domingo, 9 de junio de 2019

HESIODUS B y X


Publicado en la edición de junio 2019 de "The Lunar Observer"


Nos encontramos en el Mare Nubium, al norte de los cráteres Hesiodus y Pitatus.  Hesioudus B es el cráter hacia el oeste. Mide 10 kilómetros de diámetro. No se pueden observar muchos detalles, más allá de su interior muy oscuro y sus paredes que parecen más altas hacia el oeste, de acuerdo a la sombra que proyectan y a la zona que recibe más luz solar. Hesiodus X es más complejo e interesante. Solamente la pared oeste parece casi completa, aunque su segmento norte aparece mucho más brillante que el resto, por lo que presumimos que es más alto que el resto. La pared norte ha desaparecido casi completamente. La pared sur, la mejor conservada, se interrumpe bruscamente, lo que se deduce de las sombras que la separan de la pared este (con un telescopio tan pequeño como el mío no es sencillo observar sombras que separen fragmentos de paredes fracturadas). Son 3 fragmentos, dos son contiguos y el tercero más separado hacia el norte. A la derecha aparece un pico aislado y a la izquierda una especie de cordillera muy alta, a juzgar por las profundas sombras que proyecta hacia el oeste . Más hacia el sur observé algo similar a un dorsum, una ondulación con una sombra leve y grisácea que ayudaba por contraste a percibir su ligero brillo. Los 3 accidentes del sur, de los que no pude encontrar el nombre: ¿Pertenecerán a cráteres ya desaparecidos? Tampoco he encontrado a qué podía corresponder la sombra muy leve que se extiende en semicírculo en el extremo oeste de la imagen. Un área verdaderamente fascinante.

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).
Name of feature: Herodotus B and X.
Date and time (UT) of observation: 04-14-2019  00.00 to 00:30.
Size and type of telescope used: 105 mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105).
Magnification: 154X

domingo, 2 de junio de 2019

CRÓNICAS LUNARES. LA DECISIÓN DE ALAN SHEPARD


Alberto Anunziato (Sociedad Lunar Argentina)


Aparecido en Diario Uno de Paraná el 1º de junio de 2019



Alan Shepard manipulando equipo técnico en la superficie lunar



El 5 de febrero de 1971 se produjo el tercer alunizaje exitoso de la serie Apolo, el del módulo lunar Antares de la misión Apolo 14. En el módulo de comando quedaba Stuart Roosa y en el módulo lunar iban como tripulantes Edgard Mitchell y Alan Shepard, los dos caracteres más contrapuestos de todo el programa espacial. Pero cuando fue necesaria una decisión valerosa, estuvieron de acuerdo.
Shepard era un héroe norteamericano incluso antes de ir a la Luna, ya que fue el primero de esa nacionalidad en ir al espacio (aunque segundo del primer hombre en el espacio, el soviético Yuri Gagarin). Incluso su carrera como astronauta parecía terminada cuando  le diagnosticaron la enfermedad de Meniere, un problema en el oído que causa vértigo y desorientación, y decidió someterse a una riesgosa operación sólo para poder volver al espacio. Lo consiguió diez años después con 47 años, el más veterano de los integrantes de la misiones  Apolo.
Los problemas para Apolo 14 comenzaron cuando el módulo lunar se separó del módulo de comando para iniciar el alunizaje. La computadora de a bordo empezó a emitir una señal de “abortar”, como si leyera problemas que parecían no existir. La primera instrucción desde Tierra a Shepard fue que golpeara el tablero con un destornillador para ver si la señal cesaba (lo que solemos hacer con nuestros electrodomésticos), pero fue en vano. El gran problema es que esa señal de “abortar” podía ser ignorada pero podría repetirse durante la fase de descenso propulsado y la computadora, interpretándola como una emergencia, activara automáticamente los motores de ignición que separaban las etapas de ascenso y descenso… enviando a la tripulación al espacio, o bien estrellarlos contra la superficie lunar. Finalmente desde Tierra, a toda velocidad, reescribieron el programa y Mitchell ingresó los cambios manualmente, de manera que la señal pudiera ser ignorada sin peligro.
Pero eso no fue todo. Empezó a fallar el radar de alunizaje que indicaba información tan vital como la altitud, la velocidad de descenso y los posibles obstáculos en superficie como montañas o paredes de cráteres. Fue un momento tenso. El protocolo indicaba que era una falla que implicaba abortar la misión. Cuando el tono de voz de Shepard cambió de nervioso a decidido, cundió la desesperación en la sala de control: se percataron de que Shepard, piloto del módulo lunar, alunizaría de todas maneras, aunque fuera a ciegas. Shepard consultó con Mitchell si tomaban ese riesgo y Mitchell le dijo que sí, aunque deberían tratar de hacer funcionar el radar primero. Lo cierto es que bastó con apretar más fuertemente el interruptor para que el radar comenzara a funcionar y el alunizaje fuera un éxito. Cuenta la leyenda que Mitchell, quien no parecía estar tan convencido como Shepard de alunizar a ciegas, le preguntó a éste luego de la misión si realmente hubiera tomado ese riesgo y Shepard le respondió “Nunca lo sabrás, Ed. Nunca lo sabrás”.
La misión fue muy valiosa, aunque sea injustamente recordada por la bravuconada de Shepard de llevar un palo de golf a escondidas y golpear una pelota en la superficie lunar. Lo que ahora suena pintoresco, en su momento fue muy criticado: se habían gastado miles de millones de dólares para mandar a un astronauta a jugar al golf en la Luna, en vez de enviar a un científico. Probablemente las reacciones adversas a esta imagen posibilitaron que al menos en la última misión Apolo viajara un geólogo (Jack Schmitt). Pero este verdadero “space cowboy”, que odiaba estudiar geología lunar, y su compañero Ed Mitchell, decidieron por unos instantes jugarse su vida para llegar a la Luna… hasta que el bendito radar funcionó.

