martes, 7 de julio de 2026

CONFERENCIA ALPO 2026

 


Como desde el año 2020, este año volvemos a estar presente en la Conferencia Anual de la Association of Lunar and Planetary Observers. Nuestra presentación será sobre la "Observación Visual de Cráteres Enterrados en la Luna". Todas las actividades de la Conferencia podrán presenciarse en el canal de Youtube de la ALPO. 

lunes, 6 de julio de 2026

LOS DORSA DEL MARGEN ORIENTAL DE MARE HUMORUM

 

Traducción del texto aparecido en la edición de junio 2026 de “The Lunar Observer”

En ediciones anteriores de nuestra revista nos hemos referido a los poco prominentes dorsa que pueden observarse en Mare Humorum. IMAGE 1 es el registro de la observación del sistema de dorsa del margen oriental de Mare Humorum cerca del terminador (colongitud 34.7º).  Lo que me pareció sumamente interesante es que se veía una especie de “super dorsum” al oeste de Hippalus A (8 kms de diámetro), que es el cráter en la zona inferior izquierda. Por “super dorsum” me refiero a un dorsum mucho más ancho de lo normal, que parecía tener lugares elevados (o crestas) en los dos márgenes, de manera bastante simétrica. En el interior se veían sombras leves que indicaban depresiones como barrancas. Cuando ajustamos un poco la vista, nos percatamos de que en realidad eran dos dorsa unidos entre sí, como en una especie de plataforma o meseta. En el dibujo de IMAGE 1 no pude reproducir las diferencias de altura en esa “meseta”, pero en las notas en mi dibujo en el cuaderno de observaciones asenté que “dentro de la estructura con dos elevaciones, la elevación más alta es la del este. IMAGE 2 (perteneciente a la página 273 del Volumen 2 del “Photographic Lunar Atlas for Moon Observers” de Kwok Pau, es la imagen más parecida que encontré a mi observación. En IMAGE 2 marqué con un cuadrado negro la zona correspondiente a la observación de IMAGE 1. En IMAGE 2 podemos ver zonas más sombreadas que indican una pendiente “aterrazada” entre los dos dorsa del extremo superior izquierdo de la imagen. Visualmente se notaba claramente el relieve escalonado, que también podemos ver en IMAGE 3 (Lunar Reconnaissance Orbiter), que a la derecha tiene el perfil del relieve de los 3 dorsa, vemos como los dos de la derecha están unidos, más alto el del extremo este, luego se ve un declive pronunciado y luego el perfil del dorsum occidental, más cercano al terminador.



Estos 3 dorsa no son los típicos dorsa producidos por fuerzas tectónicas de compresión, sino más bien forman parte de uno de los anillos de la cuenca Humorum, las únicas partes del relieve de la vieja cuenca luego inundada por la lava que sobreviven. Este anillo según Garfinkle, es el más interno de la cuenca: “El anillo más interno de los cuatro anillos de la cuenca está completamente enterrado. Conocemos este anillo porque, tras el emplazamiento de la lava, su peso provocó la compactación de las capas subyacentes. Esto creó zonas de alta tensión en las laderas del anillo de la cuenca, pero no en su borde. Ahora podemos ver la mayor parte del contorno de este anillo en forma de dorsa casi circunferenciales, principalmente en la mitad oriental del mar”. El siguiente anillo, hacia el exterior, es la orilla de Mare Humorum.

