jueves, 19 de septiembre de 2019

FASCINANTE ALPHONSUS



Alberto Anunziato
Traducción del artículo aparecido en la revista “The Lunar Observer” de septiembre 2019, página 23:
Alphonsus es sin dudas uno de los cráteres más fascinantes de la Luna, por muchas razones, entre las que se destacan sus manchas oscuras y su pico central brillante. En “Does anything ever hapen on the Moon?”, de 1942, un joven Walter Haas se refería así a las observaciones de su maestro William H. Pickering de las manchas oscuras: “Cerca de la luna llena, la posición de Alphonsus está marcada por varios puntos negros, que Pickering estudió. Descubrió que las manchas son más oscuras cerca del mediodía, comportamiento que atribuyó a la vegetación; y discernió en el centro de cada punto un pequeño cráter "(página 7), la explicación sería que la vegetación tendería a crecer (y a observarse oscura telescópicamente) cuando mayor es el calor del Sol, las manchas oscuras se consideraban formaciones boscosas surgidas en zonas especialmente cálidas de nuestro satélite generadas por los calores de los volcanes En 1958 el astrónomo soviético Nikolai Kozyrev, intrigado por el oscurecimiento que había fotografiado Dinsmore Alter sobre el piso de Alphonsus en 1956,  realizó un espectrograma que indicaba la luminiscencia provocada por gases (Cz) escapando de lo que él creía el pico central volcánico de Alphonsus, aunque luego se comprobó que no eran gases calientes volcánicos sino que la observación sería consistente con un afloramiento de gas del interior, favorecido por el piso fracturado del cráter. Hoy sabemos que el pico central de Alphonsus de 2 kilómetros de altura es especialmente brillante porque está formado por anorthosita. Tan interesante era Alphonsus, y tan grande la controversia entre vulcanistas e impactistas, que la primera misión de la serie Ranger que los científicos consiguieron enviar a un objetivo de valor científico (y no referido a las futuras misiones Apolo) fue el Ranger 9 que se estrelló cerca del pico central de Alphonsus en 1965, enviando las mejores fotos lunares hasta ese momento. Como cuenta Don E. Wilhelms en “To a Rocky Moon”, uno de los libros lunares más fascinantes que he leído, “Se acordó que el Ranger 9 buscaría algo peculiar en el pico Alphonsus y examinaría los cráteres de halo oscuro al sumergirse en un punto intermedio de compromiso”. Las espectaculares imágenes del acercamiento a Alphonsus del Ranger 9 fueron la primera emisión “live from the Moon” de la historia de la televisión y la prueba del valor de las imágenes, que eran desdeñadas por los científicos como mero divertimento. Y además no encontró ningún volcán en el centro de Alphonsus. Por un tiempo fueron un misterio, pero las manchas oscuras que pueden verse en la fotografía de Alphonsus son depósitos de cenizas volcánicas, la prueba de actividad volcánica reciente para los términos de la geología selenita, como también lo son las grietas que fracturan el piso del cráter. Estas manchas oscuras no son fáciles de encontrar porque solamente son visibles cerca del plenilunio, un momento de la lunación evitado por los astrofotógrafos por la falta de contraste que hace que la Luna aparezca “plana”, pero ésta es una de las maravillas que se pierden quienes se abstienen de la Luna llena.
Después de la misión Ranger 9 la fascinación por Alphonsus se mantuvo. En el workshop of Lunar Science and Exploration de Santa Cruz en julio de 1967 se lo consideró como objetivo: “Una misión de lanzamiento dual, de una semana de duración, atacaría el cráter Alfonso, cuyas características peculiares atrajeron las ansiosas miradas de los planificadores desde los días de Kozyrev y Ranger 9 y continuarían atrayéndolas hasta que el lugar de aterrizaje para Apolo I7 fue finalmente elegido. Después de que los astronautas hubieran terminado esta compleja misión y se hubiesen ido a casa, el LSSM se arrastraría y se dirigiría 750 km a través de la "columna vertebral" de la Luna central y resistente hacia Sabine y Ritter, las supuestas calderas gemelas fotografiadas por Ranger 8 y Lunar Orbiter 5” (To a rocky moon, page 175).
Alphonus fue un “eterno candidato” (en palabras de Wilhelms) en cada elección de los sitios de alunizaje de las misiones Apolo, incluso integró la terna finalista de Apolo 17 junto con Gassendi y Taurus-Littrow. Citando una vez más a Don Wilhelms (page 107): “El legado de Ranger 9 es, como de costumbre, solo en parte lo que los experimentadores pensaron que sería. Alphonsus los fascinó por todas sus características especiales. Se pensó que su pico central era volcánico, pero esa idea comenzó a debilitarse con las imágenes del Ranger 9. El gas de Kozyrev se demoró un poco más, pero finalmente se disipó. Se creía que los cráteres oscuros en el suelo eran volcánicos, y lo siguen siendo hoy en la mente de la mayoría de los investigadores. El piso era, y todavía parece, diferente de los maria. Se pensaba que las paredes de Alphonsus contenían viejas rocas de las tierras altas, y aún lo son. Esta lista se eliminaría muchas veces en los años siguientes a medida que se eligieran los objetivos para la fotografía del Orbitador Lunar y los sitios para los aterrizajes del Apolo ".
Name and location of observer: Alberto Anunziato (Oro Verde, Argentina).
Name of feature: Alphonsus.
Date and time (UT) of observation: 09-11-2016-00:48.
Size and type of telescope used: 279mm SCT (Celestron 11" Edge HD)
Medium employed (for photos and electronic images): QHY5-II.