“Crónicas lunares” es una serie de artículos de divulgación que forma parte del programa “La Luna y nosotros”, destinado a celebrar los 50 años del alunizaje del Apolo XI y la llegada del hombre a la Luna, organizado por la Sociedad Lunar Argentina (SLA). En el marco de ese programa, el próximo domingo 2 de junio de 2019 a las 18 horas se llevará a cabo una conferencia teórico-práctica llamada “Introducción a la Selenografía. Cómo reconocer lo que vemos en la superficie de la Luna”. Es un evento de la Sociedad Lunar Paranaense, integrante de la  Sociedad Lunar Argentina, auspiciado por el Centro de Observadores del Espacio de Santa Fe y la Liga Iberoamericana de Astronomía. Con imágenes obtenidas por miembros de la Sociedad Lunar Paranaense se ilustraran los distintos tipos de paisajes que se pueden observar con un telescopio en la cara visible de la Luna. Los interesados en participar de este importante evento de astronomía amateur deberán enviar un email a sociedadlunarargentina@gmail.com para confirmar su presencia, ya que por razones de espacio el cupo es limitado.

 La rama local de la SLA es la Sociedad Lunar Paranaense. Contactate con nosotros para unirte a nuestras actividades, enviando un email a sociedadlunarargentina@gmail.com


viernes, 31 de mayo de 2019

MONS PICO VISTO DESDE LA TIERRA Y DESDE LA LUNA


Los maravillosos libros de Yakov Perelman (como “Física Recreativa” o “Astronomía Recreativa”) ya no son tan populares como cuando circulaban en esas exóticas ediciones de propaganda soviética de la editorial Mir. Pero la obra del divulgador soviético sigue tan vigente como antes, aunque el público capaz de desentrañar los problemas que expone ya es muy reducido (para mí son muy difíciles). Igualmente, leerlos es un desafío y deberían ser libros de texto escolares. El siguiente párrafo pertenece al capítulo “La Luna y sus movimientos” de “Astronomía Recreativa”, en el que de manera genial dibuja Mons Pico de manera muy similar a como la observarán los astronautas de las misiones Apolo:
“La ausencia de atmósfera en la Luna y la nitidez de las sombras que de ello se deriva dan lugar en la observación telescópica a una interesante ilusión : las más pequeñas desigualdades del suelo se exageran y aparecen con un relieve desmesurado. Pongamos medio guisante con la convexidad hacia arriba. No es, por cierto, muy alto. Sin embargo, obsérvese la larga sombra que arroja (figura 45).



Figura 45. Medio guisante, arroja iluminado lateralmente, una sombra larga

Con una iluminación lateral, en la Luna la sombra se hace 20 veces mayor que la altura del cuerpo que la arroja. Esto prestó a los astrónomos un gran servicio: gracias a la longitud de las sombras, es posible observar en la Luna, con el telescopio, objetos de una altura de 30 m. Pero la misma circunstancia nos hace exagerar las desigualdades del relieve lunar. La montaña Pico, por ejemplo, aparece tan escarpada en el telescopio, que involuntariamente se la imagina uno en forma de una roca afilada y abrupta (figura 46).

Figura 46. La montaña Pico aparece en el telescopio afilada y abrupta

Así era representada antes. Pero observándola desde la superficie lunar, se vería en otra forma completamente distinta, tal cual se representa en la figura 47.

Figura 47. A un observador situado en la superficie de la Luna, la montaña Pico le parecería de suaves pendientes


Mons Pico desde la Luna (Apolo 15)

jueves, 30 de mayo de 2019

EVENTO DE ASTRONOMÍA LUNAR EN PARANÁ, ARGENTINA



El próximo domingo 2 de junio de 2019 a las 18 horas se llevará a cabo una conferencia teórico-práctica llamada “Introducción a la Selenografía. Cómo reconocer lo que vemos en la superficie de la Luna”. Es un evento de la Sociedad Lunar Paranaense, integrante de la  Sociedad Lunar Argentina, auspiciado por el Centro de Observadores del Espacio de Santa Fe y la Liga Iberoamericana de Astronomía. Con imágenes obtenidas por miembros de la Sociedad Lunar Paranaense se ilustraran los distintos tipos de paisajes que se pueden observar con un telescopio en la cara visible de la Luna. Los interesados en participar de este importante evento de astronomía amateur deberán enviar un email a sociedadlunarargentina@gmail.com para confirmar su presencia, ya que por razones de espacio el cupo es limitado.

