viernes, 26 de septiembre de 2025

La posible “Linné Catena” en el Mare Serenitatis

 (Marcelo Mojica – Club de astronomía Icarus)

 Introducción

La Luna, nuestra compañera celeste eterna, guarda aún secretos que no terminamos de desentrañar. Aunque se ha cartografiado con exquisita precisión gracias a sondas espaciales, telescopios y misiones tripuladas, el satélite terrestre sigue ofreciendo enigmas y curiosidades. Entre ellos, se encuentra la aparente alineación de un grupo de pequeños cráteres en el Mare Serenitatis, cerca del cráter Linné, uno de los más famosos y enigmáticos de la superficie lunar.

Esta alineación está formada por los cráteres satélite Linné A, Linné B, Linné F, Linné G y, según algunas observaciones, también Linné H, los cuales parecen dibujar una línea en la superficie basaltizada del Mare Serenitatis. El fenómeno, de confirmarse, podría describirse como una cadena de cráteres, lo que nos llevaría a pensar en la existencia de una posible “Linné Catena”. [1]

Las catenae lunares suelen estar formadas por impactos secundarios o colapsos estructurales ligados a fallas, y están oficialmente reconocidas por la Unión Astronómica Internacional (IAU). Sin embargo, hasta hoy, ninguna cartografía oficial designa a estos cráteres como parte de una catena. De ahí el interés de explorarlos, describirlos y discutir si es plausible considerarlos bajo esa categoría.

En este artículo, analizaremos la historia y características del cráter Linné, repasaremos datos sobre los cráteres satélite que podrían integrar la hipotética catena, y reflexionaremos sobre las limitaciones de la geometría esférica de la Luna en la percepción de alineamientos. Finalmente, discutiremos si este grupo de cráteres merece o no el nombre de “Linné Catena”.

El cráter Linné: historia y enigma

El cráter Linné es un cráter relativamente joven y pequeño, situado en el Mare Serenitatis. Su diámetro es de aproximadamente 2,2 kilómetros y su profundidad cercana a los 500 metros, lo que lo convierte en un ejemplo casi perfecto de un cráter de impacto simple. Sus paredes son empinadas y su interior presenta una forma en “cuenco”, con taludes que se inclinan hacia un fondo reducido. [1]

Lo que lo hace tan especial no es solo su morfología, sino también la historia ligada a su observación. En el siglo XIX, el cráter Linné fue protagonista de una de las mayores controversias en la cartografía lunar. Astrónomos como Johann Friedrich Julius Schmidt afirmaron en 1866 que Linné había cambiado drásticamente de tamaño y aspecto: de ser un cráter de unos 8 km de diámetro, visible fácilmente, había pasado a ser un punto blanco brillante apenas perceptible. Este supuesto “cambio” generó debates apasionados sobre si la Luna podía estar geológicamente activa.

Hoy sabemos que aquello fue una combinación de errores de observación debidos a la resolución de los telescopios de la época y a los fuertes contrastes de iluminación en la región. Linné nunca desapareció ni cambió de forma: siempre fue pequeño, brillante y joven. Sin embargo, esta anécdota lo convirtió en un objeto de fascinación para los observadores y en un caso emblemático dentro de la historia de la selenografía.

Actualmente, las imágenes de la Lunar Reconnaissance Orbiter Camera (LROC) confirman la frescura del cráter, cuyos eyecta destacan en la superficie oscura del Serenitatis, proyectando un halo claro que resalta especialmente en fase creciente.

 

Los satélites de Linné

Alrededor de Linné se distribuyen varios cráteres más pequeños, conocidos como sus satélites. De acuerdo a la nomenclatura IAU, se identifican con letras mayúsculas asociadas al nombre principal. Entre ellos, los que nos interesan para la hipótesis de la “Linné Catena” son A, B, F, G y H.

Linné A

  • Ubicación: al suroeste de Linné.
  • Diámetro aproximado: 1,5 km.
  • Características: Es un pequeño cráter simple, con forma cuenco, bordes definidos y un interior poco erosionado. Su morfología sugiere también cierta juventud relativa, aunque menos fresca que Linné principal. [1]

Linné B

  • Ubicación: al noroeste de Linné.
  • Diámetro aproximado: 2 km.
  • Características: Tiene bordes ligeramente más desgastados que A, y su eyecta no es tan evidente. Sin embargo, mantiene una forma definida, con laderas que descienden suavemente hacia un fondo plano. [1]

Linné F

  • Ubicación: algo más hacia el oeste.
  • Diámetro aproximado: 1 km.
  • Características: Es de los más pequeños del grupo. Presenta un contorno casi circular, con taludes poco abruptos. Debido a su tamaño reducido, se observa mejor con telescopios medianos bajo iluminación rasante. [1]

Linné G

  • Ubicación: al norte-noroeste.
  • Diámetro aproximado: 1,2 km.
  • Características: Su perfil es algo irregular, probablemente por la superposición de microimpactos. Aun así, se reconoce como parte de la secuencia de pequeños cráteres que parecen seguir una orientación lineal. [1]

Linné H

  • Ubicación: algo desplazado respecto a la alineación principal, al norte.
  • Diámetro aproximado: 1,3 km.
  • Características: Su inclusión en la posible cadena es debatible, pero algunos observadores lo consideran parte del patrón lineal. [1]

Estos cinco cráteres satélites, junto con el Linné principal, conforman un microcosmos geológico en el Mare Serenitatis. Lo llamativo es que, vistos en mapas y fotografías, los satélites A, B, F y G parecen dibujar una línea, una alineación que, al ojo humano, evoca una cadena de cráteres.