A diferencia de sus “primos”, generados por fuerzas tectónicas de compresión, estos dorsa no presentan su complicada topografía interna. Creo que ni siquiera correspondería hablar de “crestas”, ya que no migran de un margen a otro ni tampoco aparecen en el centro del arco ni tampoco presentan el patrón “en escalera” típico de dorsa más complejos. Lo que marqué como zonas brillantes son simplemente zonas más elevadas, seguramente menos escarpadas que las crestas de los dorsa formados por compresión tectónica. Estas elevaciones parecen ser simétricas en cuanto a su ubicación, aunque aparecen en márgenes distintos. El dorsum más cerca del terminador, en cambio, parece tener una topografía más clásica (más sinuosos, presenta bifurcaciones). Lo que marqué como una zona brillante en su centro no era una elevación ni una cresta, sino que es el cráter Puiseux D (7 kms de diámetro), que se encuentra en su centro y que no pude resolver con mi pequeño telescopio. Otro ejemplo de un dorsum atravesados por cráteres, una asociación seguramente aleatoria, pero que no deja de ser sugestiva. Cuando todavía no se conocía nada sobre el origen de los dorsa, Elger registró esta cuestión en su “The Moon” de 1895: “Una peculiaridad sugerente de muchos de los dorsa lunares, tanto en maría como en otros lugares, es que generalmente se encuentran asociadas con cráteres de todos los tamaños. Ejemplos de este hecho se dan casi en todas partes. Con frecuencia se encuentran pequeños cráteres en las cumbres de estas elevaciones, pero más a menudo en sus flancos y cerca de su base. Donde un dorsum cambia repentinamente de dirección, un cráter de cierta prominencia generalmente marca el punto, formando a menudo un nodo o punto de cruce de otras crestas, que de este modo parecen irradiar desde él como un centro. A veces se introducen dentro de las montañas anulares más pequeñas, atravesando huecos en sus paredes, como, por ejemplo, en los casos de Madler, Lassell, etc.”. Elger propone dos hipótesis sobre el origen de los dorsa. La primera es la más original: se habrían originado por la acción aluvional, y para ello partía de la concepción imperante sobre los maria lunares en la época: “si pudiéramos creer que los maria, como ahora las vemos, son lechos marinos secos”. Elger citaba el trabajo del “El difunto profesor Phillips, el geólogo, que dedicó mucha atención al examen telescópico de las características físicas de la luna, comparó las crestas lunares con montículos largos, bajos y ondulados, de origen algo dudoso, llamados "kames" en Escocia y "eskers" en Irlanda, donde en la llanura central baja se encuentran comúnmente en forma de bancos extendidos (principalmente de grava), con lados más o menos empinados, que se elevan a alturas de 20 a 70 pies. A veces tienen solo unos pocos metros de ancho en la parte superior, mientras que en otros lugares se extienden en grandes jorobas, que tienen cavidades circulares u ovaladas en sus cumbres, de 50 o 60 metros de ancho y hasta 40 pies de profundidad. Al igual que las crestas lunares, se bifurcan y muestran muchas rupturas de continuidad. Algunos geólogos creen que representan antiguos bancos submarinos formados por corrientes de marea, como barras de puerto, y otros que son depósitos glaciares (…) Su parecido externo con algunas de las crestas de la Luna es incuestionable”. La segunda opción es que tengan origen volcánico: “su estrecha conexión con centros de actividad volcánica y la cantidad de pequeños cráteres sobre o cerca de su trazado apuntan a la suposición de que consisten más bien en material exudado de fisuras extensas en la corteza de los mares y en otras superficies donde se superponen”. Esta segunda opción parece bastante más moderna y es considerada entre las hipótesis posibles de formación de los dorsa.

Elger agrega una hipótesis sobre el origen de otro tipo de dorsa, similares a los de Mare Humorum a los que nos referimos: “Sin embargo, no estamos obligados a suponer que todas las múltiples ondulaciones observadas en las llanuras lunares se deban a una misma causa; de hecho, es evidente que algunas son simplemente indicios externos de descensos repentinos en la superficie, como en el caso de las crestas que rodean el margen occidental del Mare Nectaris, y en otras situaciones, donde el hundimiento se manifiesta mediante formaciones que adoptan el aspecto externo de crestas ordinarias, pero que en realidad tienen un carácter estructural muy diferente”. Es fascinante como Elger reconoce visualmente los signos de hundimiento del terreno, que es lo que se observa visualmente cerca del terminador en el caso del margen oriental de Mare Humorum.

Al extremo sur vemos el accidente más elevado de la zona, como podemos deducir de la prolongada sombra que proyecta y porque su parte superior brillaba intensamente. Se trata de Promontorium Kelvin, en palabras de Garfinkle: “Este promontorio Kelvin, de forma triangular y perteneciente a la era preimbriana, se eleva desde la llanura de la costa sureste del Mare Humorum. La montaña tiene unos 25 km (15,5 millas) de ancho y unos 43 km (26,7 millas) de largo (de norte a sur) (…) La línea costera sureste se eleva abruptamente en la pared de Rupes Kelvin y la lava fluyó alrededor del promontorio, separándolo básicamente, excepto por un pequeño puente de tierra, del “continente”, y dejándolo erguido sobre el mare como una isla cónica”. Durante mi observación anoté en mi cuaderno un detalle que no pude representar gráficamente en la zona de lavas entre Promontorium Kelvin y el dorsum menos prominente que corre al norte: “Esta zona es tan lisa como si fuera arena”. Es difícil atribuir una razón a esta impresión subjetiva. Claro, la causa objetiva es que las lavas de Mare Humorum son jóvenes, porque poseen pocos cráteres en el suelo (como dice Garfinkle), pero esta zona especialmente parece ser extraordinariamente lisa y homogénea.