jueves, 23 de mayo de 2019

LOS OBSERVADORES LUNARES DE LA LIADA EN “THE LUNAR OBSERVER” DE MAYO 2019


Ha aparecido la edición de mayo de “The Lunar Observer”, la revista de observación lunar de la ALPO (Association of Lunar and Planetary Observers). Dicha revista se puede descargar de la web de ALPO: http://alpo-astronomy.org/ y también del siguiente link
Ya son 46 meses seguidos de observaciones reportadas, aceptadas y publicadas en la revista más prestigiosa de observación lunar a nivel mundial.
En la sección “Recent topographical observations” se mencionan las siguientes observaciones (pág.18):
JAY ALBERT - LAKE WORTH, FLORIDA, USA. Digital images of Oceanus Procellarum.
JUAN MANUEL BIAGI - ORO VERDE, ARGENTINA. Digital image of Mare Crisium.
FRANCISCO CARDINALLI - ORO VERDE, ARGENTINA. Digital image of Oceanus Procellarum.
JAIRO CHEVEZ - POPAYÁN,COLUMBIA. Digital image of waxing gibbous Moon.
MAURICE COLLINS - PALMERSTON NORTH, NEW ZEALAND. Digital images of 12, & 14 day Moon, Aristarchus, Bailly & Schickard.
WALTER ELIAS - ORO VERDE, ARGENTINA. Digital images of Alphonsus, Aristotteles, Mon-tes Carpatus, Moretus, Plato, Procclus, Ross D(2), south pole region, Torricelli B & Tycho(2).
HOWARD ESKILDSEN - OCALA, FLORIDA, USA. Digital images of 1st qtr. Moon, Altai Scarp, Aristarchus, Cleomedes, Flamsteed, Harpalus, Licetus, Macrobius, Mare Vaporum, Marius Hills, Meton, Montes Alpes, Ptolemaeus, Rheita & Scoresby.
ROBERT HAYS - WORTH, ILLINOIS, USA. Drawings of Fra Mauro H & HA, & Wichman ρ & δ.
RICHARD HILL – TUCSON, ARIZONA, USA. Digital images of Copernicus, Gassendi, Hadley, Marius & Montes Alpes.
ALBERTO MARTOS & ANGEL MARTINEZ - MADRID, SPAIN. Digital images of Apollo 12 land-ing region(2).
JORGELINA RODRIQUEZ - ORO VERDE, ENTRE RIOS,ARGENTINA. Digital image of Censori-nus(6).
MICHAEL SWEETMAN – TUCSON, ARIZONA USA. Digital images of Copernicus, Longomonta-nus & waxing gibbous moon.
DAVID TESKE - LOUISVILLE, MISSISSIPPI, USA. Digital images of Apollo 12 region(3) & Rupes Altai.
Y se escogieron las siguientes imágenes para ilustrar la sección (págs.19 y 20):
Mare Crisium (Juan Manuel Biagi):


Luna creciente (Jairo Chavez):

En la Sección “Lunar Geological Change Detection Program” (págs. 23 y siguientes) aparecen nuestras colaboraciones con este programa dirigido por al astrofísico inglés Anthony Cook cuyo objetivo es analizar reportes históricos de Fenómenos Lunares Transitorios y revisar la gradación otorgada a los mismos:
Reports have been received from the following observers for March: Jay Albert (Lake Worth, FL, USA - ALPO) observed: Alphonsus, Aristarchus, Atlas, Eratosthenes, Mutus F, Pallas, Taruntius, and the west limb. Alberto Anunziato (Argentina – SLA) observed: Alphonsus, Eratosthenes, Furnerius, Gassendi, Plato and Torricelli B. Juan Manuel Biagi (SLA) imaged several features. Jario Andres Chavez (Columbia – LIADA) imaged: Copernicus and several features. Marie Cook (Mundesley, UK – BAA) observed Aristarchus. Valerio Fontani (Italy – UAI) imaged Copernicus, Godin and several features. Rik Hill (Tucson, AZ, USA – ALPO/BAA) imaged Clavius, Gassendi, Marius and several features. Trevor Smith (Codnor, UK - BAA) observed: Alphonsus, Aristarchus, Bullialdus, Censorinus, Copernicus, Cruger, Eimmart, Encke/Kepler region, Eratosthenes, Gassendi, Lichtenberg, Mare Crisium, Mersenius, Mons Piton, Plato, Proclus, Promatorium Aeracalides, Promontorium Laplace, Ross D, Theophilus, and Torricelli B. Franco Taccogna (Italy – UAI) imaged Copernicus, Godin, and several features. Aldo Tonon (Italy-UAI) imaged several features. Ivor Walton (UK - CADSAS) imaged several features.
Con más detalle, en la página 20 aparece el análisis de nuestra observación de Aristarchus (cuya fotografía también fue incluida en la sección “Recent…”) para revisar la gradación de un evento de 1990.
Figure 10. Furnerius crater from a portion of a larger image taken by Juan Manuel Biagi (SLA) on 2019 Mar 23 UT 06:28. Orientated with north towards the top.
De Jairo Chavez de Plato para un reporte de 2005 (27/28):