viernes, 13 de septiembre de 2019

CRÓNICAS LUNARES. A 60 AÑOS DEL PRIMER VIAJE ESPACIAL


CRÓNICAS LUNARES
A 60 AÑOS DEL PRIMER VIAJE ESPACIAL
Alberto Anunziato (Sociedad Lunar Argentina)


Hace 60 años, el 14 de septiembre de 1959, finalizaba el primer viaje espacial. La sonda soviética Luna 2 impactaba contra la Luna y se transformaba en el primer artefacto humano en llegar a otro cuerpo celeste. En enero de ese año la sonda Luna 1 había sido el primer artefacto humano en escapar a la gravedad terrestre y alcanzar una órbita heliocéntrica, aunque había fallado en su objetivo de alcanzar la Luna. La Luna 2 logró su objetivo y cumplió con numerosos experimentos científicos relacionados con la atmósfera terrestre, el medio interplanetario y la Luna. Los 50 años de llegada de la primera misión tripulada a la Luna ha opacado el primer y asombroso viaje de los soviéticos, como hemos olvidado que durante varios años la Luna fue “roja” y motivo de justificado orgullo para la superpotencia comunista. En su visita a los Estados Unidos Nikita Kruschev pudo presumir del logro al regalarle un modelo escala de la sonda Luna 2 a su colega Dwight Eisenhower, incluidos los escudos del Partido Comunista que automáticamente arrojó sobre la superficie de nuestro satélite antes de impactar. Y los éxitos seguirían, pocos días después del éxito de la Luna 2, la Luna 3 consiguió fotografiar la cara oculta de la Luna, cuya apariencia era un misterio que jamás podría resolverse desde Tierra. Y en 1966 la Luna 9 fue la primera sonda en lograr un aterrizaje suave en la Luna y transmitir información desde allí.  A finales de la década de los ’60 EEUU comenzaría a tomar la delantera con las sondas de aterrizaje controlado Surveyor y con las misiones tripuladas del programa Apolo. Pero los soviéticos siguieron rompiendo récords lunares como los primeros seres vivos en orbitar la Luna y volver a la Tierra  (las tortugas y las lombrices a bordo de la Zond 5),  la primera muestra de otro cuerpo celeste recogida y transportada automáticamente (Luna 16 en 1970) y el primer vehículo robótico espacial (Lunokhod 1 en 1970). Al conmemorar la Sociedad Lunar Argentina los 50 años del Apolo 11 el 19 de julio de 2019 en la Biblioteca Popular de la ciudad de Paraná, también recordamos los logros de la otra superpotencia (hoy tan alicaída en la agenda espacial) en la conferencia “La carrera a la Luna”, que estuvo a cargo del Director de la Revista Cápsula Espacial, Juan Manuel Biagi. El palmarés de la URSS es impresionante: primer satélite artificial (Sputnik) en 1957, primer ser humano en el espacio (Yuri Gagarin en 1961), primera actividad extravehicular (Alexei Leonov en 1965), primera sonda en llegar a otro planeta (Venera 3 en Venus en 1965), primera estación espacial (Salyut 1 en 1971), primera sonda en llegar a Marte (Mars 2 en 1971) y muchos más. La carrera espacial no terminó bien para la Unión Soviética, ni en términos de prestigio, ya que la gesta del Apolo 11 fue como el nocaut en el último round, ni en términos económicos, ya que se demostró incapaz de seguirle el paso a Estados Unidos en los proyectos que requerían grandes inversiones. Pero su programa espacial aportó mucho a la astronomía y la ciencia en general. Por eso es necesario celebrar los 60 años de la llegada a la Luna de una nave espacial.
Crónicas Lunares es una de las actividades de la Sociedad Lunar Argentina, una asociación astronómica que se propone difundir la observación lunar y los estudios relacionados con nuestro satélite. Los que quieran enterarse de las actividades de esta asociación, que tiene sede en Santa Fe y Paraná, pueden ingresar a su página de Facebook (Sociedad Lunar Argentina) o bien contactarse con el email sociedadlunarargentina@ gmail.com