REFERENCIAS

Elger, Thomas G. (1895), The Moon, George Philip & son, London.

Garfinkle, Robert (2020), Luna Cognita, Springer, New York.

Pau, Kwok The Photographic Lunar Atlas for Moon Observers (Second Edition). Available at: http://lunaratlas.bl...is-returned.htm

 

IMAGEN1

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: EAST OF MARE HUMORUM

Date and time (UT) of observation: 2026-03-28 23.55 to 00.15 UT

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

IMAGEN 2: Photographic Lunar Atlas for Moon Observers de Kwok C. Pau

IMAGEN 3: Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap.

 


sábado, 4 de julio de 2026

LA LUNA DESDE SANTA FE

Desde la ciudad de Santa Fe, República Argentina, el observador Ignacio Podestá continúa observando metódicamente la Luna y nos ha reportado estas estupendas imágenes lunares para nuestros programas de observación, obtenidas con un Telescopio Refractor COOKE & SONS DE 1912 109 mm y una distancia focal de 1650 mm (que equivale a una relación focal de f/15) y una Cámara CCD: ZWO ASI120MM Mini. Las observaciones se realizaron del Observatorio y Planetario del Centro de Observadores del Espacio (CODE).














lunes, 29 de junio de 2026

LA LUNA DESDE FORMOSA

 Raúl Roberto Podestá (Observador Destacado Liada) ha reportado estas excelentes imágenes lunares para los programas de observación de nuestra institución, obtenidas desde el Observatorio Nova Persei II de la ciudad de Formosa (República Argentina):









viernes, 26 de junio de 2026

LA LUNA DESDE SANTA FE

 Desde la ciudad de Santa Fe, República Argentina, el observador Ignacio Podestá nos ha reportado estas estupendas imágenes lunares para nuestros programas de observación, obtenidas con un Telescopio Refractor COOKE & SONS DE 1912 109 mm y una distancia focal de 1650 mm (que equivale a una relación focal de f/15) y una Cámara CCD: ZWO ASI120MM Mini. Las observaciones se realizaron del Observatorio y Planetario del Centro de Observadores del Espacio (CODE).

 








lunes, 22 de junio de 2026

ALGUNOS DORSA EN MARE COGNITUM

 



Traducción del texto aparecido en la edición Junio 2026 de “The Lunar Observer”

Mare Cognitum tiene un atractivo histórico, fue el lugar en el que se estrelló la sonda Ranger 7 el 31 de julio de 1964 y transmitió las primeras imágenes de televisión y detalladas de la superficie de la Luna, empezando a develar un poco más como era el suelo lunar en detalle. A partir de esa hazaña la International Astronomical Union le asignó a esta zona, antes perteneciente a Mare Nubium, el nombre de Mare Cognitum (“The Sea That Has Become Known”). IMAGE 1 es el registro de una observación un poco apresurada, ya que mi familia me llamaba a cenar, y eso puede ser más perentorio que observar). Se ve una parte de Mare Cognitum, la zona noroccidental, que comprende los dos cráteres más importantes, aunque sean de pequeño diámetro: al este Kuiper (7 kms) y al oeste Euclides D (6 kms). Sí, Kuiper es por Gerard Kuiper, el astrónomo norteamericano quien, entre otros logros, fue el director científico de las misiones Ranger. Telescópicamente, Mare Cognitum parece un poco anodino, por eso es que me pareció interesante documentar los dorsa que observé. En IMAGE 2 (obtenida con el Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap), vemos los dorsa registrados en el layer "Map of Lunar Wrinkle Ridges" en la región noroeste de Mare Cognitum. El área cubierta por la IMAGEN 1 está marcada por un cuadrado negro en la IMAGEN 2. Comenzamos de oeste a este. El dorsum marcado con la flecha 1 en la IMAGEN 2 aparece en la IMAGEN 1 como una banda pálida brillante que parece abrirse al fusionarse con la banda brillante, que es el borde oriental y más empinado de Montes Riphaeus. En el centro de la IMAGEN 1, entre Kuiper y Euclides D, es visible un complejo de dorsa, que se extiende claramente de norte a sur, y sus segmentos son los únicos que proyectan sombras (flecha 2 en la IMAGEN 2). Finalmente, al sureste de Kuiper, hay un dorsum redondeado (flecha 3 en la IMAGEN 2), que parece más definido que el marcado con la flecha 1, pero no proyecta una sombra como la que se extiende entre Kuiper y Euclides D (que puede ser más empinada o simplemente tener una ubicación más favorable, extendiéndose de norte a sur, para proyectar sombras).