Fig.1.- Mare Serenitatis y la región del cráter Linne y sus cráteres satélites alineados.  Telescopio Refractor de 150mm diafragmado a 100mm en fecha: 2024-06-15 a horas 23:20 UT con una s=7/10 y una t=5/6, cámara monocroma zwo 178

 

¿Qué es una catena lunar?

En la nomenclatura planetaria, una catena es una cadena de cráteres dispuestos linealmente. Existen dos principales mecanismos de formación:

  1. Impactos secundarios en cadena: Cuando un gran impacto expulsa bloques de roca, estos caen en secuencia y generan múltiples cráteres alineados. Ejemplos clásicos son la Catena Davy o la Catena Abulfeda.
  2. Colapso tectónico o volcánico: Grietas o fallas en la corteza lunar que colapsan, formando hileras de depresiones.

Las catenae lunares están oficialmente nombradas y reconocidas por la IAU. Sin embargo, ninguna cartografía oficial ha registrado hasta hoy una “Catena Linné”.

Esto nos lleva a preguntarnos: ¿la alineación de Linné A, B, F, G y H es real o es un efecto visual?

La geometría esférica y la ilusión de la alineación

La superficie lunar es esférica, lo que significa que cualquier alineación aparente puede estar sujeta a distorsión por proyección. Una línea recta sobre la superficie curva de la Luna no necesariamente se percibe recta cuando se proyecta en un mapa plano o en imágenes telescópicas.

Si trazamos una recta sobre un globo terráqueo, lo que en realidad obtenemos es un arco de círculo máximo. Por ello, para confirmar una alineación es necesario trabajar con coordenadas selenográficas de cada cráter y comprobar si, en efecto, todos ellos se encuentran cercanos a una misma curva máxima.

Algunos estudios independientes realizados con LROC QuickMap indican que A, B, F y G están efectivamente próximos a una línea común, aunque con leves desviaciones que podrían explicarse por azar estadístico o por la curvatura del terreno. H, en cambio, se desvía más claramente, por lo que su pertenencia a la supuesta catena es más discutible.

¿Azar o estructura?

La posibilidad de que esta alineación sea producto del azar es alta. El Mare Serenitatis está plagado de pequeños cráteres secundarios, y es natural que algunos de ellos, por simple estadística, se dispongan en patrones que evocan linealidad.

Sin embargo, no debe descartarse que:

  • Podrían ser impactos secundarios de un evento mayor, cuyas trayectorias resultaron en una alineación aproximada.
  • La tectónica del Serenitatis pudo haber jugado un papel: grietas radiales asociadas al gran impacto que formó la cuenca de Serenitatis podrían haber guiado la disposición de los impactos.
  • También existe la posibilidad de una alineación ilusoria producida por nuestra percepción visual, acentuada por el contraste de sombras y la cartografía bidimensional.

Linné como centro de interés

Lo fascinante de esta posible catena es que se encuentra alrededor de uno de los cráteres más carismáticos de la Luna. Linné no solo es un cráter joven y brillante, sino también un símbolo de los debates sobre la supuesta variabilidad lunar. Su entorno es, por tanto, un terreno fértil para la imaginación y la curiosidad.

¿No sería poético que junto a un cráter famoso por su “desaparición” hubiera también una alineación de cráteres aparentemente oculta a la nomenclatura oficial?

Comparación con otras catenae

Al contrastar la alineación de los satélites de Linné con catenae bien documentadas, como Catena Davy, encontramos diferencias notables:

  • Las catenae auténticas suelen estar compuestas por decenas de cráteres, no solo cinco.
  • Sus diámetros tienden a disminuir progresivamente en una dirección.
  • Su origen está bien asociado a impactos mayores.

La supuesta Linné Catena, en cambio, es corta, formada por solo unos pocos cráteres y sin una gradación clara de tamaños. Esto hace pensar que, más que una catena en sentido estricto, podría ser una alineación parcial interesante, pero insuficiente para clasificarla formalmente.

El valor para la astronomía amateur

Más allá de su posible clasificación oficial, la observación de esta alineación representa un desafío estimulante para los astrónomos aficionados. Con telescopios de mediana apertura (15–20 cm), bajo iluminación rasante, es posible distinguir los pequeños satélites y trazar mentalmente la línea que los une.

Proyectos de observación colectiva podrían dedicarse a:

  1. Fotografiar la región con diferentes fases lunares para evaluar la percepción de la alineación.
  2. Medir posiciones relativas con software de cartografía lunar y comparar con modelos esféricos.
  3. Discutir hipótesis en comunidades de observadores, aportando datos a la ciencia ciudadana.

De esta manera, aunque no exista aún una “Catena Linné” oficial, sí podría convertirse en una referencia dentro de la astronomía amateur, un ejemplo de cómo la curiosidad nos lleva a reinterpretar lo ya cartografiado.

Conclusiones

La supuesta “Linné Catena” es, hasta ahora, una hipótesis atractiva y evocadora: un puñado de cráteres satélite que parecen alinearse en el Mare Serenitatis, junto al célebre cráter Linné.

Si bien la evidencia geométrica no es concluyente y no existen estudios formales que respalden su existencia como catena auténtica, la observación de esta alineación invita a reflexionar sobre los procesos que moldean la Luna y sobre cómo la percepción humana encuentra patrones en el caos aparente.

El cráter Linné, con su halo brillante y su historia de anécdotas, se convierte así en el centro de un nuevo relato: el de una cadena de cráteres que podría o no existir, pero que sin duda enriquece la experiencia de quienes apuntan sus telescopios hacia el Mare Serenitatis.

Palabras finales

Quizá, dentro de algunos años, nuevas investigaciones o análisis estadísticos permitan aclarar si la alineación de Linné A, B, F, G y H merece ser reconocida como una catena. Mientras tanto, podemos seguir observando, fotografiando y soñando con ella. La Luna, como siempre, nos devuelve tanto misterio como el que nosotros queramos proyectarle.

En definitiva, la posible “Linné Catena” es un ejemplo perfecto de cómo la astronomía amateur puede enriquecer la mirada sobre lo ya conocido y abrir nuevas preguntas. Tal vez, en esa aparente línea de cráteres pequeños, no se esconda un proceso geológico trascendental, pero sí se revela el espíritu humano de buscar orden, sentido y belleza en el cielo.

Bibliografía

1.      Virtual Moon Atlas.

domingo, 14 de septiembre de 2025

NÚMERO 54 DE "EL MENSAJERO DE LA LUNA"

 

Amigos de la Sociedad Lunar Argentina;

Compartimos nuevo número de “El Mensajero de la Luna”, la revista de la Sociedad Lunar Argentina y la Sección Lunar de la Liga Iberoamericana de Astronomía.

En el número 54 podrán encontrar las tradicionales secciones de nuestra revista: las actividades más recientes, la Galería Lunar con las últimas imágenes de nuestros miembros; en Crónicas Lunares narramos la poco conocida historia del Fenómeno Lunar Transitorio que los astronautas de la misión Apolo 11 observaron en órbita lunar, en Selenología tenemos tres artículos: Alberto Anunziato hace una propuesta de taxonomía de la topografía de los dorsa, Marcelo Mojica nos cuenta las maravillas de la Luna Llena y la historia observacional del cráter Hiparcus; en Traducciones traemos un texto de Anthony Cook sobre los efectos que tendría el probable impacto del asteroide 2024 YR4 en la superficie lunar, y cerramos con una poesía lunar de Edgar Alan Poe. Esperamos que disfruten nuestra revista.

 Link para ver y/o descargar:

https://drive.google.com/file/d/1V55uBgDHYinFupCfKNpT5RTBYwUM2uza/view?usp=sharing


sábado, 30 de agosto de 2025

UNA PEQUEÑA COMPARACIÓN DE LOS CRÁTERES OBLICUOS CON ESPINA CENTRAL

 


Traducción del texto aparecido en la edición de agosto 2025 de “The Lunar Observer”

En la edición de junio pasado de nuestra revista nos referimos a un cráter oblicuo de tamaño reducido y apariencia extraña: Piazzi Smyth V y hacíamos una comparación visual del rasgo más extraño del mismo, su elevación central alargada, que ocupa buena parte del suelo del cráter. La comparación era con dos cráteres oblicuos que también presentan esa elevación central alargado en lugar del pico central de los cráteres normales, Schiller y Heraclitus, aunque en ambos cráteres la “espina central” abarca una parte del suelo mucho más pequeña que la que ocupa la “espina central” de Piazzi Smyth V. También decíamos que Schiller y Heraclitus eran cráteres mucho más antiguos que Piazzi Smyth V y que las modificaciones que sufrieron luego de su creación (impactos y extrusión de lava en Schiller e impactos en el caso de Heraclitus) podrían haber suprimido parte de la “espina central”. La comparación de las 3 “espinas centrales” y su relieve es la IMAGE 1.

Me pareció interesante hacer un análisis un poco más profundo, para ver si encontraba algún tipo de patrón en la relación entre el tamaño y cuán alargado es un cráter y el tamaño de su pico central alargado (o “espina central”), recurriendo a la única lista de cráteres oblicuos, al menos que yo sepa, que se encuentra en https://the-moon.us/wiki/Oblique_Impact_Craters

No todos los cráteres oblicuos tienen “espina central”, por eso la muestra se limita a los 3 ya analizados y a un cráter de la cara oculta Buys-Ballot, ubicado al noroeste de Lacus Luxuriae. “El cráter Buys-Ballot (BB) se encuentra en medio de las tierras altas de la cara oculta (22º N, 175º E), alejado de depósitos de mare y cráteres con halos oscuros, indicativos de antiguos basaltos enterrados. Presenta las características distintivas de un impacto de ángulo muy bajo: planta alargada en forma de pera (90 km x 60 km), ensanchamiento del cráter transversal a la trayectoria inferida y cresta central. Según la forma del cráter, el ángulo de impacto fue probablemente de unos 10º, lo que requeriría un impactador de unos 10 km de diámetro para producir un cráter de este tamaño. El impacto se produjo en el borde de un cráter mayor situado en el anillo interior de una gran cuenca degradada de dos anillos, Freundlich/Sharanov. Como resultado tanto de la trayectoria como de la topografía, la falla del impactador durante la penetración extendió el cráter hacia abajo, de forma similar a los experimentos de laboratorio y a ciertos cráteres en otros lugares” (Schultz, Peter, The Possible Generation of Friction Melts at the Lunar Crater, Buys-Ballot, en https://www.researchgate.net/publication/253189153_The_Possible_Generation_of_Friction_Melts_at_the_Lunar_Crater_Buys-Ballot ).

Las similitudes de este cráter (IMAGE 2) son evidentes con Schiller y Heraclitus por tamaño y forma. Los 3 son cráteres muy alongados en los que la espina central ocupa solamente una parte del suelo, en los 3 la espina central es prominente visualmente pero poco elevada. El cuadro que sigue es parte de mi pequeña investigación. En los 3 cráteres alongados de gran tamaño (Schiller, Heraclitus y Buys-Ballot en orden de mayor a menor) vemos que tienen un grado de alongamiento similar (Heraclitus y Buys-Ballot casi iguales, Schiller es mucho más largo y alongado), que en los 3 la “espina central” ocupa un porcentaje del suelo similar (30% en promedio) y se encuentra en uno de los extremos.

 

EJE MAYOR

EJE MENOR

PROPORCIÓN

EJE MENOR/EJE MAYOR

ESPINA CENTRAL

PORCENTAJE DEL EJE MAYOR DE LA ESPINA

SCHILLER

176 KMS

71 KMS

2.47

41 KMS

23,29 %

HERACLITUS

109 KMS

75 KMS

1.45

33 KMS

35,97 %

BUYS-BALLOT

90 KMS

60 KMS

1.50

33 KMS

29,70 %

PIAZZI SMYTH V

7 KMS

3.5 KMS

2.0

5.6 KMS

80,00 %

Desalentadoramente, Piazzi Smyth es diferente a los otros 3 cráteres con “espina central”: es mucho más pequeño, mucho más alongado y su espina central ocupa el 80% del suelo. Hay otra diferencia, mucho más importante que esta comparación numérica: Piazzi-Smyth V es un cráter mucho más pequeño que los otros 3 y, por ende, su topografía no puede compararse con cráteres mucho más grandes. Los cráteres de impacto “normales” tienen grandes diferencias de acuerdo a su tamaño, los picos centrales solamente están presentes en los cráteres de diámetro más extenso (piensen en Proclus y Copernicus, por ejemplo). En el caso de los cráteres oblicuos el mecanismo de formación del pico central (o “espina central”) debería también depender del tamaño del impactador y, en consecuencia, del diámetro del cráter. Que cráteres de tamaño y forma similares como Schiller, Heraclitus y Buys-Ballot tengan picos centrales alargados y que estos se encuentren en uno de los extremos es perfectamente entendible, lo que no es comprensible es la forma de Piazzi-Smyth V: su espina central ocupar una proporción significativamente más grande que los anteriores. Y más aún, la presencia de esa “espina central” tan grande es una anomalía, ya que en los cráteres más pequeños no es posible que el impacto inicial genere picos centrales (menos de 20 kilómetros de diámetro).

Que un cráter de 7 kilómetros de largo por 3.5 de ancho tenga pico central sería imposible para un cráter normal y, entiendo, también para un cráter oblicuo, pueden buscar en la lista antes citada los cráteres oblicuos más chicos que Schiller (como Messier y Messier A), más raro aún es que siendo un cráter tan pequeño no solamente tenga elevación central, sino que, además, dicha elevación central sea significativamente más larga que la de los cráteres más grandes.

La comparación no ha sido fructífera, por cuanto no se pudo obtener patrones en la forma de los cráteres oblicuos, Piazzi-Smyth V continúa siendo una rareza.

IMAGES 1/2 LROC Quickmap.


martes, 26 de agosto de 2025

EL DORSUM AL OESTE DE SUESS F

 

TRADUCCIÓN DEL TEXTO APARECIDO EN LA EDICIÓN DE AGOSTO 2025 DE “THE LUNAR OBSERVER”

Suess F (7 kms diámetro) es el cráter que vemos a la izquierda del ancho dorsum de IMAGE 1, se encuentra en Oceanus Procellarum, al sur de Kepler. El dorsum que corre al oeste de Suess F es bastante interesante, porque presenta una variada topografía, pese a ser bastante pequeño, siempre que lo observemos en las condiciones ideales de iluminación oblicua cerca del terminador. IMAGE 2 es un recorte de la imagen que se encuentra en la página 312 del Volume 2 del Photographic Lunar Atlas for Moon Observers by Kwok C. Pau. Como usualmente, acompaño imágenes del Atlas de Kwok para situar con mayor precisión los dorsa que dibujo, supliendo las deficiencias de mis habilidades para el dibujo y buscando confirmar lo que observo visualmente, lo que ha sido muy importante para mi evolución como observador habitual de dorsa. En este caso, empezamos de sur a norte (arriba abajo). Hay una bifurcación hacia el este, que no se ve muy bien en IMAGE 1 porque la cresta del arco brillaba muy intensamente. La cresta migra de margen, de este a oeste, se ve claramente en IMAGE 2 y no tanto en IMAGE 1 (evidentemente la cresta desciende en altura). El arco es bastanto ancho. Más al norte la cresta es bastante visible en IMAGE 2mientras que en IMAGE 1 se puede intuir solamente por la densa y ancha sombra. Muy interesante es la topografía del extremo norte del arco.



En IMAGE 2 vemos que la cresta pasa por el margen oeste pero el margen este presenta un brillo muy leve, que podría ser una cresta secundaria, pero más bien sería una elevación más ancha y bastante brillante. En IMAGE 1 se ve una zona circular un poco más brillante (que marcamos con un trazo de lapiz) que en IMAGE 2 vemos que es un pequeñísimo cráter, y una zona muy levemente oscura en medio del brillo, que vemos en IMAGE 2 vemos que sería una especie de hondanada paralela a la cresta, que está en sombras en medio de la cresta y de una elevación secundaria (gradiente). En el extremo sur se ven dos elevaciones paralelas, que en realidad son dos arcos paralelos, más corto el del este e incompleto el del oeste, que sigue más hacia el norte (como vemos en IMAGE 2), aunque son dorsa más estrechos y, por ende, de estructura más simple.

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: SUESS F

Date and time (UT) of observation: 2025-07-06  22.40-23.10 UT

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X


jueves, 21 de agosto de 2025

Reiner Gamma: el remolino magnético de la Luna

 

(Marcelo Mojica – Club deAstromía Icarus)



Fig.1.- Imagen obtenida el 6 de agosto del 2025 a horas 23:24 UT con un s=7/10 y t= 4/6 Telescopio Mak de 150mm de apertura y una focal de 1800mm más un filtro UV/IR Baader.

En la extensa llanura del Oceanus Procellarum, en la cara visible de la Luna, se encuentra una de las formaciones más enigmáticas y científicamente intrigantes de la superficie lunar: Reiner Gamma.Fig.1. Esta estructura no es un cráter, ni una montaña ni una grieta. Es una figura brillante, alargada y curvada, con forma de remolino, que resalta por su alto contraste respecto al terreno circundante, especialmente cuando el Sol incide directamente sobre ella.

Ubicada en las coordenadas lunares aproximadas 7.2°N y 59°O, Reiner Gamma debe su nombre al cercano cráter Reiner, aunque no está relacionado directamente con él desde el punto de vista geológico. La estructura se extiende por cerca de 70 kilómetros y es perfectamente visible desde la Tierra con telescopios de aficionado. Su naturaleza ha sido objeto de debate desde su descubrimiento visual, debido a que no presenta relieve: no proyecta sombras y es completamente plana, lo que descarta que se trate de una formación topográfica. [1]

¿Cuándo y cómo observar Reiner Gamma?

A diferencia de los cráteres y montañas lunares, que muestran su mayor detalle cerca del terminador lunar (la línea entre la noche y el día lunar), Reiner Gamma se revela con mayor claridad cuando el Sol se encuentra alto sobre esa región, es decir, hacia el día 14 del ciclo lunar, durante la Luna llena o justo antes. Su superficie refleja con gran intensidad la luz solar, haciéndola resaltar sobre el oscuro regolito del Oceanus Procellarum. [2]

Es visible incluso con telescopios modestos de entre 90 mm y 130 mm de apertura, especialmente si se emplean filtros lunares o técnicas de fotografía digital de alto contraste.

Una anomalía magnética lunar

El misterio de Reiner Gamma comenzó a resolverse con las observaciones orbitales realizadas por diversas sondas espaciales. Ya en la década de 1970, las misiones Apollo 15 y Apollo 16 detectaron anomalías magnéticas locales en la zona. Más tarde, misiones no tripuladas como Lunar Prospector (1998–1999) y Kaguya (SELENE) de la agencia espacial japonesa JAXA (2007–2009) confirmaron la existencia de campos magnéticos intensos y localizados asociados a Reiner Gamma.

Más recientemente, la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA ha proporcionado imágenes de alta resolución y datos espectrales que apoyan la hipótesis de que se trata de una estructura superficial alterada por campos magnéticos que desvían el viento solar. Fig.2.

Estas regiones magnetizadas actúan como escudos naturales, impidiendo que las partículas solares degraden el regolito lunar. Como resultado, el material en la superficie de Reiner Gamma permanece más brillante y menos “maduro” espacialmente, es decir, no se ha oscurecido con el paso del tiempo como ocurre en otras regiones no protegidas. [1]

Fig.2.- Lunar Reconnaissance Orbiter. Imagen de Reiner Gamma (cámara gran angular)



Fig.3.- Mare Ingenii (Mar de la Inteligencia). Lunar Reconnaissance Orbiter. [4]

Origen aún incierto

El origen del campo magnético que da lugar a Reiner Gamma sigue siendo objeto de investigación. Una de las teorías más aceptadas sugiere que el impacto de un cometa, rico en material volátil, pudo haber generado el patrón magnético al alterar localmente las propiedades del subsuelo, dejando como resultado este remolino. Otra hipótesis propone que son remanentes de antiguos campos magnéticos internos, preservados en flujos de lava ricos en minerales ferromagnéticos, aunque esto resulta sorprendente, dado que la Luna ya no posee un núcleo activo generador de campo magnético global. [3]

Lo cierto es que la estructura no está aislada: otras formaciones similares, aunque menos visibles, se han detectado en la cara oculta de la Luna, como en Mare Ingenii (Fig3.) y Mare Marginis, pero Reiner Gamma es la más brillante, simétrica y accesible para la observación desde la Tierra. [4, 5]

Una invitación al asombro

Para los astrónomos aficionados, Reiner Gamma representa una oportunidad única: observar con un modesto telescopio una estructura que no es un relieve, sino una manifestación visual de un fenómeno invisible: el magnetismo. No hay muchas ocasiones en la astronomía visual donde pueda verse una "huella" magnética en un cuerpo celeste.

Observar Reiner Gamma es también un acto de conexión con la ciencia lunar moderna. Es seguir los pasos de sondas espaciales, pero desde el patio de casa o el campo abierto. Es comprobar, con nuestros propios ojos, que el universo guarda secretos que no siempre son montañas ni cráteres, sino patrones sutiles que hablan de impactos, magnetismo y tiempo.

Así que, en la próxima Luna llena, apunta tu telescopio hacia el Oceanus Procellarum y busca ese tenue remolino blanco. Estás viendo algo verdaderamente extraño y maravilloso: una pintura sin pincel, un remolino sin viento, un fósil magnético de la historia lunar.

Bibiliografía

1.      https://es.wikipedia.org/wiki/Reiner_Gamma

2.      Virtual Moon Atlas V8.2.  Freeware

3.      https://www.astronomica.es/imagen.asp?id=1&seccion=1&id_prod=504

4.      https://en-m-wikipedia-org.translate.goog/wiki/Mare_Ingenii?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=tc

5.      https://en-m-wikipedia-org.translate.goog/wiki/Mare_Marginis?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=tc

 

miércoles, 13 de agosto de 2025

Las 10 Maravillas en Mare Imbrium

 

(Marcelo Mojica – Club de Astronomía Icarus)

El cielo de estas noches es un poema escrito en plata. La Luna, en su fase creciente, derrama su luz sobre nuestras ciudades y campos, como si quisiera recordarnos que todavía hay maravillas que se pueden ver sin alejarse demasiado de casa. Y allí, en su hemisferio norte, se abre una de las regiones más fascinantes y ricas en historia geológica: el Mare Imbrium, el Mar de las Lluvias.

Esta vasta llanura oscura, formada hace más de 3.800 millones de años por el impacto de un colosal asteroide, es un escenario cósmico digno de exploradores. Sus dimensiones impresionan: más de 1.100 km de diámetro y unos 3 km de profundidad media. A través de un telescopio pequeño, o incluso con binoculares de buena calidad, su contorno circular se dibuja como un ojo antiguo que mira hacia la Tierra.

Fig.1.- Mapa para ubicar algunas características de la Luna sobre Mare Imbrium. [1]

Hoy, con los cielos despejados de la estación y la Luna en una fase ideal, te invito a sacar tu telescopio, enfocar con paciencia y dejarte guiar por estas 10 maravillas que yacen en el Mare Imbrium.

1. Sinus Iridum – La Bahía del Arcoíris

En el noroeste del Mare Imbrium, un arco dorado se curva hacia la negrura: es Sinus Iridum, un golfo lunar creado por un impacto posterior al del propio Mare Imbrium. Sus acantilados circulares, conocidos como Montes Jura, se iluminan al amanecer lunar como si fuesen los dientes de un colosal dragón. Es un espectáculo de luz y sombra que ningún aficionado debería perderse. [2]

2. Montes Alpes y el Vallis Alpes

Al noreste se alzan los Montes Alpes, una cadena montañosa que, incluso con modestos aumentos, revela picos y crestas. Allí se esconde el Vallis Alpes, un cañón de 166 km de largo que atraviesa la cordillera como una cicatriz. Con telescopios medianos, se puede distinguir su piso liso, una invitación silenciosa a imaginar un paseo por sus praderas de polvo. [3, 4]

3. Cráter Plato

Oscuro y casi perfectamente circular, Plato es un cráter de 101 km que se asienta al borde norte del Mare Imbrium. Su interior plano, cubierto por lava solidificada, contrasta con sus paredes escarpadas. En noches de excelente seeing, es posible detectar pequeños cráteres internos, como diminutas joyas ocultas. [5]

4. Montes Spitzbergen

Cerca del centro-oeste del mare, los Montes Spitzbergen se levantan como islas solitarias sobre el mar de basalto. Aunque modestos en tamaño, su forma recuerda las cumbres heladas de su homónimo terrestre en el Ártico. [6]

5. Cráter Archimedes

De forma amplia y elegante, Archimedes mide 83 km y posee un fondo liso, sin picos centrales. Sus paredes muestran suaves terrazas que, al recibir la luz rasante, proyectan sombras largas y majestuosas. [7]

6. Montes Apenninus

En el sureste del Mare Imbrium se eleva una de las cordilleras más espectaculares de la Luna: los Montes Apenninus, con picos que superan los 5.000 metros de altura. Son los guardianes de la frontera con el Mare Serenitatis y, en noches claras, parecen montañas terrenales bañadas por un sol eterno. [8]

7. Cráter Eratosthenes

Al final de los Apenninus, como si custodiara su entrada, se encuentra Eratosthenes, un cráter de 58 km con un sistema de picos centrales y un anillo de rayos que se extiende hacia el mare. Es un excelente objetivo para estudiar el impacto y la erosión en el tiempo lunar. [9]

8. Dorsa Stille

No todo son montañas y cráteres; las Dorsa Stille son dorsales bajas y suaves, ondulaciones de la superficie que se formaron por contracciones en el basalto enfriado. A través de un telescopio pequeño parecen arrugas sutiles en un lienzo antiguo. [10]

9. Montes Carpatus

Al suroeste del Mare Imbrium, los Montes Carpatus forman una cadena quebrada que se extiende hacia el este. Sus picos dispersos crean un horizonte irregular que, con luz rasante, se transforma en un juego de contrastes. [11]

10. Cráter Timocharis

En la parte central occidental del mare, Timocharis brilla con su anillo bien definido y su suelo central. Es más pequeño que Archimedes, pero igualmente fotogénico, y su soledad en medio del mare le da un aire de faro lunar. [12]

Una invitación al viaje

Observar el Mare Imbrium no es solo un ejercicio astronómico: es una excursión mental a un mundo que nunca tuvo océanos, pero sí “mares” de roca líquida enfriada hace eones. Cada cráter, cada cordillera, es un capítulo de la historia de nuestro satélite.

Esta noche, mientras el aire de la estación mantiene los cielos despejados, toma tu telescopio o binoculares, ajusta el enfoque y déjate envolver por el silencio de la Luna. Observa cómo las sombras se deslizan sobre el Mare Imbrium, revelando y ocultando sus maravillas como si la propia Luna quisiera dosificarnos sus secretos.



Fig. 2.- Mare Imbrium, Luna en fase llena, a través de un telescopio refractor APO de 70mm de diámetro y 420mm de focal

No importa si tienes un refractor pequeño, un reflector mediano o unos binoculares bien estables. El Mare Imbrium siempre tendrá algo nuevo que mostrarte: una montaña que no habías notado antes, un cráter cuya sombra hoy se proyecta más larga, una dorsal que se ilumina por primera vez ante tus ojos.

La Luna está hermosa, esperando tu visita. Esta noche, conviértete en explorador. Las maravillas del Mare Imbrium están listas para recibirte.

Bibliografía

1.      https://astronomynow.com/2024/03/15/inspect-impressive-mare-imbrium/

2.      https://es.wikipedia.org/wiki/Sinus_Iridum

3.      https://es.wikipedia.org/wiki/Vallis_Alpes

4.      https://es.wikipedia.org/wiki/Montes_Alpes

5.      https://es.wikipedia.org/wiki/Plat%C3%B3n_(cr%C3%A1ter)

6.      https://es.wikipedia.org/wiki/Montes_Spitzbergen

7.      https://es.wikipedia.org/wiki/Archimedes_(cr%C3%A1ter)

8.      https://es.wikipedia.org/wiki/Montes_Apenninus

9.      https://es.wikipedia.org/wiki/Eratosthenes_(cr%C3%A1ter)

10.  https://the-moon.us/wiki/Dorsa_Stille

11.  https://es.wikipedia.org/wiki/Montes_Carpatus

12.  https://es.wikipedia.org/wiki/Tim%C3%B3caris_(cr%C3%A1ter_lunar)

martes, 12 de agosto de 2025

DORSA ALREDEDOR DEL CRÁTER HERMANN

 

Traducción del texto aparecido en la edición de agosto 2025 de “The Lunar Observer”

Hermann es un cráter de 15 kilómetros de diámetro ubicado en el extremo oeste de Oceanus Procellarum. Me pareció interesante la disposición de los distintos dorsa al norte y sur de este cráter. Sin dudas, lo que más me incitó a registrar la zona fue la extraña franja oscura que cruza de oeste a este el dorsum al sur de Hermann, de la que nos ocuparemos en la última parte. El registro de la topografía de los dorsa (que es actualmente mi actividad observacional preferida) fue un poco dificultoso, porque la zona es bastante anodina, y los cráteres son pequeños. Como se ve en IMAGE 1 parece haber un dorsum que corre de norte a sur y que intersecta Hermann y dobla al este, mientras que más al norte hay otro dorsum que es parcialmente paralelo y luego dobla al oeste. Pero si vemos el listado de dorsa del LROC Quickmap, se trata de varios dorsa, y en realidad Hermann divide dos dorsa distintos. Como suele suceder, mi telescopio y mis ojos no pudieron resolver estos detalles pequeños y lo percibí como un conjunto. Como hago usualmente, en seguida fui al Photographic Lunar Atlas for Moon Observers de Kwok C. Pau para, ansiosamente, corroborar que (a grandes rasgos) había registrado con cierta exactitud la topografía. En la página 424 del Volume 2 hay una imagen, y IMAGE 2 es el detalle (la zona dibujada en IMAGE 1 es la que marca el cuadrado negro).




IMAGE 3 es una combinación de ambas imágenes en la que hemos marcado 6 zonas de interés. La flecha 1 indica el margen este del dorsum al sur de Hermann, en el que parecía haber una cresta de brillo muy leve, la flecha 2 indica el margen oeste, que prácticamente no se ve en la imagen fotográfica pero que se distinguía visualmente como una línea de delgada de sombra leve. Inmediatamente al norte de Hermann se encuentra Hermann B, un craterlet de 5 kilómetros, que extrañamente observé como una línea brillante (pensé que era un segmento de cresta). La flecha 3 indica un pequeño dorsum que casi no se ve en la imagen de Kwok y que se veía visualmente con cierto brillo. El dorsum al norte de Hermann es marcado por las flechas 4 (margen este, con una pequeña cresta) y 5 (margen oeste). El dorsum marcado por la flecha 6 parece ser mucho más alto, más brillante y con sombras mas grueso, especialmente en la IMAGE 1. No tengo la más mínima de la naturaleza de la sombra leve que parecía surgir desde el terminador, cerca de una zona brillante en la parte en sombras (que no puedo ubicar), y atravesar el segmento al sur de Hermann de oeste a este y luego doblar levemente al sur (ensanchándose levemente). No he podido identificar una elevación que hay podido proyectar esa sombra. Era una sombra muy leve, que en la media hora que duró la observación se fue haciendo mucho menos visible, y casi no se veía a las 23.40 UT. Trataremos de repetir la observación con la misma colongitud (59.9º). ¿ Qué será?

Name and location of observer: Alberto Anunziato (Paraná, Argentina).

Name of feature: HERMANN

Date and time (UT) of observation: 2025-07-07 23.00-23.30 UT

Size and type of telescope used: 105  mm. Maksutov-Cassegrain (Meade EX 105) .

Magnification: 154X


jueves, 7 de agosto de 2025

10 AÑOS DE REPORTES DE OBSERVACIÓN LUNAR

 

10 años de aventura lunar. Fue en agosto de 2015 que la revista The Lunar Observer, newsletter de la Sección Estudios Topográficos Lunares de ALPO (Association of Lunar and Planetary Observers) aceptó y publicó nuestra primera contribución. Era una foto del cráter Dyonisius para la Sección de Focus On que tenía como objetivo dicha formación lunar. Desde entonces, en cada edición mensual de The Lunar Observer hubo contribuciones latinoamericanas, ya van 121 meses ininterrumpidos. Las imágenes se multiplicaron, empezamos a publicar textos, propusimos temas de debate, y la contribución de los observadores latinoamericanos se transformó en fundamental, en no pocas ediciones fuimos mayoría en el número de observadores, en los últimos años nuestros aportes fueron realzados en las conferencias anuales de ALPO y desde 2021 uno de nuestros miembros es Coordinador Adjunto de la Sección Estudios Topográficos Lunares.

El recorrido comenzó con la creación de la Sección Lunar de la Liga Iberoamericana de Astronomía en 2015, un paso audaz que habla bien del conocimiento sobre la astronomía amateur de su directiva. Es creencia, lamentablemente extendida, de que nada hay que observar en la Luna, que hoy solamente es un blanco fácil para el astrofotografo que se inicia. Y el éxito de la Sección Lunar de LIADA hizo que nos fanatizaramos con la Luna y lanzáramos otra aventura, la Sociedad Lunar Argentina, en 2019.

Aprovechamos para agradecer a todos los observadores que han participado de nuestra aventura observacional y para recordarles que envíen todas las imágenes y observaciones que tengan, todo es útil, la Luna es un lugar por descubrir, y los invitamos a seguir cartografiando nuestro próximo escalón en la aventura espacial.

Envía tus observaciones a sociedadlunarargentina@gmail.com