viernes, 31 de enero de 2025

EL MAPA DEL SUELO DE ARCHIMEDES EN 1880 Y AHORA: RAYOS BRILLANTES, CRATERLETS Y UN PEQUEÑO DORSUM


 

TRADUCCIÓN DEL TEXTO APARECIDO EN EL NÚMERO DE DICIEMBRE DE 2024 EN “THE LUNAR OBSERVER”

En la edición del mes pasado de nuestra revista apareció el dossier sobre Archimedes, Autolycus y Aristillus en la Sección Focus On, en la que se hacía referencia a que la uniformidad del suelo de Archimedes parece ser engañosa y sería un objetivo fascinante para una investigación, y al libro de Thomas Elger “The Moon”, en el que se refiere que a fines del siglo XIX era un tema fascinante: “Las características más notables en relación con esta formación son los conos de cráter, cráteres pequeños, fosas, manchas blancas y bandas claras que aparecen en el interior por lo demás liso. El Sr. T. P. Gray, F.K.A.S., de Bedford, quien, con una asiduidad digna de elogio, ha dedicado más de diez años al examen minucioso de estas características, el Sr. Stanley Williams y otros, han detectado cuatro conos de cráter en la mitad este del suelo, y unos cincuenta cráteres diminutos y manchas blancas, también probablemente respiraderos volcánicos, y una serie muy curiosa e interesante de rayas claras, que en su mayoría atraviesan la formación de este a oeste. Un poco al este del centro hay una zona oval oscura de unas 6 millas de ancho, y al suroeste de ésta hay otra, mucho más pequeña. Bajo ciertas condiciones de iluminación, las dos marcas brillantesprincipales pueden rastrearse sobre la pared oeste y a cierta distancia en la llanura más allá”.

Las particularidades de la apariencia del suelo de Archimedes se prestan para un análisis de los rayos brillantes que cruzan su suelo liso cubierto de lava (o al menos se lo ve liso con bastante aumento). Me pareció interesante, como asunto para una pequeña investigación comparativa entre las antiguas observaciones visuales y nuestras modernas imágenes fotográficas. Para eso necesitaba encontrar los autores citados por Elger. Por suerte pude encontrar online un resumen de las observaciones de T. P. Gray en The Astronomical Register en 1880 llamado “The crater Archimedes” (disponible en: https://ui.adsabs.harvard.edu/abs/1880AReg...18R.138G/abstract ), que está encabezado por el mapa que vemos en IMAGE 1, que según el autor es el fruto de 72 observaciones realizadas entre noviembre de 1879 y octubre de 1880, que son comparadas con las observaciones de otros observador (Mr. Knott) en 1860 y 1861. La comparación entre las observaciones de 1860/1861 y de 1879/1880 tiene como objetivo “el propósito de detectar cualquier cambio en la disposición de las marcas” (las citas son todas del texto de Gray). Por “marcas brillantes” o “bandas brillantes” Gray se refiere, en la terminología de la época, a lo que nosotros actualmente llamamos “rayos brillantes”. La búsqueda de cambios en la superficie lunar hoy nos suena extraño, no lo era tanto a finales del siglo XIX, época en que además se desconocía la verdadera naturaleza de las marcas brillantes que hoy sabemos que se corresponden con material eyectado en los impactos que crearon los cráteres más recientes (en el período copernicano). Típico del maravilloso clima de época, de estudios selenográficos amateurs sistemáticos, el estudio del que hablamos analiza comparativamente observaciones separadas 20 años entre sí: “aunque poco cambio, si es que hubo alguno, se detectó en los pequeños cráteres, hay una evidente alteración en las marcas brillantes”, ya veremos cuáles son estas alteraciones, a medida que comparemos las observaciones visuales reportadas en el texto de 1880 con las imágenes de Archimedes que nuestros amigos enviaron para componer la Sección Focus On del mes pasado.

Algunas aclaraciones antes de empezar la comparación. A IMAGE 1 le hemos agregado los puntos cardinales, según la moderna convención (Mare Crisium se encuentra en el limbo este), mientras que en el texto original se usa la antigua convención (que se usó hasta 1961, con Mare Crisium en el oeste), en las citas que de este texto utilizaremos la nomenclatura moderna Las imágenes fotográficas que utilizamos son las que se remitieron, como ya dijimos, para la Sección Focus On del mes pasado, al finalizar indicaremos la autoría y la ubicación en la edición de octubre 2024 de The Lunar Observer. Utilizaremos recortes de dichas imágenes, solamente la parte correspondiente a Archimedes, lo que deberá tenerse en cuenta: son imágenes que no se obtuvieron para registrar el suelo de Archimedes sino un campo mucho más amplio, por lo que al agrandar un detalle pequeño de una imagen más amplia, la resolución es menor. Es interesante como muestran un valor científico estas imágenes, incluso para propósitos distintos a los que tuvieron en mente los autores.


IMAGE 2 es una composición con 4 imágenes de Archimedes recortadas de imágenes enviadas a la Sección Focus On del mes pasado (modificamos un poco el contraste original de cada una para resaltar un poco más las zonas claras del interior del cráter). Como vemos en estas 4 panorámicas, el dibujo de las zonas brillantes parece ser más complicado que el esquema de IMAGE 1. Las características más evidentes son las dos franjas brillantes centrales, que corren de este a oeste. Visualmente recuerdo que con un pequeño telescopio como el mío (Maksutov-Cassegrain de 105 mm) dichas franjas se ven claramente agrandándose cerca de las paredes, especialmente cerca de la pared este.  

Ahora veamos una comparación entre la el mapa del artículo de Gray (IMAGE 1) y la IMAGE 3, que es una vieja imagen fotográfica nuestra y que parece ser bastante similar. Gray inicia su análisis desde la pared sur, con la “banda doble 5”, que no es muy evidente y que “solamente en pocas ocasiones se ha notado su apariencia doble”, en nuestra imagen solo con muchas ganas de verla podríamos identificarla. Siempre hacia el norte, nos encontramos con la “zona sur brillante. Número 1, casi siempre visible y que muestra poca variación, excepto que su extremo este parece generalmente doblarse bruscamente hacia el norte, y su extremo este ha sido ocupado por las rayas curvas 7 y 8”. La franja 1 es bastante más evidente. Lo que no alcanzo a distinguir en nuestra imagen fotográfica son las franjas brillantes 7 y 8 en el borde este, que tampoco eran tan evidentes en el siglo XIX, ya que solamente fueron observadas en las 3 ocasiones “cuando estos objetos dificultosos han sido visibles”. Entre las franjas 1 y 2, que corren de este a oeste, corre la franja 4 de sur a norte. Una vez más, solamente luego de ver el mapa de Grey podemos ubicar la zona allí indicada en la imagen moderna, se encontraría a la izquierda del número 4. Más hacia el norte encontramos “La zona brillante central, franja 2, es, quizás, la característica más interesante del suelo; al igual que la zona S., su extremo E. está muy curvado”. Esta franja central se ve bastante evidentemente, incluidas las dos zonas oscuras en su interior. Más hacia el sur, en el mapa de Gray, encontramos “la franja más estrecha 6, se han hecho dieciocho observaciones de ella, pero rara vez se ha visto el conjunto a primer intento; es un objeto débil y difícil de rastrear, especialmente la mitad oeste”. Bien, es muy difícil de ver, al punto que no estamos seguros de cual sería. En principio sería la línea que corre por arriba del número 6 y termina en el ovalo oscuro en el centro de la franja 2, aunque desde el número 6 parte una franja similar por lo estrecha y por su trazado, aunque parece ser más extensa, su ubicación podría coincidir con “la banda 9, una banda amplia y muy corta, vista en 5 ocasiones”, aunque no se parece en lo más mínimo. Por último, desde la pared norte, en el mapa de Gray surgen dos bandas muy delgadas, identificadas ambas como 3 (norte y sur): “la banda sur 3 es considerablemente más débil que las rayas 1 o 2… la raya norte 3 es más difícil”; quizás las franjas que indicamos con el número 3 serían las franjas norte.

Volviendo al tema de las variaciones, según el texto que citamos extensamente, entre las observaciones de Knott de 1860/1861 y las de Allison y Gray de 1879/1880 las diferencias serían las siguientes: “es evidente que la parte norte del suelo no presenta el mismo aspecto que en 1860. Parece haberse oscurecido (…) surge la pregunta de si este desvanecimiento de la zona brillante norte ha sido repentino o gradual; el siguiente extracto de “La Luna” del Sr. Neison, bajo el título de Arquímedes, parece indicar un período en el que esta franja estaba pasando de su aspecto brillante en 1860 a las marcas estrechas y tenues que son su aspecto actual”. Comparando con las imágenes del Focus On del mes pasado, sintetizadas en la IMAGE 2, no parecen corresponder con el esquema del mapa de Gray (IMAGE 1), incluso las zonas brillantes parecen ser más extensas que en el mapa de 1880. Es obvio que los rayos brillantes cambian, se oscurecen, pero es muy improbable que podamos distinguir el proceso en 20 años. El texto de Gray nada nos dice sobre la estandarización de las observaciones, no tenemos información sobre seeing, por ejemplo. Quizás hay un proceso de simplificación de las observaciones en la forma de un mapa, que luego condiciona las observaciones posteriores. Si bien las imágenes que forman la IMAGE 2 no parecen corresponder con el dibujo de IMAGE 1, la IMAGE 3 si parece ser bastante análoga. La observación de rayos brillantes sigue siendo tan necesaria como en 1880 y es muy difícil el mapeo exacto de las superficies brillantes.

Gray parece considerar como la cuestión más interesante del suelo de Archimedes la de las franjas brillantes, pero hay otras consideraciones sobre esta llanura basáltica limitada por las paredes de Archimedes. En el mapa de Grey aparecen, además de las 11 franjas brillantes que ya hemos analizado, “11 manchas, 6 de las cuales han sido observadas como conos de cráter”, hoy llamaríamos craterlets a los conos de cráter. Obviamente, muchas veces se trata de una cuestión de resolución: una mancha blanca con más resolución termina siendo un craterlet. La comparación que hacemos (IMAGE 4) con una de las panorámicas incluidas en IMAGE 2 muestra, obviamente, muchos más craterlets en la imagen moderna. Resaltamos dos ejemplos de “zonas blancas”. La flecha de la derecha muestra lo que parece ser la zona blanca “l” en el mapa de Gray, una mancha difusa que, sin embargo, parece ser un craterlet: “a veces brumosas y mal definida, a veces brillante y definida”; la flecha de la izquierda de lo que parece sin duda una mancha brillante, indica en el mapa como “a”: “una pequeña mancha blanca oval”.    

Por último, hay un tipo de accidente selenográfico que se les escapó a Gray y otros observadores del siglo XIX: el pequeño dorsum central. Hay otros cráteres con suelos  extensos cubiertos de lava que presentan wrinkle ridges (como Grimaldi), y Archimedes también los tiene, aunque son endiabladamente difíciles de observar. En el artículo de la Sección Focus On del mes pasado hice referencia a lo que parecía ser una cadena de cráteres en el centro de Archimedes, con más tiempo para revisar las imágenes me percaté de mi error: se trata de un minúsculo dorsum, cuya estructurada está formada por 4 segmentos que corren “en escalera”. Es interesante, obviamente, porque es un ejemplo de dorsum pequeño: en vez de un arco único con crestas en su parte superior, pequeños arcos que tienen la misma estructura que tendrían las crestas, en este caso “en escalera” (la otra forma posible es la cresta corriendo por uno de los márgenes del arco). En IMAGE 5 vemos, a la izquierda, el dorsum (que podemos ver por la iluminación oblicua) y a la derecha los dorsa registrados por el Map of Lunar Wrinkle Ridges del  Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap. Los otros 3, cerca de las paredes, deben ser bastante más difíciles de observar, aunque se pueden discernir los 2 cercanos a la pared norte.

Quisiera cerrar con un homenaje al espíritu de los selenógrafos del siglo XIX, que llevaron su amor por la Luna hasta lograr resultados que aumentaron significativamente nuestros conocimientos de nuestro satélite, reproduciendo las palabras finales del texto que tanto hemos citado: “Para concluir, me permito pedir a aquellos señores interesados ​​en el estudio de los rayos de luz que observen, aunque sea de vez en cuando, esta interesantísima formación. Se ha iniciado una nueva serie de observaciones con un mayor número de observadores e instrumentos, con lo que esperamos obtener nuevos conocimientos sobre las marcas de Arquímedes”. Nosotros, caballeros del siglo XXI, seguimos en la búsqueda.

IMAGE 1: Gray, 1880.

IMAGE 2: The Lunar Observer, November 2024:  A:  Rik Hill Image 35, page 53 . B: Ken Vaughan  Image 38, page 57. C: Félix León Image 28, page 49. D: David Teske Image 24, page 47.

IMAGE 3: The Lunar Observer, November 2024, Alberto Anunziato Image 37, page 55.

IMAGE 4: Left: Gray, 1880. Right: The Lunar Observer, November 2024, Ken Vaughan  Image 38, page 57.

lunes, 27 de enero de 2025

NÚMERO ESPECIAL DE "EL MENSAJERO DE LA LUNA": CRÁTER ANAXAGORAS


 

Amigos de la Sociedad Lunar Argentina;

Compartimos el número 48 de nuestra revista, que es un dossier especial con las contribuciones que se hicieron para la Sección Focus On del mes de enero 2025 en la revista The Lunar Observer, relacionada con el cráter Anaxagoras:

Link para ver y/o descargar:

https://drive.google.com/file/d/1h_s-TcsjG3PSALaFxTlePCfrfyn4AqJT/view?usp=sharing

domingo, 26 de enero de 2025

LA LUNA DESDE FORMOSA

 Una vez más, uno de nuestros observadores más destacados, Raúl Roberto Podestá, envía sus estupendas imágenes para nuestros programas de observación desde el Observatorio Nova Persei II (Formosa, Argentina):








lunes, 20 de enero de 2025

DOS EJEMPLOS DE DORSA EN MARE SERENITATIS



 

DOS EJEMPLOS DE DORSA EN MARE SERENITATIS

TRADUCCIÓN DEL TEXTO APARECIDO EN LA EDICIÓN DE ENERO 2025 DE THE LUNAR OBSERVER

En la noche del 7 de diciembre la iluminación era ideal para observar la intrincada red de dorsa que cruzan en todas las direcciones Mare Serenitatis cerca del terminador. El dorsum más impresionante es sin dudas Dorsa Smirnov (al cual le dedicamos una sección Focus On no hace mucho), y esa espectacularidad opaca los dos dorsa paralelos hacia el oeste: Dorsum Azara y, sobre todo, el dorsum que atraviesa Bessel (que analizamos topográficamente en un número anterior de TLO). Este último se veía espectacular en su majestuosa complejidad, pero me sentía cansado y me pareció que la tarea de registrar sus distintas zonas era demasiado. Me arrepiento de no haberlo dibujado y me propongo ahondar en la estructura de este dorsum en el futuro. Lo cierto es que elegí “una hermana menor”, menos espectacular y más sencilla. El dorsum, también innominado, que aparece en la IMAGEN 1 es el que marcamos en IMAGEN 2 (extraída del Atlas de Antonin Rükl, Chart 24). Me atrajo la grácil levedad del dorsum, que se veía no muy elevado, pero con gran definición. Como sucede en la observación visual de estas pequeñas elevaciones (al menos con telescopios pequeños como el mío), la visión detrás del ocular es más simplificada, tendemos a ver como una sola estructura lo que con más resolución es una estructura compleja de varios segmentos. Parece tener una cresta que corre por el margen sur y que se veía como sin interrupciones, una muy poco brillante banda delgada sobre el borde del arco. Recordemos que los dos elementos topográficos de un dorsum son el inferior, el arco, poco elevado y ancho, con pendientes que suelen ser desiguales: una suave y la otra escarpada, y el superior, la cresta, que es muy fina y mucho más alta y escarpada. La cresta corre por encima del arco en dos posibiles maneras: sobre una de sus pendientes (muchas veces alternando segmentos que corren por pendientes alternas) o en forma de escalera (perpendicular al arco), como segmentos paralelos. Es mucho más fácil para el observador visual distinguir la cresta (un elemento muy estrecho y por ende dificultoso de ver) cuando corre sobre uno de los márgenes. Cuando la cresta corre sobre los márgenes muchas veces suma su altura a la altura del margen más empinado del arco y, además, su sombra se proyecta hacia el exterior, ayudando a la observación. Muy pocas veces he podido observar visualmente detalles de la cresta (que a veces pueden ser captados fotográficamente), generalmente la cresta se percibe como una zona brillante, iluminada por los rayos oblicuos del amanecer o anochecer lunar (los dorsa desaparecen para nosotros con iluminación frontal). En el caso de la IMAGEN 1 la cresta presenta una zona mucho más alta, que visualmente se observa más brillante y proyectando sombra no solamente hacia el exterior (y esta sombra es mucho más pronunciada que la que proyecta el resto de la cresta, más baja) sino también hacia el interior, es decir, hacia la superficie del arco. Es interesante comparar las sombras: la del margen sur, por donde pasa la cresta, una sombra bastante oscura (signo de altura) que se ensancha notoriamente dibujando la forma de la parte más alta de la cresta. Pocas veces se ven sombras en ambos márgenes del arco, como es el caso de la IMAGEN 1, la del margen norte es mucho menos oscura y más sutil, pero el hecho de que se vea puede ser indicio de que ese margen del arco es bastante empinado.


El dorsum de la IMAGEN 1 pertenece al sistema de dorsa concéntricos al centro de Mare Serenitatis, perteneciente al anillo más interior de la cuenca, el de la IMAGEN 3 es un dorsum radial al centro, quizás por ello es muy distinto. Se encuentra en el margen norte, al oeste de Luther, en el borde de las tierras escarpadas al sur de Luther H. Si no fuera porque se encuentra en el catálogo de wrinkle ridges del LROC Quickmap no sería fácil decidir, dada su forma extraña, que se hace más precisa (obviamente) en la imagen fotográfica (IMAGEN 4), que es un detalle de la página 245 (margen inferior izquierdo) del Volume 1 del Photographic Lunar Atlas for Moon Observers de Kwok Pau. Como dijimos anteriormente, la observación visual de dorsa tiende a simplificar la estructura, por lo que en la IMAGEN 3 la zona central podría ser un ensanche enorme del arco, pero la más precisa IMAGEN 4 muestra lo que podría ser dos segmentos de arco unidos por una zona elevada. De norte a sur, nos encontramos un segmento de arco con una sombra muy densa y gruesa en el margen este, mientras que la cresta pasa por el margen oeste, en la IMAGEN 3 vemos como zonas brillantes dos segmentos de cresta, que en la IMAGEN 4 vemos completa. Luego sigue, hacia el sur, está esa zona central, quizás demasiado ancha para ser un arco. Visualmente, en la IMAGEN 3, vemos que en el codo que apunta hacia el oeste hay una zona brillante en cuyo centro había un punto muy brillante (en principio, mayor brillo mayor altura). En IMAGEN 4 vemos que ese punto brillante es un pico que proyecta la típica sombra triangular de una pequeña elevación. ¿De qué se trata? ¿Relieve sumergido que aflora o bien una cresta súper alta? Podría ser esta última opción, ya que coincide con la línea de la cresta más hacia al norte. Luego de ese codo, el segmento hacia el sur es más típico: la cresta ocupa el margen oeste y la sombra hacia el este una sombra muy oscura y ancha. Más al sur el dorsum se curva hacia el oeste y va perdiendo altura (visualmente no se ven ni crestas ni sombras) y parecía haber una especie de cráter fantasma, que en realidad vemos que es un entrecruzamiento de segmentos en IMAGEN 4.

Para concluir, es interesante notar la extraordinaria diversidad de los dorsa, lo que amerita un intento de catalogación, lo que sería muy difícil, porque son miles alrededor de la Luna.

IMAGE 1:

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: DORSUM NEAR BESSEL.

Date and time (UT) of observation: 2024-12-07-00.10-00.30.

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

IMAGE 2:

“Atlas of the Moon”, Chart 24, Antonin Rükl.

IMAGE 3:

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: DORSUM WEST OF LUTHER.

Date and time (UT) of observation: 2024-12-07-00.30.-00.50

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

IMAGE 4:

“Photographic Lunar Atlas for Moon Observers”, Volume 1, page 245, Kwok Pau

viernes, 17 de enero de 2025

LA LUNA DESDE POPAYÁN

 Desde la ciudad colombiana de Popayán, uno de nuestros más destacados observadores lunares, Jairo Andrés Chavez Estupiñán, sigue colaborando con sus observaciones:





viernes, 27 de diciembre de 2024

Breves conceptos sobre la coloración de la Luna

 Por Esteban J. Andrada

La tradición de asignar nombres a las lunas llenas a lo largo del año ha enriquecido la cultura en general, pero también ha generado cierta confusión. 

Un ejemplo de ello es la denominada Luna Rosa, que ha llevado a muchos a preguntarse si nuestro satélite natural adquiere realmente una tonalidad rosada. Tiene su origen en las culturas indígenas de América del Norte, quienes asociaban la primera luna llena de la primavera con el florecimiento de las flores silvestres Phlox, de color rosa. Esta conexión entre la naturaleza y los eventos celestes era fundamental en sus calendarios y creencias.

También es muy como escuchar el término "luna azul" de vez en cuando. Simplemente es un término cultural, no de origen científico. Se refiere a la segunda luna llena en un mismo mes calendario, en ocasiones, la Luna puede adquirir un tono ligeramente azulado debido a la presencia de partículas de humo o ceniza volcánica en la atmósfera.

¿Por qué la Luna no se vuelve rosa?

A pesar de su nombre poético, la Luna Rosa no experimenta ningún cambio en su coloración. El término rosa es simplemente una designación cultural, sin base científica. La apariencia de la Luna, generalmente blanca o grisácea, tiene una coloración que está condicionada por la cantidad de luz solar que refleja y de las condiciones atmosféricas de la Tierra.


Durante un eclipse total de Luna, la Tierra proyecta una sombra sobre nuestro satélite. Sin embargo, esta sombra no es completamente oscura, sino que adquiere un tono rojizo. Esta interacción entre la luz solar, la atmósfera terrestre y la superficie lunar se puede observar durante la "totalidad" del eclipse

 

¿Cuándo la Luna puede parecer de otro color?

Si bien la Luna no cambia de color, existen algunas circunstancias atmosféricas que pueden hacer que se vea más rojiza o anaranjada.

Eclipse total de Luna: Durante eclipses lunares totales, la atmósfera terrestre filtra la luz solar, permitiendo que solo las longitudes de onda más largas (rojas) alcancen la Luna.

Humo y polvo en suspensión: La contaminación atmosférica, el humo o las partículas de polvo en suspensión pueden dispersar la luz azul, haciendo que la Luna se vea anaranjada rojiza, o amarronada.

Como podemos ver, los factores atmosféricos influyen en gran medida. La dispersión de la luz por partículas en la atmósfera, y el polvo, humo o gotas de agua pueden hacer que la Luna se vea más rojiza, anaranjada o incluso azulada, dependiendo de la longitud de onda de la luz que se disperse. Pero ese no es el único motivo. 

La altura de la Luna en el cielo

Cuando la Luna está cerca del horizonte, su luz atraviesa una mayor cantidad de atmósfera terrestre. Esta capa de aire actúa como un prisma, dispersando la luz azul y dejando pasar principalmente las longitudes de onda más largas (rojo, naranja y amarillo). Esto hace que la Luna se vea más rojiza o anaranjada, especialmente durante el amanecer o el atardecer. 

A medida que la Luna asciende en el cielo y se acerca al cenit (el punto más alto), su luz atraviesa una menor cantidad de atmósfera. Por lo tanto, la dispersión de la luz es menor y la Luna se ve más blanca o grisácea. Son un claro ejemplo de cómo la atmósfera terrestre puede cambiar drásticamente el color de la Luna, tiñéndola de un intenso rojo cobrizo.

Por último, la percepción del color también puede variar de una persona a otra y depender de las condiciones de observación, como la contaminación lumínica o la adaptación de nuestros ojos a la oscuridad.

Breve guía para buscar una Luna colorida

La Luna tiene una superficie grisácea, pero la percepción de su color desde la Tierra varía debido a la interacción de la luz solar con nuestra atmósfera. Existen tres momentos dados en donde la Luna cambia de color. No tiene ningún origen místico. En realidad, el secreto se encuentra en la luz y no en la superficie lunar.



 


viernes, 20 de diciembre de 2024

NUEVOS NÚMEROS DEL MENSAJERO DE LA LUNA

 

Amigos de la Sociedad Lunar Argentina;

Compartimos dos nuevos número de “El Mensajero de la Luna”, la revista de la Sociedad Lunar Argentina y la Sección Lunar de la Liga Iberoamericana de Astronomía.

En el número 46 podrán encontrar las distintas secciones de nuestra revista: la Galería Lunar, con las últimas imágenes de nuestros miembros;  en Crónicas Lunares contamos algunas curiosidades sobre la misión del rover automatizado soviético Lunokhod 2, en Selenología tenemos un artículo de Alberto Anunziato sobre una curiosa formación topográfica en Mare Crisium, descubierta en el siglo XVIII por Von Schröeter y que todavía no está bien estudiada, y otro de Marcelo Mojica sobre Mare Vaporum y la observación lunar en general; en Traducciones traemos un texto de candente actualidad: el programa de astronomía ciudadana PRO-AM propuesto por Anthony Cook (director de la Sección Lunar de la British Astronomical Association) para monitoriar impactos de meteoros en la Luna en colaboración con la futura misión europea Lumio, y  cerramos con poesía lunar de Omar Khayam. El número 47 es un nuevo número especial, con las contribuciones que se hicieron para la Sección Focus On del mes de noviembre 2024 en la revista The Lunar Observer, relacionadas con Archimedes, Aristillus y Autolycus, un trío de cráteres espectaculares muy cercanos entre sí. ¡Ojalá los disfruten!

Link para ver y/o descargar:

46:

https://drive.google.com/file/d/1YmCAdVLB0V3iam6SVLbJRM72BOgNYJXa/view?usp=sharing

47 (especial Archimedes, Autolycus y Aristillus):

https://drive.google.com/file/d/1h0NHxVopHymqS7fGdqDhk7W_FJWXq5ih/view?usp=sharing

 


lunes, 9 de diciembre de 2024

LA LUNA DESDE FORMOSA

 Estas estupendas imágenes fueron enviadas por uno de nuestros principales observadores, Raúl Roberto Podestá, desde el Observatorio Nova Persei II de Formosa, Argentina, disfruten:











viernes, 6 de diciembre de 2024

ALGUNOS DETALLES EN LAS PAREDES DEL CRÁTER MAZINUS


 

Traducción del texto aparecido en diciembre 2024 de The Lunar Observer

Usualmente los cráteres son demasiado complejos para mi escasa habilidad como dibujante. Puedo registrar aspectos importantes pero el resultado total no es muy atrayente. El cráter Manzinus, en cuarto creciente y cerca del terminador, sin embargo, me pareció digno de ser registrado por su apariencia. Manzinus es un cráter importante (88 kms de diámetro), pero que por su ubicación en las tierras altas cercanas al polo sur se encuentra muy opacado, perdido entre tantos cráteres similares, tan derruidos que parecen terriblemente parecidos: sin picos centrales, sin terrazas en sus paredes y sin rastros de mantos de eyección. Parece un panorama aburrido, pero en la medida que aguzamos la vista (como siempre, en la observación astronómica) encontramos detalles interesantes. En el caso de Mazinus lo que llamó mi atención fue que las paredes parecían tener “bandas”. Obviamente, con poco que se sepa de la Luna podemos deducir que un cráter tan antiguo como Mazinus no debería tener bandas oscuras (el ejemplo más famoso es el “joven” Aristarchus). En realidad se trataba de irregularidades en las paredes oeste y sur, en que las zonas brillantes debían ser zonas más elevadas o salientes.

Sin dudas lo más interesante eran las paredes oeste y sur, en la pared oeste se veía como una especie de hondanada rodeada por zonas brillantes, luego de un tiempo esa hondanada (que parecía la entrada a una cueva) se fue precisando como una zona redonda oscura, como un cráter, aunque sus bordes no eran brillantes sino manchas irregulares blanquecinas. Ese cráter es Manzinus J (12 kms de diámetro) y probablemente las zonas brillantes a su alrededor son el relieve levantado, sin borde, y el cráter es muy profundo (por eso se ve como una mancha redonda). En la pared sur también parecía haber una entrada a una cueva, con una sombra irregular que parecía introducirse, aguzando la vista se notaba que era un muy antiguo cráter que cortaba la pared y que hoy no es más que un semicículo. Se trata de Manzinus S (de 11 kms de diámetro).

Peter Grego en “The Moon and how to observe it”  se regiere al “noticeably convex floor” of Mazinus, yo no pude observar esta característica. A 154 aumentos no se veía ningún detalle en el suelo, solo las paredes eran interesantes.

Este cráter, aparentemente anodino, merece una mirada más profunda, lo que seguramente haré, buscando detallesde las paredes oeste y sur en  imágenes fotográficas, para repetir una segunda observación visual más provechosa.

 

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: MAZINUS.

Date and time (UT) of observation: 2024-11-09-01.35-02.05.

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

viernes, 22 de noviembre de 2024

DORSA ALREDEDOR DE LAPLACE F

 

 Traducción del texto aparecido en la edición de noviembre 2024 de The Lunar Observer

Es increíble cómo cambia la superficie de la Luna con los cambios de iluminación. Ya sé, estoy diciendo una verdad obvia que ya conocen. Pero igualmente sigue siendo un hecho asombroso, cómo cambia la perspectiva y cómo percibimos las zonas de los maria como un espejo oscuro de lava y a la noche siguiente vemos un fugaz paisaje montañoso. El caso de Sinus Iridum es paradigmático, tanto la bahía como sus alrededores parecen un océano oscuro y sin embargo está repleto de pequeñas elevaciones, como las que intentamos reportar en IMAGE 1, en la que se ven los alrededores de Laplace F (6 kms de diámetro), al este de Sinus Iridum y al sur de Montes Recti. Se trata de dos dorsa que parecen abrazar a Laplace F.  Uno más bajo, el que se encuentra al este del cráter, en el que se percibe una zona más elevada (la cresta), que parece correr por el centro del arco (el componente inferior, más bajo y ancho, de los dorsa), mientras que el corre de oeste a este (al norte) se percibe como más alto, con una cresta bastante pronunciada que corre por la pendiente norte. Esta cresta se veía elevada al momento de la observación, no solamente por su brillo, sino porque la sombra del arco hacia el norte se ensanchaba en la parte de dicha cresta (como si se sumaran las sombras de arco y cresta). Más hacia el este, en la zona en que ambos dorsa parecen tocarse, hay una cresta, también bastante pronunciada, que proyecta una pequeña sombra en el interior del arco (una característica no muy común de observar con mi pequeño telescopio). Como de costumbre, fui a testear la precisión de mi observación con el Photographic Lunar Atlas for Moon Observers”, de Kwok Pau. No pude encontrar ambos dorsa completos, pero sí encontré una imagen en la página 263 del Volúmen 2, cuyo recorte es la IMAGE 2. En IMAGE 2 falta la parte sur del dorsum al este de Laplace F. La comparación resulta interesante para testear la observación visual. Ambos dorsa parecen mucho más curvos visualmente, lo que ya sabía de observaciones anteriores. El dorsum al este de Laplace en IMAGE 2 presenta una cresta no muy alta que yo no alcancé a observar. En IMAGE 1 el dorsum al norte aparece con una estructura simplificada, como un arco ancho brillante en el que destacan dos segmentos de crestas, mientras que en IMAGE 2 se muestra como realmente es, con una estructura más compleja con varias crestas bastante altas. Marqué con los números 1 y 2 en IMAGE 2 lo que serían las crestas que aparecen en IMAGE 1, las más brillantes en principio (ya que se distinguen visualmente). La 1 es la más prominente en IMAGE 2 y se corresponde con la cresta que en IMAGE 1 dibujamos sobre la pendiente norte, la 2 sería por su orientación interna en el arco, la que aparece más al este en IMAGE 1. Una última consideración. En una excelente imagen como la del Atlas de Kwok Pau, se observa que ambos dorsa tienen una topografía bastante distinta. El que corre de norte a sur es más sinuoso, con laderas más suaves y crestas no tan empinadas, el que corre de este a oeste presenta un arco estrecho y pluralidad de crestas muy prominentes, como una cordillera. ¿Responderán estas diferencias a causas geológicas?



IMAGE 1:

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: LAPLACE D.

Date and time (UT) of observation: 2024-10-11-23.50-00.05.

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

IMAGE 2:

“Photographic Lunar Atlas for Moon Observers” by Kwok Pau


viernes, 15 de noviembre de 2024

EL CUERNO BRILLANTE DE SCHRÖETER EN MARE CRISIUM


 

Traducción del texto aparecido en la edición de octubre de “The Lunar Observer”

Como observador visual de la Luna tengo una enorme admiración por todos los selenógrafos visuales del pasado. Me fascina la aventura de la observación remota que cimenta la cartografía lunar. Y dentro de esos grandes astrónomos y aventureros Johan Hyeronimus Schröeter ocupa un lugar especial. Como aventurero, su historia de vida es increíble, su aventura consistió en dedicar toda su vida a la observación y cartografía lunar, con enormes resultados, mientras se ganaba la vida como funcionario del gobierno, además de montar su Observario de Lilienthal, en su Sajonia natal. Schröeter ocupa un lugar preminente dentro de los grandes selenógrafos del siglo XVIII porque cambió la orientación de los estudios lunares, al estudiar detalladamente zonas acotadas de la cara visible, mientras que el enfoque hasta el momento (fines del siglo XVIII) era el estudio de la totalidad del mapa lunar. Hay que decir que hay precursores, como Bianchini, en la confección de mapas detallados de zonas específicas, pero Schröeter fue el primero que lo hizo sistemáticamente, permitiendo el descubrimiento de características selenográficas que eran pasadas por alto (o no registradas) por selenógrafos anteriores como los dorsa.

Se critica comúnmente a Johan Schroetër por dos motivos: su creencia en la posibilidad de vida en la Luna y su poca habilidad como dibujante. Personalmente, creo que la primera crítica es intrascendente: las observaciones de Schröeter no están influenciadas por una creencia que no era tan excéntrica en su época. La segunda podría ser un poco injusta (nadie tiene la culpa de no tener buena mano para el dibujo) y un poco justa, ya que sus dibujos tienden a la simplificación y a la falta de detalles, así como las proporciones a veces parecen extrañas. Esta última apreciación es la que condicionaba mi juicio al momento de observar el dibujo de Mare Crisium (IMAGE 1) que pertenece a su obra lunar más famosas, los Fragmentos Selenográficos. Me intrigaba esa zona brillante con forma de cuerno. No recordaba haberla visto ni visualmente ni en fotografías. Por eso el día 7 de septiembre, entre las 22.30 y las 22.50 UT en cuarto creciente (colongitud 328.8, 21% iluminación) la busqué en Mare Crisium. Efectivamente, se veía, aunque muy, pero muy tenue. Eso sí, el cuerno parecía salir del promontorio que se adentra en Mare Crisium, al noroeste de Condorcet, mientras que en la IMAGE 1 se encuentra al oeste de dicho promontorio. Realicé un sketch de la ubicación del “Cuerno de Schröeter”, pero no lo presento aquí, porque lo pude localizar en imágenes que miembros de la Sociedad Lunar Argentina remitieron hace más de dos años para el dossier sobre Mare Crisium que fue la sección Focus On de enero 2022. En IMAGE 2 marcamos la zona con una flecha, aunque visualmente parece ser más ancha. En IMAGE 3 se ve mejor por la perspectiva esta zona con forma de cuerno. El mapa de Schröeter no depende de la iluminación, ya que se ven detalles en la orilla oeste que no se ven visualmente cuando Mare Crisium está completamente iluminado. Pero la zona que Schröeter marcó con una “G” si se ve con iluminación frontal cuando los detalles de relieve en el interior no se ven. Por desgracia solamente se consigue, no muy fácilmente, el libro de Schröeter en la web en alemán (que no sé leer), y además el alemán de Schröeter no solamente es de hace más de 200 años sino también famoso por su oscuridad, por lo que pasar el texto por un traductor automático no es una opción. Lamentablemente no sabemos cuáles son las referencias textuales a esta imagen, particularmente la zona con forma de cuervo anotada como “g”.