IMAGEN 1

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: EAST OF MARE HUMORUM

Date and time (UT) of observation: 2026-04-26 23.05 to 23.20 UT

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

IMAGEN 2: Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap.


viernes, 5 de junio de 2026

La Luna Revela sus Secretos

 POR MARCELO MOJICA

Durante siglos, la Luna ha sido la compañera silenciosa de la humanidad. Ha inspirado mitos, poemas, leyendas y descubrimientos científicos. Sus mares de lava solidificada, sus montañas y sus innumerables cráteres han sido observados por generaciones de astrónomos que, armados únicamente con sus ojos y modestos telescopios, intentaron descifrar los misterios grabados sobre su antigua superficie.

Hoy vivimos una época extraordinaria. La tecnología que hace apenas unas décadas estaba reservada para observatorios profesionales se encuentra al alcance de cualquier astrónomo aficionado apasionado. Las modernas cámaras CMOS planetarias han revolucionado por completo la observación y fotografía lunar, permitiéndonos registrar detalles que antes parecían inalcanzables para quienes observamos desde nuestros patios, terrazas o pequeños observatorios personales.

La combinación de estas cámaras con telescopios relativamente modestos ha abierto una nueva ventana hacia nuestro satélite natural. Un ejemplo notable es el uso de un telescopio Maksutov-Cassegrain de 150 mm de apertura y 1800 mm de distancia focal. Este instrumento, compacto y accesible, posee una capacidad sorprendente para capturar los más finos detalles lunares cuando se combina con las técnicas modernas de adquisición y apilado de miles de imágenes.

Los resultados son simplemente asombrosos.

Tomemos como ejemplo al majestuoso cráter Copérnico, una de las estructuras más impresionantes de toda la superficie lunar. Con aproximadamente 93 kilómetros de diámetro, sus murallas escalonadas y su complejo sistema de picos centrales aparecen en las imágenes modernas con una riqueza de detalles que habría maravillado a los grandes observadores del pasado. Las sombras proyectadas por el Sol rasante revelan terrazas, derrumbes, fracturas y variaciones topográficas que permiten apreciar la historia geológica escrita sobre cada metro de su superficie. Fig 1.

Igualmente, fascinante resulta la observación del cráter Bullialdus, una joya situada en la región sur del Mare Nubium. Este antiguo impacto presenta paredes internas de extraordinaria complejidad. Bajo determinadas condiciones de iluminación, las imágenes obtenidas mediante cámaras CMOS muestran zonas brillantes y oscuras que resaltan desniveles, colapsos de terreno y diferencias en la reflectividad de los materiales. Cada amanecer lunar transforma el paisaje, creando un espectáculo completamente distinto al de la noche anterior. Fig. 1.

Lo verdaderamente extraordinario es que estos detalles ya no pertenecen únicamente al dominio de los grandes observatorios. Hoy, un aficionado equipado con tecnología moderna puede capturar imágenes capaces de revelar estructuras cuya observación visual resultaba extremadamente difícil hace apenas algunos años. El procesamiento digital, el apilado de video y las técnicas avanzadas de realce permiten superar parcialmente las limitaciones impuestas por la turbulencia atmosférica, acercándonos cada vez más a la verdadera apariencia de la superficie lunar.

Fig.1.- Cráteres Copérnico a la izquierda y Bullialdus a la derecha.  Imágenes obtenidas con un Mak de 150mm F/1800mm con cámara ZWO ASI 178 monocromática, filtro IR y reductor 05x en fecha 2026-05-27 a horas 0034 UT con s = 7/10 t = 4/6.

Sin embargo, más allá de la tecnología, existe algo que ninguna cámara puede reemplazar: la emoción de contemplar la Luna.