miércoles, 28 de agosto de 2019

LOS OBSERVADORES LUNARES DE LA SOCIEDAD LUNAR ARGENTINA EN “THE LUNAR OBSERVER” DE AGOSTO 2019


Con gran orgullo es que volvemos a presentar las observaciones lunares de nuestros miembros en un nuevo número de “The Lunar Observer”.
La revista se puede descargar de la web de ALPO:  http://moon.scopesandscapes.com/tlo.pdf y también del siguiente link:
En “Lunar topographical studies” se mencionan las siguientes observaciones (pág.11):
SERGIO BABINO - MONTEVIDEO, URUGUAY. Digital image of Saturn Occultation-Posidonius. JAIRO CHEVEZ - POPAYÁN,COLUMBIA. Digital images of 1st Qtr Moon(2) & Theophilus. ABEL GONZALEZ CIAN - ORO VERDE, ENTRE RIOS, ARGENTINA. Digital image of Picard. AVRIL MICAELA ELLIAS - ORO VERDE, ENTRE RIOS, ARGENTINA. Digital image of Schmidt. WALTER ELIAS - ORO VERDE, ARGENTINA. Digital images of Aristarchus(2),
Boussingault(2), Censorinus, Gassendi(2), Kepler(2), Mare Fecunditatis, Mare Nectaris,(2), Menelaus(2), Mons Pico, Plato, Proclus(2), Theophilus(3) & Tycho. HOWARD ESKILDSEN - OCALA, FLORIDA, USA. Digital images of Mason, Posidonius, Theophilus & Tycho. FACUNDO GRAMER - ORO VERDE, ENTRE RIOS, ARGENTINA. Digital image of Promontorium Fresnel. ROBERT HAYS, Jr - WORTH, ILLINOIS, USA. Drawings of Gemma Frisius & Lippershey. RICHARD HILL - TUCSON, ARIZONA, USA. Digital images of Atlas, Lacus Mortis & Maginus. WALTER LATRONICO - ORO VERDE, ENTRE RIOS, ARGENTINA. Digital image of Aristarchus. ROBERTO PODESTA - FORMOSA, ARGENTINA. Digital image of waning gibbous Moon. DAVID TESKE - LOUISVILLE, MISSISSIPPI, USA. Digital image of Rupes Recta. ALAN TRUMPER - ORO VERDE, ENTRE RIOS, ARGENTINA. Digital image of Plato.
ROMAIN GARCIA VERDIER - PARANÁ, ARGENTINA. Digital images of Alphonsus, Deslandres, Menelaus & Tycho.

Y se seleccionaron para ilustrar la sección imágenes de Sergio Babino:


Jairo Chavez:


Roberto Podestá:


Román García Verdier:



En la Sección “Lunar Geological Change Detection Program” (pág.19 y siguientes) aparecen nuestras observaciones reportadas al programa:

Reports have been received from the following observers for Jun: Jay Albert (Lake Worth, FL, USA - ALPO) observed: Agrippa and Alphonsus. Alberto Anunziato (Argentina – SLA) observed Aristarchus, Kant, Mare Crisium, and Proclus. Maurice Collins (New Zealand – ALPO/BAA/RASNZ) captured some whole disk images of the Moon. Valerio Fontani (Italy – UAI) imaged: Censorinus, Plato and Tycho. Trevor Smith (Codnor, UK – BAA) observed earthshine, Hecataeus, Kant, Mare Crisium, Messier, Picard, Proclus and several other features. Franco Taccogna (Italy – UAI) imaged Plato. Aldo Tonon (Italy – UAI) imaged Censorinus, Plato, and several features.
En la página 20 se reporta un informe visual de destello en la Luna realizado por el miembro venezolano de la Liga Iberoamericana de Astronomía Roger Jimenez:
LTP reports: No LTP were observed in Jun-Jul, though there was one report of a binocular sighting of a flash on the Moon, seen with binoculars on 2019 Jul 08 UT 01:35 by R.A. Jiménez (Venezuela – LIADA) - near Pickering crater. The flash was about 4th magnitude, the color was white and the duration 1/10th sec or shorter. This was either an impact flash, sun-glint off some space junk, or possibly just the detection of a cosmic ray air-shower event by the human eye. Was anybody else observing then? Thanks to Alberto Anunziatio (SLA) for alerting me about this report.
Y se comentó una observación de Kant de Alberto Anunziato respecto a un FLT de 1873 en la página 23.

lunes, 26 de agosto de 2019

CRÓNICAS LUNARES EN LAS MONTAÑAS DE OTRO MUNDO. LA AVENTURA DE APOLO 15.



Publicado en Diario Uno de Paraná el domingo 25 de agosto de 2019

Alberto Anunziato (Sociedad Lunar Argentina)

La misión Apolo 14 reforzó la confianza deteriorada del público estadounidense con el programa de exploración espacial luego del casi desastre del Apolo 13. El programa preveía que a partir de la misión n° 15 las actividades científicas en la superficie lunar se ampliarían: los astronautas pasarían tres noches en la Luna (en lugar de 1) con un traje espacial mejorado que permitía 7 horas de actividad en cada salida (en lugar de las 4 de las misiones anteriores). Además contarían con una especie de “automóvil lunar”, el Lunar Roving Vehicle, que aumentaba enormemente su movilidad y permitía acceder a diferentes sitios en cada salida del módulo lunar. Con un poco más de osadía que en las misiones anteriores, los estrictos criterios de selección de los sitios de alunizaje, hasta ese momento pensados en base a la seguridad de los astronautas, se relajaron para permitir la llegada a un sitio considerado de importancia científica. El lugar elegido fue probablemente el más espectacular y sublimemente hermoso de los sitios de alunizaje: las altas montañas de los Apeninos lunares y la Rima Hadley, una especie de hondanada como un cañón con forma de serpiente. Montañas y abismos. Se tomaron riesgos. Lo escarpado del terreno necesitaba un vuelo de acercamiento del módulo lunar mucho más inclinado y abrupto que los anteriores para descender entre dos montañas. Y para mayor complicación en un sitio que no había sido cartografiado con tanto detalle por las sondas Lunar Orbiter, por cuanto no estaba entre los sitios considerados prioritarios. Viajaban a una terra incognita. Para tornar más emocionante el viaje, la tripulación era comandada por Dave Scott, una de las personalidades más interesantes del Programa Apolo. Scott combinaba la sangre fría del piloto de elite con un genuino interés por las ciencias y la filosofía, no muy común entre sus compañeros astronautas. De Apolo 15 vinieron las imágenes más espectaculares de la exploración lunar y además fue un ejemplo perfecto de estrecha colaboración entre astronautas y científicos. Se agregó al personal de comunicación del Centro Espacial a un geólogo que dirigía remotamente las actividades de campo de los astronautas. Tanto Allen como Scott estaban maravillados con su labor como geólogos de campo. De las 67 horas que pasaron en la Luna, casi 19 las pasaron explorando. Sus descripciones de lo que observaban visualmente y su iniciativa en la selección de los materiales que recogían fueron fundamentales. Los científicos en Tierra manejaban remotamente la cámara del rover lunar, por lo que la interacción con los astronautas se daba casi como si estuvieran juntos en la Luna. Uno de los resultados fue el hallazgo de una roca perteneciente a la primigenia corteza lunar (la “Genesis Rock”, de la que hablaremos en otra “Crónica Lunar”). Como emocionante final de la misión, Scott realizó la comprobación del famoso (y apócrifo) experimento de Galileo en la Torre de Pisa. Dice la leyenda que Galileo habría dejado caer una pluma y una bala de cañón para comprobar que dos cuerpos en caída libre lo hacen a la misma velocidad sin importar su peso. Pero no lo hizo en realidad, y no podría haber obtenido ese resultado por la resistencia de la atmósfera (lo hizo en realidad con esferas cayendo en diversos planos inclinados). Pero Scott si pudo recrear el experimento legendario en la superficie sin atmósfera de la Luna, con una pluma y un martillo. Y ambos cayeron a la misma velocidad, para delicia de estudiantes y profesores. Un final emocionante para una gran misión.

Crónicas Lunares es una de las actividades de la Sociedad Lunar Argentina, una asociación astronómica que se propone difundir la observación lunar y los estudios relacionados con nuestro satélite. Los que quieran enterarse de las actividades de esta asociación, que tiene sede en Santa Fe y Paraná, pueden ingresar a su página de Facebook (Sociedad Lunar Argentina) o bien contactarse con el email sociedadlunarargentina@ gmail.com ARROBA   

miércoles, 7 de agosto de 2019

Crónicas Lunares EXPLORAR. EL SENTIDO DE LA AVENTURA LUNAR




Alberto Anunziato (Sociedad Lunar Argentina)