Al día siguiente, 8 de septiembre entre las 23.15 y 23.20 (colongitud 341.0) se veía bastante mejor (IMAGE 4) con sus bordes más marcados, con lo que parece ser sombra en el borde oeste y un tono ligeramente más oscuro en el borde este. Es el panorama que ilustra la IMAGE 5, en la que marcamos los bordes con flechas. Es una zona de relieve particular, podría ser un dorsum. En la IMAGE 6 marqué el borde de esta zona. ¿Es o no es un dorsum? El catálogo de wrinkle ridges en la zona indica varios segmentos pequeños (IMAGE 7) que podrían ser, pero no hay ninguno que coincida con la marcada en IMAGE  6. Los dos segmentos más largos corresponden a Dorsa Tetyaev al norte y Dorsa Harker al sur, cuyo relieve (típico de los dorsa) se ve claramente en IMAGE 8 con iluminación oblicua, mientras que en el centro nuestra zona parece una zona de un brillo tenue. El relieve que vemos a la derecha de IMAGE 7 tampoco ayuda mucho. En principio, según el catálogo de wrinkle ridges del LROC Quickmap, Dorsa Tetyaev y Harker parecen unirse en la zona donde estaría el “cuerno”, aunque esta zona intermedia no parece tener un relieve tan escarpado, hacia el interior de Mare Crisium el relieve baja mucho (es un mare profundo), pero hacia el este no parece haber cambios profundos de relieve. Tampoco hay un segmento de dorsum en IMAGE 7 que se curve hacia el oeste, hacia el interior de Crisium.





En resumen, la zona es un misterio visual: ¿Por qué la vemos así? Lo cierto es que, si bien su contorno es ligeramente distinto y probablemente no es tan conspicuo como en su mapa, Schröeter marcó una zona que visualmente parece ser un “cuerno brillante”, comprobable en las fotografías de la zona. ¿Es una combinación de relieve escarpado, en su borde interior oeste, formado por segmentos de dorsa, y material brillante en el este, donde no hay relieve conspicuo que justifique su apariencia? No parece probable, ya que parece verse incluso mejor con iluminación oblicua cerca del terminador. Otro misterio observacional lunar.

IMAGE 1: Selenotopographische Fragmente zur genauern Kenntniss der Mondfläche"

IMAGE 2:

Name and location of observer: Sergio Babino (Montevideo, Uruguay).

Name of feature: MARE CRISIUM.

Date and time (UT) of observation: 04-30-2020 00:16

Size and type of telescope used: 203 mm. catadrioptic.

Filter (if used): None.

Medium employed (for photos and electronic images): ZWO 174 mm.

IMAGE 3

Name and location of observer: Francisco Alsina Cardinalli (Oro Verde, Argentina).

Name of feature: Mare Crisium.

Date and time (UT) of observation: 01-16-2016-00:28.

Size and type of telescope used: 250 mm. Schmidt-Cassegrain (Meade LX 200).

Magnification (for sketches): None.
Filter (if used) : None.
Medium employed (for photos and electronic images): Canon Eos Digital Rebel XS.

IMAGE 4:

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: MARE CRISIUM.

Date and time (UT) of observation: 2024-09-08-23.15-23.20.

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X

IMAGE 5:

Name and location of observer: Jesús Piñeiro (San Antonio de los Altos, Venezuela).

Name of feature: MARE CRISIUM.

Date and time (UT) of observation: 11-08-2021-22:20.

Size and type of telescope used: 90 mm. Maksutov-Cassegrain.

Filter: ASTRONOMIK L2 UV-IR 2"

Medium employed (for photos and electronic images): ZWO ASI 462MC

IMAGE 6:

Name and location of observer: Desiré Godoy (Oro Verde, Argentina).

Name of feature: Promontorium Agarum.

Date and time (UT) of observation: 12-12-2016-00:09.

Filter: Astronomik ProPlanet 742 IR-pass.

Size and type of telescope used: 200 mm. reflector (Meade Starfinder 8).

IMAGE 7: Lunar Reconnaissance Orbiter Quickmap

IMAGE 8:

Name and location of observer: Richard Martin (Canelones, Uruguay).

Name of feature: MARE CRISIUM.

Date and time (UT) of observation: 12-06-2021 23:37

Size and type of telescope used: Reflector 130 mm.

Filter (if used): None.

Medium employed (for photos and electronic images): ZWO ASI 120 mm.