Cada sesión de observación es un encuentro con un mundo antiguo. Un paisaje inmóvil y silencioso que ha permanecido prácticamente inalterado durante miles de millones de años. Mientras observamos las sombras desplazarse lentamente sobre las paredes de Copérnico o los relieves complejos de Bullialdus, contemplamos también la historia del Sistema Solar grabada en piedra.

La Luna continúa ejerciendo una extraña fascinación sobre quienes levantan la vista hacia el cielo. Tal vez sea porque representa el destino más cercano de la humanidad. Tal vez porque sus montañas y cráteres nos recuerdan que vivimos en un universo dinámico y antiguo. O quizá porque, en algún rincón de nuestra memoria colectiva, aún conservamos el asombro de nuestros antepasados cuando la observaron por primera vez.

Por eso, cuando llegue la noche y la Luna vuelva a elevarse sobre el horizonte, no dejes pasar la oportunidad de dirigir hacia ella tus binoculares, tu telescopio o tu cámara. Observa atentamente sus sombras, sus relieves y sus antiguos mares.

Porque quién sabe...


sábado, 30 de mayo de 2026

NUEVO NÚMERO DEL "MENSAJERO DE LA LUNA"

 

Amigos de la Sociedad Lunar Argentina;

Compartimos un nuevo número de “El Mensajero de la Luna”, la revista de la Sociedad Lunar Argentina y la Sección Lunar de la Liga Iberoamericana de Astronomía.

En el número 62 podrán encontrar las distintas secciones de nuestra revista: las numerosas Actividades de nuestra Sociedad, la Galería Lunar con las últimas imágenes de nuestros miembros;  en Crónicas Lunares comparamos las misiones Artemis 2 y Apolo 8, en Selenología compartimos artículos sobre las primeras observaciones de dorsa, los dorsa de Mare Humorum y sobre los últimos cráteres enterrados descubiertos por nuestros miembros; en Traducciones traemos un texto sobre un lugar en Mare Crisium que podría ser fundamental para estudiar el inicio de la vida en la Tierra, y cerramos con Luna de Papel y un emocionante texto lunar de Luigi Pirandello.

Link para ver y/o descargar:

https://drive.google.com/file/d/1dDoIIgvfNxdJp1j8D26bfqEbqjUBAVlU/view?usp=sharing

 


lunes, 25 de mayo de 2026

LA LUNA DESDE POPAYÁN

 Jairo Andrés Chaves (destacado observador lunar colombiano) reportó dos imágenes lunares; la luna llena y la famosa pareidolia conocida como la "X Lunar" o "X de Werner":




jueves, 21 de mayo de 2026

NUEVA ACTIVIDAD LUNAR EN LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE ENTRE RÍOS


 

Este martes 26 de mayo desde las 18 horas tendremos una nueva actividad relacionada con la astronomía en la UADER. Será en la Biblioteca de la Facultad de Humanidades (subsuelo de la Escuela Normal). Charlaremos sobre la historia del Observatorio de la Escuela Normal y sobre lo que se puede observar en la superficie de la Luna, posteriormente observaremos la Luna con telescopios desde el patio de la Escuela. Actividad gratuita y para todo público enmarcada en la Práctica Educativa Territorial “La Luna en nuestro patio”.

miércoles, 20 de mayo de 2026

MARE SERENITATIS DESDE SAN NICOLÁS DE LOS ARROYOS

 


Fernando Sura continúa reportando imágenes lunares para nuestros programas de observación desde San Nicolás de los Arroyos (Provincia de Buenos Aires, República Argentina).

sábado, 16 de mayo de 2026

DORSA EN LA ZONA DE LANSBERG C Y ¿UN CRATER CON RAYOS BRILLANTES?

 

Traducción del texto aparecido en la edición de mayo 2026 de "The Lunar Observer"