Publicado en Diario Uno de Paraná el 3 de agosto de 2019


Hace 50 años el mundo asistía a un espectáculo inédito. La televisión mostraba en directo a los primeros hombres en pisar la superficie de la Luna. 50 años… lo suficiente como para tomar distancia y preguntarnos por el sentido histórico y filosófico de la carrera espacial que culminó el 20 de julio de 1969. Fue un triunfo ideológico para Estados Unidos, su bandera ondeando en la distante Luna, la muestra de que eran capaces de someterse a un esfuerzo económico enorme para vencer a los soviéticos. Una puja tecnológica y simbólica que Kennedy había hecho suya luego de que los cubanos lo humillaran en Bahía de Cochinos. Para la URSS fueron todos los primeros lugares: primer satélite artificial, primer hombre en el espacio, primera mujer en el espacio, primera caminata espacial, primeros en llegar a la Luna y Venus, y muchos más. Pero llevar astronautas a la Luna fue demasiado para el gigante con pies de barro, que 17 años después mostró la faz más oscura de su tecnología con el desastre de Chernobil. Para los que no somos norteamericanos, ¿cuál fue el sentido de llegar a la Luna? La versión canónica es que es que los avances científicos del Programa Apolo lo justificaron, pero es lícito preguntarse si no hubiera sido más barato y efectivo financiar la exploración robótica, que es la que en estas décadas ha hecho avanzar enormemente nuestro conocimiento del sistema solar. También es canónico el argumento de que los avances tecnológicos derivados del Programa Apolo lo justificaron (el más importante sería la miniaturización de la electrónica). Pero es sensato preguntarse si no hubiera sido más efectivo investigar directamente esos avances tecnológicos con fondos que llegaron a más del 5% del presupuesto norteamericano durante una década. ¿La aventura del Apolo XI no nos dice nada entonces? Claro que sí, porque resuena con una de las pulsiones más elementales del ser humano: el deseo de conocer lo desconocido. El sentido de la aventura lunar, más allá de los avances en el conocimiento del sistema solar y de los adelantes que colateralmente se produjeron por la carrera espacial, es profundamente humano. Porque reencontró al hombre con el sentido de la aventura, de la exploración. Las primeras palabras de Scott Carpenter al pisar la Luna con la misión Apolo XV son las más representativas de ese pequeñísimo género textual que son las primera palabras en la Luna: “El hombre debe explorar”. Y explorar implica el amor por lo desconocido, que es el amor que sentimos también al mirar por un telescopio, aunque los divulgadores nos digan que nada nuevo podamos mirar. Así lo expresaba, en “Así habló Zaratustra”, Friedrich Nietzche: “Sí, soy amigo del mar y de todo lo marino, máxime cuando me contradice airadamente. Sí me impulsa ese deleite de la exploración que endereza las velas hacia lo ignoto; sí mi deleite es deleite de navegante; sí, una vez exclamé exultante: ha desaparecido la costa, se ha desprendido mi última atadura”. Y el espacio es no tener ataduras. Es seguir adelante por el honor y el coraje, como el insano Capitán Ahab perseguía la ballena blanca Moby Dick. Como Ulises quería volver con su esposa Penélope, tuvo que atarse al mástil de su barco para no sucumbir al canto de las sirenas que lo tentaban a seguir navegando para siempre, como quisiéramos todos viajar para siempre. Y quién escucho a las sirenas en el espacio fue Ed White, el primer norteamericano en realizar una caminata espacial en 1965. Deslumbrado por la inmensidad de la Tierra y la negrura del espacio, trató de dilatar todo lo posible la reentrada en la cápsula Gemini, incluso pretendiendo que no escuchaba las ordenes perentorias del control de misión en Tierra, quienes temían los efectos de flotar en el espacio, una experiencia nueva. El audio se consigue en internet y es conmovedor escuchar a White rogar que lo dejaran quedarse un poco más fuera de la cápsula y luego se rinde y dice antes de entrar: “Este es el momento más triste de mi vida”, palabras que estaban siendo transmitidas en directo por la radio.
La empatía universal de esos días de julio de 1969 se explica por la admiración que suscitan los que afrontan desafíos extremos en la soledad más absoluta. Los niños de los ’70 soñábamos con ser exploradores o astronautas porque se adentraban en lo desconocido. El aura triunfal de los astronautas se perdió con las soporíferas misiones de los transbordadores y de la estación espacial, en las que incluso los riesgos reales se minimizaban discursivamente. Pero los astronautas de los dorados ’60 y ’70 se jugaban la vida y eran conscientes de estar en un lugar privilegiado.
Cuando revisitamos los años de Apolo, lo que hacemos es soñar con escuchar el canto de las sirenas y seguir viajando para siempre, como Yuri Gagarin, como Neil Armstrong, como Ed White, como Ulises.

PRIMER CAFÉ LUNAR EN PARANÁ


Con un buen marco de público, el domingo 4 de agosto en Paraná la Sociedad Lunar Argentina realizó su séptima actividad del año, el primer café lunar entrerriano. En el Café Saenz Peña, ubicado enfrente de la plaza del mismo nombre, los aficionados a la astronomía lunar se juntaron para compartir charlas y videos sobre las misiones Apolo y luego, al caer la noche, observaciones telescópicas gratuitas para el público en general.









miércoles, 31 de julio de 2019

LOS OBSERVADORES LUNARES DE LA LIADA EN “THE LUNAR OBSERVER” DE JULIO 2019


Con la última edición de la revista especializada en la observación lunar más prestigiosa a nivel mundial: “The Lunar Observer” cumplimos los 48 meses, 4 años, seguidos en los que aparecen observaciones, imágenes y textos de observadores lunares de la Sección Lunar de la LIADA y son aceptadas por dicha revista de la ALPO (Association of Lunar and Planetary Observers).
La revista se puede descargar de la web de ALPO:  http://moon.scopesandscapes.com/tlo.pdf y también del siguiente link:
 En entradas anteriores publicamos los dos textos de nuestra autoría aparecidos en dicha revista (páginas 15 y 20/21):
https://observacionlunar.wordpress.com/2019/07/08/el-sistema-de-rayos-de-pytheas/ En “Lunar topographical studies” se mencionan las siguientes observaciones (pág.27):
ALBERTO ANUNZIATO - ORO VERDE, ARGENTINA. Digital images & drawing of Pytheas (5). JAIRO CHEVEZ - POPAYÁN,COLUMBIA. Digital images of 1st Qtr Moon, waxing gibbous Moon & Theophilus.MAURICE COLLINS - PALMERSTON NORTH, NEW ZEALAND. Digital image of 4 day Moon, RICHARD HILL – TUCSON, ARIZONA, USA. Digital images of Fra Mauro, Hainzel, Humboldt, Mare Australe & Ramsden. ALBERTO MARTOS - MADRID, SPAIN. Digital images of Apollo 11 landing región JOHN SABIA - FLEETVILLE, PENNSYLVANIA, USA. Digital image of Rupes Altai. DAVID TESKE - LOUISVILLE, MISSISSIPPI, USA. Digital image sof Apollo 11 landing region &Mare Frigoris.

Y se seleccionaron para ilustrar la sección imágenes de Jairo Chavez (páginas 27/28):





sábado, 20 de julio de 2019

A 50 AÑOS DEL PRIMER ALUNIZAJE. UN HOMENAJE DE LA OBSERVACIÓN A LA EXPLORACIÓN


Taruntius y Maskelyne en palabras de Neil Armstrong

Traducción del texto aparecido para la edición especial de Julio 2019 de “The Lunar Observer”



La Sociedad Lunar Argentina quiere rendir un homenaje a los tres integrantes de la misión Apolo 11, verdaderos héroes a los que siempre admiraremos con eternos ojos de niños. Para eso decidimos buscar en el archivo de nuestras imágenes cráteres que los astronautas de dicha misión hayan observado en el Mare Tranquilitatis y descubrimos las siguientes imágenes de Taruntius (imagen 1) y de Maskelyne (imagen 2).
En la transcripción de la Technical Air-to-Ground Voice Transmission (GOSS NET 1) de la misión Apolo 11, que se encuentra en https://www.hq.nasa.gov/alsj/a11/a11transcript_tec.html
leemos cómo Neil Armstrong menciona a Taruntius mientras el Módulo Lunar “Eagle” se acerca a su lugar de alunizaje, la Base Tranquilidad: “Apollo 11 está teniendo su primera vista de la zona de alunizaje. Esta vez vamos a ver el cráter de Taruntius, y las fotos y los mapas que trajeron Apolo 8 y 10 nos dieron una muy buena vista previa de lo que hay que ver aquí. Se parece mucho a las imágenes, pero con la diferencia entre ver un partido de fútbol real y verlo en la televisión. No hay sustituto para estar realmente aquí ".
Podemos darnos cuenta el motivo por el cual Armstrong reconoció a Taruntius entre los innumerables cráteres que observaban desde el módulo lunar: su particular forma y la diferencia de tamaño respecto a los innumerables cráteres más pequeños del Mare Tranquilitatis.
La mención a Maskelyne se encuentra en “The First Lunar Landing as Told by the Astronauts” un folleto de la NASA que contiene“una transcripción de la conferencia de prensa posterior al vuelo del Apolo 11, en la que los astronautas discutieron las escenas que se muestran en 40 fotografías tomadas durante la misión ”. En la página 13 dice Armstrong: “Esta es una vista del área de trayectoria de descenso tal como se ve a través de la ventana del módulo lunar durante nuestra activación. (Foto 7.) En la parte inferior derecha de la fotografía está el cráter Maskelyne y el centro inferior es la montaña llamada Boot Hill. Inmediatamente arriba de Boot Hill se encuentra un pequeño cráter con borde afilado llamado Maskelyne W, que fue el cráter que utilizamos para determinar nuestra posición de rango descendente y de rango cruzado antes de completar la fase final del descenso”.


miércoles, 17 de julio de 2019

LLAMADO A COLABORAR CON EL PROGRAMA DE RAYOS BRILLANTES DE LA ASOCIACIÓN DE AFICIONADOS A LA ASTRONOMÍA- SOCIEDAD LUNAR ARGENTINA-LIADA


Estimado colaborador del Programa “Estudio Comparativo de Cráteres con Rayos Brillantes”:
Solicitamos imágenes, en cualquier momento de la lunación, de los siguientes crateres:
Agrippa -- Alpetragius B --  Anaxágoras --  Aristarchus --  Aristillus --  Aristoteles --  Autolycus --  Bessarion – Bessell – Birt – Burg -- Byrgius A – Copernicus -- Doppelmayer K -- Furnerius C -- Hercules D, E y G -- La Condamine --  Lalande – Lambert --  Langrenus – Manilius – Maury – Messier -- Messier A – Philolaus – Proclus – Pytheas -- Rabbi Levi H – Stevinus -- Stevinus A -- Theophilus B  Timocharis – Tycho
Puede enviarlas a los siguientes emails:
Su colaboración es de inestimable ayuda y será reconocida debidamente en los créditos de los estudios a publicarse.
Alberto Anunziato
Coordinador de la Sección Lunar de la Liga Iberoamericana de Astronomía

domingo, 7 de julio de 2019

El sistema de rayos de Pytheas



Publicado en The Lunar Observer de Julio 2019

Pytheas es un crater del periodo copernicano. Tiene un diámetro de 20 kilómetros aproximadamente y se encuentra al norte de Copernicus, en línea recta y rodeado por el material eyectado por el impacto que generó al gigante vecino. Pero como se puede apreciar en la imagen nº 1, ese material proveniente del impacto que generó Copernicus no se superpone con Pytheas ni con su particular sistema de rayos. Los rayos de Pytheas son doblemente asimétricos. Son practicamente inexistentes al sur y hacia el norte se dividen en dos lóbulos, siendo el lóbulo este más brillante que el lóbulo oeste, más amplio y difuso (esta diferencia entre ambos lóbulos no se aprecia en la imagen 1 sino que se advierte en otros momentos de la lunación, en los que el lóbulo oeste prácticamente desaparece).



Intentamos reproducir la compleja morfología del sistema de rayos y de las bandas radiales de Pytheas a colongitud 129.4º (imagen 2), a partir de agrandar la imagen 1. En la imagen 3 se registran los rayos que se observan en la imagen 1 en el mapa E3 del Cuadrante Lunar del Laboratorio Lunar y Planetario, de acuerdo al Protocolo de la Sección de Cráteres con Rayos Brillantes de la Sección Lunar de ALPO (Association of Lunar and Planetary Observers).


En la imagen 4 se pueden ver los rayos de Pytheas a diferentes colongitudes. Además de la asimetría de distribución, se observa en 4-1 (colongitud 16.1º) y en 4-2 (colongitud 29.4º) ue aún en cercanías del terminador, con la luz solar incidiendo oblicuamente, los rayos del lóbulo este son visibles, no así los del lóbulo oeste. En 4-3 (colongitud 79.2º) la iluminación de la superficie lunar es del 98% y los rayos, con el contraste alto, aparecen claramente diferenciados hacia el norte: extendidos y menos brillantes al oeste y cortos y muy brillantes al este, como aparecen en 4-4 (colongitud 129.4º), donde vemos  que los rayos comienzan desde el borde del crater pero hacia el este hay zonas más oscuras cerca del borde que no se se observan en el lóbulo oeste. En el interior del crater, se observan las zonas oscuras que lo catalogan como cráter con bandas. A colongitud 177.1º (4-5), los rayos ya no son tan visibles, pero el lóbulo oeste es más visible que en las imágenes 4-1 y 4-2, por lo que esta parte del sistema de rayos parecería tener una apariencia distinta en cuarte menguante (4-5) respecto al cuarto creciente. Sin dudas esta conclusión es provisoria y amerita sumar nuevas observaciones, que seguiremos recopilando para un segundo informe. En 4-6 podemos observer una imagen de la Lunar Reconaissance Orbiter, en la que observamos la estructura del sistema de rayos reseñada.
Este análisis preliminar del sistema de rayos de Pytheas es el primer resultado del Programa “Estudio Comparativo de Cráteres con Rayos Brillantes” de la Sociedad Lunar Argentina y la Asociación de Aficionados a la Astronomía (Uruguay), patrocinado por la Sección Lunar de la Liga Iberoamericana de Astronomía (LIADA). Se basa en imágenes de los archivos de ambas instituciones y a partir de ahora se iniciará una campaña para recolectar nuevas imágenes que permitan analizar los rayos de Pytheas en más momentos de la lunación. Participaron de este estudio Francisco Alsina Cardinali, Juan Manuel Biagi, Jairo Andrés Chavez y Alberto Anunziato de la Sociedad Lunar Argentina y Sergio Babino de la Asociación de Aficionados a la Astronomía de Uruguay.

viernes, 28 de junio de 2019

LOS OBSERVADORES LUNARES DE LA LIADA EN “THE LUNAR OBSERVER” DE JUNIO 2019


Con gran orgullo presentamos la edición de junio 2019 de la revista especializada en la observación lunar más prestigiosa a nivel mundial: “The Lunar Observer”, con contribuciones de observadores lunares reportadas de la Sección Lunar de la LIADA.
La revista se puede descargar de la web de ALPO:  http://moon.scopesandscapes.com/tlo.pdf y también del siguiente link:
En la página 7 apareció un dibujo acompañado de textos sobre Hesiodus B y Hesiodus X que subimos en una entrada anterior.
En “Lunar topographical studies” se mencionan las siguientes observaciones (pág.12):
ALBERTO ANUNZIATO - ORO VERDE, ARGENTINA. Drawing of Hesiodus B & X. SERGIO BABINO - MONTEVIDEO, URUGUAY. Digital image of Grimaldi. FRANCISCO CARDINALLI - ORO VERDE, ARGENTINA. Digital images of Aristarchus(2). JAIRO CHEVEZ - POPAYÁN,COLUMBIA. Digital images of full Moon(2). MAURICE COLLINS - PALMERSTON NORTH, NEW ZEALAND. Digital images of 8, & 14(2) day Moon, Alphonsus(2), Clavius, Copernicus, Eratosthenes(2), Langrenus, Mare Humorum, PlatoEratosthenes, southwest Moon,(2) & Tycho. HOWARD ESKILDSEN - OCALA, FLORIDA, USA. Digital image of Vitruvius-Maskelyne. MARCELO GUNDLACH – COCHABAMBA, BOLIVIA. Digital images of Alphonsus, Aristillus, Clavius, Copernicus(3), Doppelmayer, Grimaldi, Langrenus, Plato(2), Schiller, Sinus Iridum. RICHARD HILL – TUCSON, ARIZONA, USA. Digital images of Apollo 11 site(4), Catena Davy, Moretus, Montes Apenninus, & Tycho. DAVID JACKSON - REYNOLDSBURG, OHIO, USA. Digital image of waxing crescent Moon. DAVID TESKE - LOUISVILLE, MISSISSIPPI, USA. Digital image of Jansson.
Y se seleccionaron para ilustrar la sección imágenes de Sergio Babino (Grimaldi en página 12),




Aristarchus por Francisco Alsina Cardinali (página 13):




La Luna llena por Jairo Chavez (página 13):




Clavius, Langrenus y Schiller por Marcelo Mojica Gundlach (página 15):




En la Sección “Lunar Geological Change Detection Program” (pág.17 y siguientes) aparecen nuestras observaciones reportadas al programa:
Reports have been received from the following observers for March: Jay Albert (Lake Worth, FL, USA - ALPO) observed: Aristarchus, Daniell, Kepler, Mons Piton, Plato, and imaged part of the western hemisphere of the Moon. Alberto Anunziato (Argentina – SLA) observed: Alphonsus, Aristarchus, Plato, Proclus and Ross D. Bruno Cantarella (Italy - UAI) imaged the Full Moon. Francisco Alsina Cardinali (Argentina – SLA) imaged Aristarchus. Jairo Andres Chavez (Columbia – LIADA) imaged: several features. Maurice Collins (New Zealand – ALPO/BAA/RASNZ) imaged: Alphonsus, Aristarchus, Bailly, Mare Humorum, Schickard, Tycho and several features. Marie Cook (Mundesley, UK – BAA) observed: Archimedes, Moltke and Plato. Tony Cook (Newtown, UK & Torrevija, Spain – ALPO/BAA) videoed earthshine, Mare Serenitatis and several features. Walter Ricardo Elias (Argentina - AEA) imaged: Alphonsus, Aristarchus, Montes Carpatus, Moretus, Plato, Proclus, Ross D, Torricelli B, Tycho and several features. Valerio Fontani (Italy – UAI) imaged the Full Moon. Rik Hill (Tucson, AZ, USA – ALPO/BAA) imaged Copernicus, Montes Alpes, Montes Apenninus, and Rima Hadley. Leonardo Mazzei (Italy – UAI) imaged the Full Moon. Jorgelina Rodriguez (Argentina – AEA) imaged Censorinus. Robert Stuart (Rhayader, UK – BAA) imaged: Agrippa, Aristarchus, Aristotles, Atlas, Barocius, Boscovich, Catherina, Cyrillus, Endymion, Eudoxus, Gemma Frisius, Hercules, Jacobi, Lade, Macrobius, Mare Nectaris, Mare Serenitatis, Maurolycus, Messier, Meton, Montes Caucasus, Piccolomini, Posidonius, Rupes Altai, Sacrobosco, Santbech, Theophilus, and several features. Aldo Tonon (Italy – UAI) imaged the Full Moon. Luigi Zanatta (Italy – UAI) imaged the Full Moon. Marcelo Zurita (Brazil - APA/BRAMON/SAB) videoed earthshine.


Y se escogieron una observación de Alberto Anunziato de Plato para analizar las condiciones de iluminación similares a un Fenómeno Lunar Transitorio reportado en 1983, una imagen de Jairo Chavez para analizar un FLT de 1980 en Plato, una imagen de Francisco Alsina Cardinali de Aristarchus para analizar un FLT de 1969.