Figure 6. Plato on 2019 Mar 16 UT 02:34 from a larger image of the Moon by Jario Andres Chavez (LIADA).
Y una observación visual de Alberto Anunziato (25/26) de Eratosthenes para dos reportes de 1952 y 2009

martes, 21 de mayo de 2019

CRÓNICAS LUNARES LAS BACTERIAS QUE VIVIERON DOS AÑOS Y MEDIO EN LA LUNA


Alberto Anunziato (Sociedad Lunar Argentina)
sociedadlunarargentina@gmail.com

Publicado en Diario Uno de Paraná el 21 de mayo de 2019



Alan Bean posando junto a la sonda Surveyor 3 con el módulo lunar Intrepid en el fondo.
Una de las fotos más impresionantes de las misiones Apolo, es la que muestra al astronauta  Alan Bean de la misión Apolo XII manipulando la sonda Surveyor 3 con el módulo lunar “Intrepid” en el fondo. Son las únicas imágenes en la que vemos a un astronauta y dos naves espaciales y son muy evocadoras para los que crecimos con las antiguas películas de ciencia ficción de los “sábados de súper acción”. El alunizaje del módulo lunar Eagle del Apolo 11 no había ocurrido en un sitio conocido con precisión, porque Armstrong había tomado la decisión de tomar el comando manual y no alunizar en el muy escarpado sitio al que lo enviaba la computadora de a bordo. Sólo unos días después se pudo precisar el sitio del alunizaje en detalle. La proeza del Apolo 12 consistió en lograr un alunizaje perfectamente programado, que no obligó al piloto del módulo lunar a tomar el control, y además lo hizo a metros del objetivo fijado. La sonda Surveyor 3, de la NASA, había alunizado el 20 de abril de 1967 en el Oceanus Procellarum, realizado más de 6.000 fotografías y tomado y analizado muestras del suelo lunar con un brazo robótico dotado de un taladro. El 19 de noviembre de 1969, Conrad y Bean la tenían a la vista desde el módulo lunar. Surveyor 3 había rebotado dos veces en la superficie lunar y luego se había desplazado por la ladera de un cráter de 1 metro de profundidad. La segunda actividad extravehicular de la misión fue en el “cráter Surveyor”. Se les había asignado la misión de registrar el estado general del exterior de la sonda y remover ciertos componentes, el principal de ellos la cámara fotográfica, para analizar el deterioro sufrido por los más de dos años  de exposición al hostil entorno lunar. Los componentes fueron empaquetados con el mismo protocolo que las muestras de rocas y suelo lunar, es decir,  en contenedores esterilizados que impidieran su contaminación. La gran sorpresa se dio cuando en los laboratorios de la NASA se analizó la cámara del Surveyor y se encontraron unas pocas bacterias muy comunes del tipo Streptococcus mitis. Fue la primera vez que se constató que un organismo vivo podía soportar las condiciones extremas del espacio exterior, como la intensa radiación y las temperaturas extremas de un astro sin atmósfera. A falta de selenitas resfriados, era evidente que las bacterias provenían del contacto humano con la sonda antes de su partida, ya que el contacto con los astronautas del Apolo 12 se había producido con medios estériles. Las bacterias habían soportado el viaje a la Luna, dos años y medio en la superficie y el viaje de vuelta. Y seguían activas. Por un extraño sesgo cognitivo, común lamentablemente en la astronomía, un hecho asombroso fue en cierta manera silenciado, los libros que hablan de los resultados científicos de las misiones Apolo no suelen referir este hecho. Años después una investigación independiente pretendió contradecir el informe oficial de la NASA sosteniendo que la contaminación se habría producido en el Apolo 12 por la mala calidad de los contenedores o en la NASA por descuido. Pero si así hubiera sido, las bacterias hubieran sido muchas más que la docena que se constató y además hubieran estado más activas que las bacterias lunares, que estuvieron un largo período latentes. La historia de las bacterias de la Surveyor determinó el comportamiento futuro de las agencias espaciales respecto al cuidado para no contaminar con vida microscópica terrestre otros mundos, tal fue el motivo de la decisión de hundir a la sonda Cassini en el gaseoso Saturno, para evitar su caída en un satélite que podría en el futuro ser explorado en búsqueda de seres vivos como Encelado. Hace pocos días, la Agencia Espacial Europea y la rusa Roscosmos anunció el resultado de un experimento que confirma la historia bacteriana de la Surveyor: enviaron una serie de microorganismos diseminados en tierra que simulaba las condiciones de la superficie de Marte a la Estación Espacial Internacional y los expusieron durante 18 meses en el exterior de uno de sus módulos a las inhóspitas condiciones del espacio… y sobrevivieron.

“Crónicas lunares” es una serie de artículos de divulgación que forma parte del programa “La Luna y nosotros”, destinado a celebrar los 50 años del alunizaje del Apolo XI y la llegada del hombre a la Luna, organizado por la Sociedad Lunar Argentina (SLA). La rama local de la SLA es la Sociedad Lunar Paranaense. Contactate con nosotros para unirte a nuestras actividades, enviando un email a sociedadlunarargentina@gmail.com

lunes, 13 de mayo de 2019

OBSERVACIÓN LUNAR PÚBLICA EN PARANÁ



En la noche del 12 de mayo la Sociedad Lunar Argentina llevó a cabo una observación de la Luna para el público general en la Plaza Sáenz Peña de la ciudad de Paraná, Argentina.  La actividad fue libre y gratuita, con telescopios proporcionados por el Centro de Observadores del Espacio de Santa Fe y de la Sociedad Lunar Paranaense.
Una linda experiencia, muy apreciada por los participantes. Como resumen del espíritu de la actividad, como todas las de la Sociedad Lunar Argentina: todos somos observadores lunares, compartimos esta imagen que Miguel Romero tomo durante la actividad a través de uno de nuestros telescopios en primer lugar:







sábado, 27 de abril de 2019

Presentamos un programa de observación lunar internacional



ESTUDIO COMPARATIVO DE CRÁTERES CON RAYOS BRILLANTES  (Bright Ray Craters)
PROGRAMA CONJUNTO
SECCIÓN LUNAR de la LIGA IBEROAMERICANA DE ASTRONOMÍA
ASOCIACIÓN AFICIONADOS A LA ASTRONOMÍA (AAA) /URUGUAY
SOCIEDAD LUNAR ARGENTINA (SLA) /ARGENTINA
Actividades:
1)      Selección de los cráteres y manchas brillantes a observar, eligiendo una muestra que sea representativa tanto de los ubicados en los mares como en las tierras altas, utilizando el listado del “Bright Lunar Ray Project” de la ALPO (Association of Lunar and Planetary Observers).
2)      Observación visual y fotográfica de los cráteres incluidos en el proyecto, siempre con indicación de día, hora, minutos y colongitud.
3)      Recopilación de imágenes de archivo, indicando los datos mencionados en el punto anterior.
4)      Registro de las imágenes seleccionadas. Registrar los sistemas de rayos incluidos en el programa utilizando los mapas del Lunar and Planetary Laboratory, que se facilitarán para su descarga a los participantes del programa.
5)      Comparación de los registro e imágenes y selección de los tópicos incluidos en “Bright Lunar Ray Project” de ALPO que sean pertinentes según nuestros registros.
Objetivos:
1)      Reporte de imágenes y registros a ALPO, especialmente a su “Bright Lunar Project”.
2)      Elaboración de un estudio comparativo de los registros obtenidos con las conclusiones orientadas a responder los interrogantes que plantea el “Bright Lunar Project” de ALPO.
Bibliografía Básica:
1.- “Lunar Topographical Studies Section. Bright Lunar Project: Objectives” (en http://moon.scopesandscapes.com/rays-objectives.pdf).
Traducción:
Sección de Estudios Topográficos Lunares
Coodinador: Wayne Bailey.
Proyecto de rayos lunares brillantes: objetivos
Además del mapeo básico de la ubicación, el tamaño y la extensión de los rayos lunares, todavía hay muchas cosas que aprender sobre ellos. El objetivo del proyecto es responder a las siguientes preguntas:
DISTRIBUCIÓN DE RAYOS: ¿Los rayos ocurren principalmente en las tierras altas o en mares? ¿Los cráteres con rayos forman grupos o agrupaciones notables? ¿Hay indicios de que alguno de los rayos emane de la cara oculta de la Luna?
ESTRUCTURA DE RAYOS: ¿Están los rayos distribuidos uniformemente alrededor del cráter de origen? Si los rayos emanan de un cráter, ¿comienzan desde su centro o desde el borde? ¿Cuál es el punto de inicio y final de los rayos individuales y de los sistemas de rayos?
ASPECTO DE LOS RAYOS: ¿Cómo cambia el brillo y/o el color o un rayo durante la lunación? ¿Hay diferencias de brillo y/o color entre un sistema de rayos y otro? ¿El brillo y/o el color de un rayo cambian a lo largo de su longitud? ¿Cuándo los rayos individuales o los sistemas de rayos se hacen visibles al amanecer o invisibles al atardecer? ¿Los cráteres son siempre más brillantes que sus rayos o alguno de los rayos supera el brillo del cráter principal? ¿Cambia la apariencia del rayo con el uso de filtros de color o polarizadores? ¿Son los rayos más brillantes en la Luna Llena, cuando el sol está sobre su ubicación o en cualquier otro momento durante una lunación?
INTERACCIÓN DE LOS RAYOS CON CARACTERÍSTICAS LOCALES: ¿Los rayos parecen estar desviados, interrumpidos u ocultos por las características de la superficie? ¿Los rayos de diferentes sistemas se superponen? ¿Hay algún signo de interrupción donde los sistemas se superponen? ¿Es posible determinar cuál sistema es el más joven? ¿Hay características locales que imitan a los rayos (rimas, dorsa, cadenas de cráteres, etc.)? Cuando un rayo no es visible, ¿hay evidencia de su presencia en la superficie lunar?
Para obtener información adicional sobre el Proyecto de los Rayos Lunares Brillantes y cómo puede participar, comuníquese con el Coordinador, Wayne Bailey, a: wayne.bailey@alpo-astronomy.org.
2.- “Recording Bright Lunar Rays” por William Dembowski (en la edición de abril 2018 de The Lunar Observer, en: http://moon.scopesandscapes.com/tlo_back/tlo201804.pdf )
Traducción:
REGISTRO DE RAYOS LUNARES BRILLANTES
William Dembowski (Coordinador adjunto ALPO, Estudios Tpográficos Lunares)
 Es bien sabido que el mejor momento para observar los rayos lunares brillantes es en luna llena o alrededor de ella. Estudiar los rayos, sin embargo, es otra cuestión. No aparecen repentinamente en el momento de la luna llena y luego desaparecen inmediatamente después. Y todos los rayos no se iluminan y oscurecen al unísono. Si se desea realizar un estudio serio de los rayos lunares brillantes, deben observarse en todas las condiciones de iluminación. Uno de los objetivos del estudio de rayos es determinar cuándo es visible por primera vez cada sistema de rayos y luego cuándo deja de ser visible. Estos límites no se basan en la hora del día sino en la colongitud selenográfica (la longitud del terminador matutino en la luna).
Otra propiedad importante de un sistema de rayos es su tamaño y extensión en un momento dado. Estas propiedades pueden parecer que cambian a lo largo de una lunación a medida que cambia el ángulo de la luz solar. Una forma de registrar la posición y la extensión de los rayos es dibujarlos en un mapa de la luna. Uno de los mejores mapas para este uso son los mapas del Cuadrante Lunar (Fig. 1) publicados por el Laboratorio Lunar y Planetario, que se pueden descargar de forma gratuita desde su sitio web en = https://www.lpl.arizona.edu/
Busque - THE SYSTEM OF LUNAR CRATERS, QUADRANT I - y así sucesivamente hasta QUADRANT IV. Cada cuadrante consta de 11 mapas pequeños para un total de 44. La belleza de estos mapas no es solo su representación despejada de los cráteres, sino que no muestran ninguno de los rayos asociados con ellos.
No todos los rayos presentan la misma apariencia general. Los de Tycho son bastante estrechos, rectos y sólidos, mientras que los de Copérnico son más tenues y, a menudo, no forman un camino sólido lejos de su cráter principal. Otras diferencias en la apariencia de los rayos que deben ser notadas incluyen:
* ¿Cómo cambia el brillo y/o el color o el rayo durante la lunación?
* ¿Hay diferencias de brillo y/o color entre un sistema de rayos y otro?
* ¿El brillo y/o el color de un rayo cambian a lo largo de su longitud?
* ¿La apariencia del rayo cambia con el uso de filtros de color o polarizadores?
Hay, además de los grandes patrones de rayos, cientos de zonas brillantes a través de la superficie de la luna. Dado que tienen, sin duda, origen en un impacto, pueden clasificarse como rayos de alcance limitado. Una vez más, usar un mapa lunar para registrarlas es un método ideal. Simplemente complete los cráteres apropiados con un lápiz rojo y tendrá un registro útil de todo lo que ha observado.
Para aquellos que deseen continuar con el estudio de los brillantes rayos lunares y participar en el Programa de Rayos Lunares Brillantes de la Sección Lunar de la A.L.P.O, ésta es una lista de los sistemas de rayos más prominentes en el lado cercano de la luna.
Todas y cada una de las observaciones de rayos lunares, ya sean fotografías,  dibujos o visuales, serán bienvenidas e incorporadas a la base de datos ya acumulada en este fascinante campo de estudio lunar.
Cualquier contribución o consulta relacionada con este proyecto debe dirigirse a William Dembowski en dembowski@zone-vx.com. Su observación será reconocida, registrada y se convertirá en una parte permanente de la Sección Lunar de A.L.P.O- Estudio de rayos lunares brillantes.
Los mapas se pueden descargar de:
https://drive.google.com/file/d/1EDq_QNlhl0bQjMOgrXltlggPjUbkDtVM/view?usp=sharing  
https://drive.google.com/file/d/161mAXNUvowUIvP8MRgmdwgxgjTYC9PWl/view?usp=sharing
https://drive.google.com/file/d/1pdhzRcKDs3vQrK4bjIrePWqZ6iC2v9Pp/view?usp=sharing
https://drive.google.com/file/d/1YVGgk_gniYmUY4cEK2g2CJb4G2xevZwv/view?usp=sharing
Enlace en la web de la Sección Lunar de la LIADA:
https://observacionlunar.wordpress.com/estudio-comparativo-de-crateres-con-rayos-brillantes-bright-ray-craters/


jueves, 25 de abril de 2019

LOS OBSERVADORES LUNARES DE LA LIADA EN “THE LUNAR OBSERVER” DE ABRIL 2019



45 meses seguidos de aportes de observadores lunares latinoamericanos de la LIADA a la revista especializada de temática lunar más prestigiosa del mundo, “The Lunar Observer”, un gran logro, sin dudas.
La revista se puede descargar de la web de ALPO:  http://moon.scopesandscapes.com/tlo.pdf y también del siguiente link:
En la página 7 se reseña la creación de la Sociedad Lunar Argentina, que incluimos en un post anterior.
En “Lunar topographical studies” se mencionan las siguientes observaciones (pág.21):
JAIRO CHEVEZ - POPAYÁN,COLUMBIA. Digital images of Copernicus(2) & waxing gib-bous Moon(2).
HOWARD ESKILDSEN - OCALA, FLORIDA, USA. Digital images of Clavius-Cabeus, Flam-steed, Full Moon, Oceanus Procellarum, Montes Riphaeus, Tycho-Zucchius.
RICHARD HILL – TUCSON, ARIZONA, USA. Digital images of Clavius, Hainzel-Schiller, Mauper-tuis, Reinhold-Fra Mauro, Sinus Iridum & Wolf.
ALEXANDER MASSEY – SYDNEY, AUSTRALIA. Drawings of 4 day Moon, Bailly, Copernicus, Drygalski(2), Mare Humorum-Gassendi, Maurollycus, Schickard & Straight Wall.
FRANK MELLILO - HOLTSVILLE, NEW YORK, USA. Digital image of Ina.
DAVID TESKE - LOUISVILLE, MISSISSIPPI, USA. Digital image of Schickard.
Y se seleccionaron para ilustrar la sección imágenes de Jairo Chavez (página 21):
Copernicus:


Luna Creciente:

En la Sección “Lunar Geological Change Detection Program” (pág.23 y siguientes) aparecen nuestras observaciones reportadas al programa:
Reports have been received from the following observers for February: Jay Albert (Lake Worth, FL, USA - ALPO) observed: Aristarchus, Copernicus, earthshine, Fracastorius, Mare Crisium, Picard, Proclus, the lunar south pole area, and Tycho. Francisco Alsina Cardinali (Argentina – SLA) images Aristarchus, Copernicus, La Condamine, Mare Serenitatis, and Plato. Maurizio and Francesca Cecchini (Italy – UAI) imaged Herodotus and Vallis Schroteri. Jairo Andres Chavez (Columbia – LIADA) imaged: Eudoxus, Mare Serenitatis, Sinus Iridum, and several features. Maurice Collins (New Zealand – ALPO/BAA/RASNZ) imaged several features. Marie Cook (Mundesley, UK – BAA) observed Aristarchus, Proclus and Ptolemeaus. Walter Ricardo Elias (Argentina – AEA) imaged Alphonsus, Chacornac, Plato, Theaetetus, and Plato. Valerio Fontani (Italy – UAI) imaged Herodotus and Tycho. Trevor Smith (Codnor, UK -BAA) observed Aristarchus, Campanus, Hecataeus, Hevelius, Santbach, Mare Fecunditatis, Mare Crisium, Proclus, and Kant. Rob Stuart (Mid Wales, UK – BAA) imaged Alphonsus. Archimedes, Arzachel, Biela, Boussingault, Bullialdus, Cichus, Clavius, Copernicus, Fabricius, Franklin, Fraunhofer, Goldschmidt, Langrenus, Longomontanus, Mare Crisium, Mare Insularum, Maurolycus, Messier, Montes Riphaeus, Petavius, Plato, Ptolemaeus, Reinhold, Rima Birt, Rosenberger, Snellius, Stadius, Stevinus, Tycho, Vallis Alpes, and several features. Franco Taccogna (Italy – UAI) imaged Herodotus, Vallis Schroteri and several features. Also Tonon Aldo Tonon (Italy-UAI) imaged several features. Luigi Zanatta (Italy – UAI) imaged Vallis Schroteri and several features.

Y entre las observaciones destacadas, una observación de Jairo Chavez de Alphonsus (páginas 26) sirve para analizar un FLT reportado en 1966.



 Figure 5. Alphonsus located at the center of the image from a whole Moon image obtained by Jario Andres Chavez (LIADA) on 2019 Feb 09 UT 01:50. Image orientated with north towards the top and color saturation increased to 50%.

Y una observación de Francisco Alsina Cardinali de Plato para analizar un reporte de 1906 (página 29):


Figure 8. A monochrome image of Plato by Francisco Alsina Cardinali (AEA) taken on 2019 Feb 17 UT 02:42 and orientated with north towards the top,


viernes, 5 de abril de 2019

FUNDACIÓN DE LA SOCIEDAD LUNAR ARGENTINA


Traducción del artículo aparecido en la página 7 de la edición de abril 2019 de “The Lunar Observer”

El 1º de marzo a las 19 horas en la ciudad de Paraná, República Argentina, se inauguró formalmente la Sociedad Lunar Argentina (SLA). La primera asociación latinoamericana específicamente destinada a los estudios lunares nació con el auspicio de la Liga Iberoamericana de Astronomía (LIADA), la entidad que aglutina a astrónomos vocacionales y profesionales de 19 países latinoamericanos, España y Portugal desde hace 60 años, y con el apoyo del Centro de Observadores del Espacio (CODE), la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral y del Observatorio Nova Persei II de Formosa. Los objetivos principales de la SLA son: difundir las actividades de colaboración entre astrónomos profesionales y astrónomos amateurs (PRO-AM), partiendo de revalorizar la observación lunar rigurosa por aficionados en el marco de programas de observación con control o patrocinio de profesionales, difundir la historia de la astronomía en general y de la astronomía planetaria y lunar en particular, especialmente lo relacionado con la astronáutica y la exploración del espacio y en el marco de una estructura federativa y promover la creación de centros o sociedades lunares en el país y en el exterior. La nueva asociación astronómica tendrá su sede compartida entre las ciudades de Santa Fe y Paraná, muy próximas geográficamente entre sí. La SLA aspira a ampliar la participación de observadores lunares latinoamericanos, especialmente argentinos, como viene haciendo desde 2015 la Sección Lunar de la Liga Iberoamericana de Astronomía con los programas lunares de ALPO, y a además pretende hacer conocer la maravillosa aventura de la exploración lunar, desde Tierra y en la superficie de nuestro satélite, la exploración pasada y la que vendrá.  El evento inaugural incluyó tres conferencias: “Observación y exploración lunar: Pasado, presente y futuro” (Alberto Anunziato), “Movimientos Lunares” (Prof. Dr. Raúl Roberto Podestá) y “Un reloj en la Luna” (Dr. Roberto Aquilano). El acto inaugural contó con una nutrida concurrencia. Además del público en general asistieron miembros de la LIADA, del CODE de Santa Fe, de la Asociación Entrerriana de Astronomía (AEA) de Entre Ríos, del Taller Astronómico “Alfa Centauro” de Sunchales (Santa Fe), del Observatorio Nova Persei II de Formosa, de la Comisión Casildense del Espacio (COCADE) de Casilda (Santa Fe) y de la Asociación de Aficionados a la Astronomía (AAA) de la vecina y hermana República Oriental del Uruguay. La Sociedad Lunar Argentina ya tiene miembros en las provincias de Entre Ríos, Santa Fe, Córdoba, Formosa y San Juan.


Asistentes al acto inaugural:

1.-Jorge Coghlan.
2.-Juan Carlos Dovis.
3.-Clider Razovich.
4.-Sandra Muchetti.
5.-Ignacio Ingaramo.
6.-Hugo Lanas.
7.-Walter Latrónico
8.-Yelem Jorge.
9.-María Razovich.
10.-Alan Trumper.
11.-Ignacio Podestá.
12.-Roberto Aquilano.
13.- Damián Langhi.
14.- Andrés Cagliani.
15.-Raúl Podestá.
16.-Carlos Costa.
17.-Gustavo Blettler.
18.- Juan Manuel Biagi.
19.-Alberto Anunziato.
20.- Desiré Godoy.
21.- Emiliano Rodríguez.
22.- Walter Rodríguez.
23.-Francisco Alsina Cardinali.
24.- Betiana Puisler.
25.- Romano Anunziato.
26.-Atina Anunziato.
27.- Gabriel Kloster.
28.-Adriana Pacheco.
29.- Susana Reviriego.
30.- Ingrid Puisler.
31.-Federico Kemerer.
Y Rodrigo de Brix tomó la fotografía

miércoles, 3 de abril de 2019

CRÓNICAS LUNARES. EL ROTULADOR QUE CAMBIÓ LA HISTORIA

Publicado en "Diario Uno" de Paraná el 1º de abril de 2019


Alberto Anunziato (Sociedad Lunar Argentina)
sociedadlunarargentina@gmail.com




Las misiones Apolo eran intrínsecamente peligrosas, y la que llevaría a los primeros hombres a pisar la superficie de la Luna (Apolo 11) agregaba los peligros inherentes al descenso a la Luna y al ascenso hacia el módulo de comando y servicio que los llevaría de vuelta a la Tierra. Recordemos que mientras Michael Collins orbitaba la Luna, el módulo lunar “Eagle” se desprendería del módulo de comando y servicio y descendería hacia la Luna. Esa fase era una de las más angustiantes, porque no había mucho margen de error, ya que el combustible para la maniobra era poco. Para colmo, Neil Armstrong estuvo literalmente a una fracción de segundo de la muerte cuando entrenaba con el modulo luna, en Tierra, y logró eyectarse poco antes de chocar, para luego casi caer con su paracaídas sobre el módulo ardiendo.  Cuando el “Eagle” inició su descenso en piloto automático, Amstrong se percató de que el sitio de alunizaje programado era muy rocoso y que la maniobra sería demasiado peligrosa, por lo que tomó el control y llevó la nave a una zona más lejana pero más lisa, aunque eso implicó gastar más combustible y llegar al límite después del cual un eventual aborto del alunizaje sería imposible.  Riesgo superado.
Buena parte de las casi 5 horas que pasaron Armstrong y Aldrin en la Luna transcurrieron en el estrechísimo módulo, horas más incómodas todavía por los trajes espaciales. Los roces eran constantes. Buzz Aldrin vio algo que llamó su atención. Se trataba de un interruptor, tirado en el piso. Pero no cualquier interruptor, en ineludible aplicación de las leyes de Murphy, era el interruptor del sistema de ignición de los cohetes que llevarían al módulo de alunizaje desde la superficie lunar al módulo de servicio y comando para poder regresar a la Tierra. La aventura humana más lejana podía terminar en tragedia por un simple interruptor. Buzz Aldrin cuenta en su libro “Return to Earth”, publicado en 1973 como reparó la falta del interruptor: “Como era un circuito eléctrico, decidí no tocarlo con el dedo ni usar nada que fuera metálico … tenía un rotulador en uno de los bolsillos de mi traje… después de postergar el procedimiento de cuenta atrás por un par de horas para el caso de que no funcionara, inserté un rotulador en el pequeño orificio en el que faltaba el interruptor, y apreté. Funcionó. Finalmente, podríamos despegar de la Luna”. Un simple rotulador, un marcador, una fibra, salvó a los dos astronautas de una muerte atroz y segura, ya que el módulo de servicio piloteado por Collins no podía descender a ayudarlos. La anécdota del rotulador-no fue una lapicera, como incorrectamente se la menciona por confusión entre “pen” (lapicera) y “felt tipped pen” (rotulador)- no fue mencionada en la inmensidad de libros que se publicaron luego del 20 de julio de 1969, la NASA parece haber ejercido una censura incomprensible sobre la falla. La develó Aldrin en su libro, ya con una relación conflictiva con la NASA. Decimos incomprensible, porque la sangre fría de estos dos héroes se aprecia claramente en solucionar un problema nimio pero en que les iba la vida.
Aparte
“Crónicas lunares” es una serie de artículos de divulgación que forma parte del programa “La Luna y nosotros”, destinado a celebrar los 50 años del alunizaje del Apolo XI y la llegada del hombre a la Luna y organizado por la Sociedad Lunar Argentina (SLA). Contactate con nosotros para unirte a nuestras actividades, enviando un email a sociedadlunarargentina@gmail.com