La zona este de Oceanus Procellarum y al norte de Kepler es un lugar muy particular, donde el relieve anterior a la inundación de lava es inusualmente visible. También es una zona donde se entrelazan numerosos dorsa no muy escarpados que corren muchas veces de norte a sur y de este a oeste, cerca de Flamsteed P, Wichmann, Norman, Euclides F y también cerca de Lansberg. IMAGE 1 es el registro de mi observación. Allí aparecen los siguientes cráteres, de norte a sur: Lansberg C (20 kms de diámetro), Lansbeg E (6 kms. de diámetro), Lansberg F (9 kms de diámetro) y Lansberg D (10 kms de diámetro). Lansberg se veía bastante brillante, con pequeñísimos rayos, como el dibujo estereotipado de una estrella. No se veía su interior. En el listado de Cráteres con Rayos Brillantes de ALPO aparecen Lansberg A y B, pero no Lansberg E. Es, por su brillo evidente, un cráter geológicamente reciente, del periodo copernicano. IMAGE 2 pertenece a mi atlas lunar favorito, el “Photographic Lunar Atlas for Moon Observers” de Kwok Pau, es un detalle de la imagen que aparece en la página 293 del Tomo 2. Lansberg E aparece brillante también.




Vamos a los dorsa, que es lo que me interesó la momento de la observación. IMAGE 2 muestra la intrincada red de dorsa que corren de norte a sur y de este a oeste al sur y al oeste. Son dorsa no muy escarpados, en los que no es fácil distinguir su componente superior, estrecho y escarpado, que nosotros llamamos “cresta”. En IMAGE 1 dibujamos solo una parte de los dorsa que se podían observar, son dorsa que corren de norte a sur (los dorsa que corren de este a oeste son muy díficiles de observar visualmente), y los marcamos con flechas en IMAGE 2. Las flechas 1 indican dos dorsa bastante prototípicos, que visualmente (IMAGE 1) se confundían en 1 solo. La cresta más evidente es la que se percibe como una zona brillante en ambas imágenes, aunque visualmente en IMAGE 1 la sombra del arco del dorsum se ensancha en la zona de la cresta, en IMAGE 2 está indicada por la flecha 1 inferior (la iluminación en IMAGE 2 es distinta). La flecha 2 indica un dorsum que casi se toca con el anterior en IMAGE 1, pero que en realidad sí se cruzan (IMAGE 2). En IMAGE 2 la zona en que dorsum 1 se cruza con dorsum 2 más iluminada, fácil es inferir que es una zona más elevada, lo que se confirma en IMAGE 1, visualmente esa zona de union entre ambos dorsa es más elevada porque proyecta una sombra más prominente y oscura (con iluminación opuesta a IMAGE 2). La flecha 3 indica el dorsum más interesante. Su arco (componente inferior de los dorsa, ancho y poco elevado) es muy prominente y parece ensancharse al este para englobar al brillante Lansberg E y a Lansberg F. Ese arco tendría entre unos 15 y 17 kilómetros de ancho, excediendo bastante el ancho promedio de los arcos. Y esa zona del arco es la que me pareció más interesante al momento de la observación. En IMAGE 2 el dorsum marcado con la flecha 3 aparece tan ancho como en IMAGE 2, pero también es cierto que parece haber una division entre Lansberg E y F y el dorsum que corre a la izquierda. Lansberg E (el crater más brillante) parece estar asentado sobre una altura de forma cónica muy similar a los 3 domos que se ven al sur de Lansberg D. ¿Es también un domo? IMAGE 3 fue obtenida del Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap, con el agregado de los trazados que trae el layer Map of Lunar Wrinkle Ridges. En esta imagen vemos que el dorsum registrado pasaría por el oeste de ambos cráteres. Sin embargo, si vemos el perfil de relieve de la zona, nos percatamos que la zona que dibujamos como un dorsum en IMAGE 1, cuyo margen oriental intercepta Lansberg E y F, es claramente el perfil de un de un dorsum: tiene 2 márgenes asimétricos, uno más escarpado (en este caso marcado con el círculo 2) y otro de pendiente más suave, y tiene un punto más alto (la cresta), en este caso marcada con el círculo 1. Ya en otras ocasiones me he percatado que el catálogo de dorsa del LRO Quickmap registra la línea que marca la dirección de cada dorsum. Es bastante evidente que Lansberg E es posterior al dorsum (por ser tan brillante) y probablemente Lansberg F también lo sea.

Respecto a Lansberg E, su brillo intrínseco y sus pequeños rayos brillantes no solamente se ven en IMAGE 1 y 2 sino también el LROC Quickmap (IMAGE 3), por lo que probablemente sea un crater con rayos brillantes.

 IMAGE 1

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: LANSBERG C

Date and time (UT) of observation: 2026-03-28 23.20-23.45 UT

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

IMAGE 2: Photographic Lunar Atlas for Moon Observers de Kwok C. Pau

IMAGE 3: Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap.