, para una segunda aproximación “un impacto lo suficientemente grande como para producer una cuenca “fluidizaría” la corteza lunar en la zona alcanzada y estos fenómenos semejantes a olas producirían anillos semejantes a las ondas que se forman en un estanque al arrojarse una piedra” (Spudis, página 9).


En la imagen que tomamos hace ya 8 años (IMAGE 1) de Schiller cerca del terminador, que pasa por el borde de Zucchius opuesto a Schiller, tratamos de determinar los anillos de esta cuenca. En IMAGE 2 sugerimos lo que pueden ser los bordes de los dos anillos mencionados por Spudis (marcados por flechas rojas y amarillas). Nuestra propuesta es meramente observacional, no sabemos con qué grado de certeza se conocen la delimitación de sus anillos externo e interno.

¿Pueden observarse visualmente los anillos de esta cuenca? La dificultad en la observación de los anillos de una cuenca (incluso con imágenes en órbita lunar) es proverbial, pero en dos ocasiones pudimos asomarnos a los restos de la caótica época prenectárica en la que se formó está cuenca. IMAGE 3 documenta una observación realizada a colongitud 40.9º. La impresión en ese momento, con el ojo en el ocular, es que era una pared alta brillando con los primeros rayos del Sol en la zona. El dibujo no hace justicia a la maravilla de ese paisaje fugaz. Ahora bien, ¿esta pared forma parte del anillo exterior de la cuenca? Tradicionalmente se hace coincidir el anillo exterior con la pared norte de Schiller, pero visualmente es muy grande la diferencia entre la elevación que corre de oeste a este y que coincide con la pared sur del cráter Bayer y la pared norte de Schiller, la primera era mucho más brillante que la segunda. Schiller J (9 kilómetros de diámetro) es el cráter que se encuentra sobre esta elevación que sería el anillo externo de la cuenca.



Creo que podríamos decir que IMAGE 4 (obtenida con el Lunar Reconnaissance Orbiter Quick Map) es una prueba de que el anillo exterior de la cuenca se ubica más al norte de Schiller, ya que vemos que la elevación al sur de Bayer es más alta que la pared norte de Schiller.


IMAGE 5 es el registro de otra observación, tres meses después de la que ilustra la IMAGE 3. Lo primero que llamó nuestra atención fue la elevación de la derecha. En nuestro cuaderno de observaciones anotamos que parecía ser un dorsum, pero que carecía de su típica estructura de arco abajo y cresta arriba. Mi anotación seguía diciendo que probablemente se trataba de una zona de montículos que, con la poca resolución de mi telescopio, aparentaba una especie de elevación unificada, como la que se encuentra al este de Cyrillus (véase “The mound area east of Cyrillus” en el número de septiembre 2024 de “The Lunar Observer”). La elevación de la izquierda era más evidente en su naturaleza, una elevación montañosa similar a una cordillera, con un desfiladero separando dos segmentos. Dos elevaciones muy distintas en su naturaleza, si retornamos a IMAGE 2, veríamos que la elevación de la izquierda, la cordillera, sería parte del anillo interno, y la elevación de la derecha formaría parte del borde de la cuenca, el anillo externo. Respecto a esta última, mi primera idea fue que era un dorsum, luego pensé que podía ser una zona de montículos, luego pensé que era el anillo externo de la Cuenca Schiller-Zucchius, ahora pienso que se trata del anillo exterior de la cuenca, que consistiría en una zona de montículos relacionada, como la que se haya al este de Cyrillus en Mare Nectaris, con el material expulsado al formarse la cuenca, como sostiene no solamente Spudis en la obra citada sino también el “Apollo 16 Preliminary Science Report”, publicado por NASA en 1972, en el que se refiere a la zona al este de Cyrillus como una unidad geológica de “material rocoso”: “El origen de este material sigue siendo incierto: puede ser eyección de la cuenca, lecho de roca fracturado durante la formación de la cuenca, o material de asentamiento, pero casi con certeza está relacionado con la formación de la Cuenca Nectaris” (página 507). Realmente, es muy probable que esta elevación consista en material expulsado al formarse la cuenca.



Para terminar, quise buscar una mejor imagen de estas dos elevaciones, y la encontré (como tantas otras veces) en las imágenes lunares de Rik Hill en la web del Jim Loudon Observatory (IMAGE 6 and 7). IMAGE 7 es un detalle de nuestra zona, en la que marqué con flechas algunas zonas interesantes, como la zona más alta del anillo externo (flecha 1), la zona de topografía compleja al norte de dicho anillo (flecha 2) y la zona del desfiladero en la cordillera del anillo interno (flecha 3).

Es interesante poder observar con un pequeño telescopio una zona geológica tan antigua, y la comparación con imágenes más precisas posteriormente ayuda a valorar las posibilidades de la observación visual.

IMAGES 1/2:

Name and location of observer: Luis Francisco Alsina Cardinalli (Oro Verde, Argentina).

Name of feature: Schiller.

Date and time (UT) of observation: 12-11-2016-03:33.

Filter: Astronomik ProPlanet 742 IR-pass.

Size and type of telescope used: 250 mm. Schmidt-Cassegrain (Meade LX 200).

IMAGE 3:

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: SCHILLER-ZUCCHIUS.

Date and time (UT) of observation: 2024-09-14/ 02.55-03.15.

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

IMAGE 4: Lunar Reconaissance Orbiter Quickmap.

IMAGE 5:

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: SCHILLER-ZUCCHIUS.

Date and time (UT) of observation: 2024-12-12/ 01.45-02.15.

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

IMAGE 6/7: Rik Hill, available on:

https://www.lpl.arizona.edu/~rhill/images_moon/schiller-clavius_20090108-0217finC.jpg

lunes, 17 de febrero de 2025

NUEVO NÚMERO DE "EL MENSAJERO DE LA LUNA"


 

Compartimos nuevo número de “El Mensajero de la Luna”, la revista de la Sociedad Lunar Argentina y la Sección Lunar de la Liga Iberoamericana de Astronomía.

En el número 49 podrán encontrar las distintas secciones de nuestra revista: las Galería Lunar y Galería Planetaria, con las últimas imágenes de nuestros miembros; en Crónicas Lunares publicamos un texto un poco “psicológico” sobre la teoría de que el viaje a la Luna afectó de diversa manera a los integrantes de las misiones Apolo de acuerdo al puesto que ocuparon en las mismas, en Selenología tenemos un artículo de Alberto Anunziato sobre las observaciones históricas y actuales del suelo del cráter Archimedes; en Traducciones traemos un texto de candente actualidad: las pruebas sobre recientes lunamotos y sus posibles efectos sobre las próximas misiones espaciales en la Luna; y  cerramos con un hermoso texto sobre la Luna vista desde un observatorio del escritor español Azorín. Esperamos que lo disfruten.

 Link para ver y/o descargar:

https://drive.google.com/file/d/1TTWC0bo7wPmjI7sZiaWXBJQri0AxGsEl/view?usp=drive_link

 

viernes, 14 de febrero de 2025

LA LUNA DESDE SUNCHALES


Juan Carlos Dovis colabora activamente con los programas de la Sección Lunar LIADA desde la asociación "Alfa Centauri" en la ciudad de Sunchales, Provincia de Santa Fe, República Argentina:







miércoles, 12 de febrero de 2025

LA LUNA DESDE SAN NICOLÁS DE LOS ARROYOS

Fernando Sura (Observador Lunar Destacado LIADA) nos ha enviado estas hermosas imágenes de Gassendi y Copernicus para nuestros programas de observación desde San Nicolás, Provincia de Buenos Aires, República Argentina:




lunes, 10 de febrero de 2025

UN DORSUM INUSUAL AL OESTE DE MANILIUS

 

La zona alrededor de Manilius es muy interesante, al menos para los que nos gustan especialmente los accidentes selenográficos relacionados con el vulcanismo, en los que tan rico es el Mare Vaporum. Observándola por puro placer, me encontré este dorsum de forma tan originalmente (al observar) que seriamente dudé que se tratara de un dorsum y era algún accidente volcánico. El cratércillo más prominente es Manilius D (5 kms de diámetro). La estructura que vemos en IMAGE 1 tiene una curiosa, y evidente, depresión en el centro, que podría ser la zona intermedia entre dos segmentos o bien una depresión dentro del mismo segmento, separando dos zonas altas (crestas). Ahora bien, lo raro es que estas depresiones centrales no son tan fáciles de observar visualmente, como lo son fotográficamente. Traté de registrar lo más fielmente posible este accidente, similar a un dorsum. La idea, una vez más, era al día siguiente recurrir a mi instrumento preferido en el análisis de dorsa, Photograghic Lunar Atlas for Moon Observers, de Kwok Pau, en cuyo Volumen 1 encontré la zona de referencias en una imagen con iluminación muy similar a la de mi observación (página 351). 




 La IMAGE 2 es una combinación de la IMAGE 1 con la imagen de Kwok. Siempre es agradable reconocer que la observación visual coincide con la fotográfica; en su mayor parte, por supuesto, ya que la segunda es más detallada (obviamente). La flecha 1 indica Manilius D. Ahora vemos que la cresta (el elemento topográfico superior, alto, estrecho y empinado) pasa por el margen este (en mi dibujo no se ve, pero se deduce por la sombra pronunciada que coincidiría con la zona más alta de la cresta), por el oeste corre otro segmento (flecha 2) y forma un arco con el otro segmento, proyectando también sombra. La zona al norte aparece mucho más simplificada en IMAGE 1. La flecha 3 el punto más brillante dentro del dorsum. La flecha 4 indica el punto más brillante de la IMAGE 3, que claramente es un pico que proyecta la usual sombra en forma de flecha alargada, mientras que la flecha 5 indica en IMAGE 1 una zona que aparecía como una zona borrosamente redonda, de un brillo difuso, que proyectaba una leve sombra con forma de medialuna, que en la imagen de Kwok parece ser un domo bastante bien delineado. ¿Alguien lo conoce? Lo voy a buscar. Es interesante que en una zona volcánica (con posible domo incluido) aparezca este extraño dorsum, recordemos que si bien el consenso sobre el origen de los dorsa es que se deben a fuerzas de comprensión, hay una teoría minotaria que los relaciones con la extrusión de lava, este podría ser un buen candidato para esta teoría minoritaria.

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: MANILIUS D.

Date and time (UT) of observation: 2024-09-14/ 02.55-03.15.

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X


viernes, 31 de enero de 2025

EL MAPA DEL SUELO DE ARCHIMEDES EN 1880 Y AHORA: RAYOS BRILLANTES, CRATERLETS Y UN PEQUEÑO DORSUM


 

TRADUCCIÓN DEL TEXTO APARECIDO EN EL NÚMERO DE DICIEMBRE DE 2024 EN “THE LUNAR OBSERVER”

En la edición del mes pasado de nuestra revista apareció el dossier sobre Archimedes, Autolycus y Aristillus en la Sección Focus On, en la que se hacía referencia a que la uniformidad del suelo de Archimedes parece ser engañosa y sería un objetivo fascinante para una investigación, y al libro de Thomas Elger “The Moon”, en el que se refiere que a fines del siglo XIX era un tema fascinante: “Las características más notables en relación con esta formación son los conos de cráter, cráteres pequeños, fosas, manchas blancas y bandas claras que aparecen en el interior por lo demás liso. El Sr. T. P. Gray, F.K.A.S., de Bedford, quien, con una asiduidad digna de elogio, ha dedicado más de diez años al examen minucioso de estas características, el Sr. Stanley Williams y otros, han detectado cuatro conos de cráter en la mitad este del suelo, y unos cincuenta cráteres diminutos y manchas blancas, también probablemente respiraderos volcánicos, y una serie muy curiosa e interesante de rayas claras, que en su mayoría atraviesan la formación de este a oeste. Un poco al este del centro hay una zona oval oscura de unas 6 millas de ancho, y al suroeste de ésta hay otra, mucho más pequeña. Bajo ciertas condiciones de iluminación, las dos marcas brillantesprincipales pueden rastrearse sobre la pared oeste y a cierta distancia en la llanura más allá”.

Las particularidades de la apariencia del suelo de Archimedes se prestan para un análisis de los rayos brillantes que cruzan su suelo liso cubierto de lava (o al menos se lo ve liso con bastante aumento). Me pareció interesante, como asunto para una pequeña investigación comparativa entre las antiguas observaciones visuales y nuestras modernas imágenes fotográficas. Para eso necesitaba encontrar los autores citados por Elger. Por suerte pude encontrar online un resumen de las observaciones de T. P. Gray en The Astronomical Register en 1880 llamado “The crater Archimedes” (disponible en: https://ui.adsabs.harvard.edu/abs/1880AReg...18R.138G/abstract ), que está encabezado por el mapa que vemos en IMAGE 1, que según el autor es el fruto de 72 observaciones realizadas entre noviembre de 1879 y octubre de 1880, que son comparadas con las observaciones de otros observador (Mr. Knott) en 1860 y 1861. La comparación entre las observaciones de 1860/1861 y de 1879/1880 tiene como objetivo “el propósito de detectar cualquier cambio en la disposición de las marcas” (las citas son todas del texto de Gray). Por “marcas brillantes” o “bandas brillantes” Gray se refiere, en la terminología de la época, a lo que nosotros actualmente llamamos “rayos brillantes”. La búsqueda de cambios en la superficie lunar hoy nos suena extraño, no lo era tanto a finales del siglo XIX, época en que además se desconocía la verdadera naturaleza de las marcas brillantes que hoy sabemos que se corresponden con material eyectado en los impactos que crearon los cráteres más recientes (en el período copernicano). Típico del maravilloso clima de época, de estudios selenográficos amateurs sistemáticos, el estudio del que hablamos analiza comparativamente observaciones separadas 20 años entre sí: “aunque poco cambio, si es que hubo alguno, se detectó en los pequeños cráteres, hay una evidente alteración en las marcas brillantes”, ya veremos cuáles son estas alteraciones, a medida que comparemos las observaciones visuales reportadas en el texto de 1880 con las imágenes de Archimedes que nuestros amigos enviaron para componer la Sección Focus On del mes pasado.

Algunas aclaraciones antes de empezar la comparación. A IMAGE 1 le hemos agregado los puntos cardinales, según la moderna convención (Mare Crisium se encuentra en el limbo este), mientras que en el texto original se usa la antigua convención (que se usó hasta 1961, con Mare Crisium en el oeste), en las citas que de este texto utilizaremos la nomenclatura moderna Las imágenes fotográficas que utilizamos son las que se remitieron, como ya dijimos, para la Sección Focus On del mes pasado, al finalizar indicaremos la autoría y la ubicación en la edición de octubre 2024 de The Lunar Observer. Utilizaremos recortes de dichas imágenes, solamente la parte correspondiente a Archimedes, lo que deberá tenerse en cuenta: son imágenes que no se obtuvieron para registrar el suelo de Archimedes sino un campo mucho más amplio, por lo que al agrandar un detalle pequeño de una imagen más amplia, la resolución es menor. Es interesante como muestran un valor científico estas imágenes, incluso para propósitos distintos a los que tuvieron en mente los autores.


IMAGE 2 es una composición con 4 imágenes de Archimedes recortadas de imágenes enviadas a la Sección Focus On del mes pasado (modificamos un poco el contraste original de cada una para resaltar un poco más las zonas claras del interior del cráter). Como vemos en estas 4 panorámicas, el dibujo de las zonas brillantes parece ser más complicado que el esquema de IMAGE 1. Las características más evidentes son las dos franjas brillantes centrales, que corren de este a oeste. Visualmente recuerdo que con un pequeño telescopio como el mío (Maksutov-Cassegrain de 105 mm) dichas franjas se ven claramente agrandándose cerca de las paredes, especialmente cerca de la pared este.  

Ahora veamos una comparación entre la el mapa del artículo de Gray (IMAGE 1) y la IMAGE 3, que es una vieja imagen fotográfica nuestra y que parece ser bastante similar. Gray inicia su análisis desde la pared sur, con la “banda doble 5”, que no es muy evidente y que “solamente en pocas ocasiones se ha notado su apariencia doble”, en nuestra imagen solo con muchas ganas de verla podríamos identificarla. Siempre hacia el norte, nos encontramos con la “zona sur brillante. Número 1, casi siempre visible y que muestra poca variación, excepto que su extremo este parece generalmente doblarse bruscamente hacia el norte, y su extremo este ha sido ocupado por las rayas curvas 7 y 8”. La franja 1 es bastante más evidente. Lo que no alcanzo a distinguir en nuestra imagen fotográfica son las franjas brillantes 7 y 8 en el borde este, que tampoco eran tan evidentes en el siglo XIX, ya que solamente fueron observadas en las 3 ocasiones “cuando estos objetos dificultosos han sido visibles”. Entre las franjas 1 y 2, que corren de este a oeste, corre la franja 4 de sur a norte. Una vez más, solamente luego de ver el mapa de Grey podemos ubicar la zona allí indicada en la imagen moderna, se encontraría a la izquierda del número 4. Más hacia el norte encontramos “La zona brillante central, franja 2, es, quizás, la característica más interesante del suelo; al igual que la zona S., su extremo E. está muy curvado”. Esta franja central se ve bastante evidentemente, incluidas las dos zonas oscuras en su interior. Más hacia el sur, en el mapa de Gray, encontramos “la franja más estrecha 6, se han hecho dieciocho observaciones de ella, pero rara vez se ha visto el conjunto a primer intento; es un objeto débil y difícil de rastrear, especialmente la mitad oeste”. Bien, es muy difícil de ver, al punto que no estamos seguros de cual sería. En principio sería la línea que corre por arriba del número 6 y termina en el ovalo oscuro en el centro de la franja 2, aunque desde el número 6 parte una franja similar por lo estrecha y por su trazado, aunque parece ser más extensa, su ubicación podría coincidir con “la banda 9, una banda amplia y muy corta, vista en 5 ocasiones”, aunque no se parece en lo más mínimo. Por último, desde la pared norte, en el mapa de Gray surgen dos bandas muy delgadas, identificadas ambas como 3 (norte y sur): “la banda sur 3 es considerablemente más débil que las rayas 1 o 2… la raya norte 3 es más difícil”; quizás las franjas que indicamos con el número 3 serían las franjas norte.

Volviendo al tema de las variaciones, según el texto que citamos extensamente, entre las observaciones de Knott de 1860/1861 y las de Allison y Gray de 1879/1880 las diferencias serían las siguientes: “es evidente que la parte norte del suelo no presenta el mismo aspecto que en 1860. Parece haberse oscurecido (…) surge la pregunta de si este desvanecimiento de la zona brillante norte ha sido repentino o gradual; el siguiente extracto de “La Luna” del Sr. Neison, bajo el título de Arquímedes, parece indicar un período en el que esta franja estaba pasando de su aspecto brillante en 1860 a las marcas estrechas y tenues que son su aspecto actual”. Comparando con las imágenes del Focus On del mes pasado, sintetizadas en la IMAGE 2, no parecen corresponder con el esquema del mapa de Gray (IMAGE 1), incluso las zonas brillantes parecen ser más extensas que en el mapa de 1880. Es obvio que los rayos brillantes cambian, se oscurecen, pero es muy improbable que podamos distinguir el proceso en 20 años. El texto de Gray nada nos dice sobre la estandarización de las observaciones, no tenemos información sobre seeing, por ejemplo. Quizás hay un proceso de simplificación de las observaciones en la forma de un mapa, que luego condiciona las observaciones posteriores. Si bien las imágenes que forman la IMAGE 2 no parecen corresponder con el dibujo de IMAGE 1, la IMAGE 3 si parece ser bastante análoga. La observación de rayos brillantes sigue siendo tan necesaria como en 1880 y es muy difícil el mapeo exacto de las superficies brillantes.

Gray parece considerar como la cuestión más interesante del suelo de Archimedes la de las franjas brillantes, pero hay otras consideraciones sobre esta llanura basáltica limitada por las paredes de Archimedes. En el mapa de Grey aparecen, además de las 11 franjas brillantes que ya hemos analizado, “11 manchas, 6 de las cuales han sido observadas como conos de cráter”, hoy llamaríamos craterlets a los conos de cráter. Obviamente, muchas veces se trata de una cuestión de resolución: una mancha blanca con más resolución termina siendo un craterlet. La comparación que hacemos (IMAGE 4) con una de las panorámicas incluidas en IMAGE 2 muestra, obviamente, muchos más craterlets en la imagen moderna. Resaltamos dos ejemplos de “zonas blancas”. La flecha de la derecha muestra lo que parece ser la zona blanca “l” en el mapa de Gray, una mancha difusa que, sin embargo, parece ser un craterlet: “a veces brumosas y mal definida, a veces brillante y definida”; la flecha de la izquierda de lo que parece sin duda una mancha brillante, indica en el mapa como “a”: “una pequeña mancha blanca oval”.    

Por último, hay un tipo de accidente selenográfico que se les escapó a Gray y otros observadores del siglo XIX: el pequeño dorsum central. Hay otros cráteres con suelos  extensos cubiertos de lava que presentan wrinkle ridges (como Grimaldi), y Archimedes también los tiene, aunque son endiabladamente difíciles de observar. En el artículo de la Sección Focus On del mes pasado hice referencia a lo que parecía ser una cadena de cráteres en el centro de Archimedes, con más tiempo para revisar las imágenes me percaté de mi error: se trata de un minúsculo dorsum, cuya estructurada está formada por 4 segmentos que corren “en escalera”. Es interesante, obviamente, porque es un ejemplo de dorsum pequeño: en vez de un arco único con crestas en su parte superior, pequeños arcos que tienen la misma estructura que tendrían las crestas, en este caso “en escalera” (la otra forma posible es la cresta corriendo por uno de los márgenes del arco). En IMAGE 5 vemos, a la izquierda, el dorsum (que podemos ver por la iluminación oblicua) y a la derecha los dorsa registrados por el Map of Lunar Wrinkle Ridges del  Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap. Los otros 3, cerca de las paredes, deben ser bastante más difíciles de observar, aunque se pueden discernir los 2 cercanos a la pared norte.

Quisiera cerrar con un homenaje al espíritu de los selenógrafos del siglo XIX, que llevaron su amor por la Luna hasta lograr resultados que aumentaron significativamente nuestros conocimientos de nuestro satélite, reproduciendo las palabras finales del texto que tanto hemos citado: “Para concluir, me permito pedir a aquellos señores interesados ​​en el estudio de los rayos de luz que observen, aunque sea de vez en cuando, esta interesantísima formación. Se ha iniciado una nueva serie de observaciones con un mayor número de observadores e instrumentos, con lo que esperamos obtener nuevos conocimientos sobre las marcas de Arquímedes”. Nosotros, caballeros del siglo XXI, seguimos en la búsqueda.

IMAGE 1: Gray, 1880.

IMAGE 2: The Lunar Observer, November 2024:  A:  Rik Hill Image 35, page 53 . B: Ken Vaughan  Image 38, page 57. C: Félix León Image 28, page 49. D: David Teske Image 24, page 47.

IMAGE 3: The Lunar Observer, November 2024, Alberto Anunziato Image 37, page 55.

IMAGE 4: Left: Gray, 1880. Right: The Lunar Observer, November 2024, Ken Vaughan  Image 38, page 57.

lunes, 27 de enero de 2025

NÚMERO ESPECIAL DE "EL MENSAJERO DE LA LUNA": CRÁTER ANAXAGORAS


 

Amigos de la Sociedad Lunar Argentina;

Compartimos el número 48 de nuestra revista, que es un dossier especial con las contribuciones que se hicieron para la Sección Focus On del mes de enero 2025 en la revista The Lunar Observer, relacionada con el cráter Anaxagoras:

Link para ver y/o descargar:

https://drive.google.com/file/d/1h_s-TcsjG3PSALaFxTlePCfrfyn4AqJT/view?usp=sharing